Saturday, November 18, 2017

Las calaveras y sus enigmas



El cráneo humano descarnado, símbolo universal de la muerte y uno de los más utilizados en las pasadas fiestas de Halloween y el Día de los Santos Difuntos, es el protagonista de sorprendentes y curiosos hallazgos.

“Yo fui lo que tú eres, tú serás lo que yo soy” reza la frase situada junto a una calavera, que aparece en las inscripciones de algunas lápidas o está impresa en algunos carteles que invitan a la reflexión a través de la ironía y el humor negro.

Ese tétrico conjunto de huesos de nuestra cabeza, unidos pero despojados de carne y piel, no solo nos recuerdan la efímera y pasajera condición humana, sino que además pueden depararnos algunas sorpresas, como demuestran algunas investigaciones. •

Extraños romanos con cabezas puntiagudas

¿Sabía que la práctica de deformar sus cráneos para alargarlos que aplicaban los bárbaros hunos, también fue adoptada en algunas regiones del Imperio Romano, y que esa similitud entre las calaveras de ambos grupos étnicos obliga a revisar la historia de una de las mayores potencias de todos los tiempos?

Según los historiadores, los hunos realizaron incursiones destructivas lideradas por Atila, que contribuyeron a la caída de Roma y siempre lucharon ferozmente con los romanos, pero el análisis de unos restos esqueléticos hallados en Centroeuropa “cuenta” una versión algo diferente de los hechos.

Los hunos eran sometidos a ataduras o vendajes de su cabeza cuando eran bebés para moldearse así un cráneo puntiagudo de por vida, de acuerdo a un estudio arqueológico de la Universidad de Cambridge, UoC, (www.cam.ac.uk).

Los arqueólogos de la UoC descubrieron que la práctica de la modificación craneal fue adoptada por algunos de los agricultores locales que vivían en los límites del Imperio Romano de Occidente durante el siglo V, los cuales cooperaron y convivieron con los hunos, en lugar de combatirlos, adoptando el estilo de vida de esas tribus nómades invasoras.

Genealogía humana escrita en los huesos

¿Sabía que un solo cráneo, llamativamente distinto a lo descubiertos previamente, podría responder algunos de los mayores interrogantes sobre nuestros orígenes y obligar a reescribir las teorías sobre los primeros seres humanos, que formaron parte de nuestro actual género, el denominado 'Homo'?

Esta calavera única, intacta y considerada la mejor preservada de la humanidad temprana fue descubierta por antropólogos de la Universidad de Zurich, UZH (www.uzh.ch), en Dmanisi (Georgia), es la quinta encontrada en este yacimiento arqueológico y tiene una cara más grande, una mandíbula y dientes más robustos y un cerebro más pequeño que las anteriores.

El estudio de este cráneo de 1,8 millones de años podría desvelar si en nuestros comienzos evolutivos en África, al inicio del Pleistoceno, había varias especies del género 'Homo' especializadas en distintos entornos y, al menos una de ellas, fue capaz de extenderse hacia Eurasia, o si por el contrario había una sola especie capaz de hacer frente a una variedad de ecosistemas.

Otra calavera con unos 1,9 millones de años de antigüedad descubierta y estudiada por la Universidad de Zurich (UZH) en Malapa (Johannesburgo, Sudáfrica) también ayudó a rescribir la genealogía de la Humanidad, al demostrar la existencia de un nuevo tipo de homínido, la familia de primates sin cola y capaces de andar erguidos sobre sus pies.

Este homínido, bautizado como Australopithecus sediba, podría haber sido un ancestro, hasta ahora desconocido, del género ‘Homo’ que agrupa a las especies de homínidos considerados humanas, incluido el ser humano moderno, según la UZH.

Los dientes revelan la peste negra

¿Sabía que el estudio del material genético de los dientes pertenecientes a las calaveras de un centenar de adultos eurasiático que vivieron en la Edad de Bronce, hace unos 5.800 años, han permitido descubrir un hecho sorprendente sobre el origen de uno de los mayores azotes para la salud humana?

Una investigación de la Universidad de Cambridge (UoC) reveló que la peste fue endémica en las poblaciones humanas durante más del doble del tiempo de lo que se pensaba, y se propagó por el contacto de persona apersona hasta que unas mutaciones genéticas permitieron a la bacteria que causa esta enfermedad (Y. pestis) sobrevivir en el intestino de las pulgas.

Estas mutaciones, que pudieron haber ocurrido cerca del primer milenio antes de Cristo, originaron la forma bubónica de la peste, que se propagó a una velocidad aterradora a través de las pulgas y, en consecuencia, de las ratas, causando pandemias que diezmaron poblaciones enteras, como ‘la muerte negra’, que aniquiló a la mitad de la población europea en el siglo XIV.

Calavera de un rey como obra de arte

¿Sabía que la calavera del rey Ricardo III de Inglaterra, descubierta e identificada con su esqueleto por arqueólogos de la Universidad de Leicester, UoL (https://le.ac.uk/), no solo revela que este monarca fue muerto al recibir dos heridas en la parte trasera de su cabeza con una espalda o una alabarda, sino que además fue objeto de una innovadora técnica artística?

Alexander de Cadenet (www.alexanderdecadenet.com) produjo una serie de sorprendentes retratos del cráneo del último monarca de la dinastía Plantagenet, utilizando un escáner de rayos X, de la UoL, procurando, según este artista, “fomentar una reflexión sobre el significado y la naturaleza efímera de nuestra vida a través de la imagen de un hombre de Estado con un poder inimaginable”.

Una de los retratos más llamativos muestra la calavera de Ricardo III con una corona, lo que para De Cadenet es la muestra más significativa del ‘memento mori’, una expresión latina que significa 'recuerda que morirás'. Sin duda muy apropiada para recordarla en días como los recientemente pasados, en las fiestas de Halloween y Todos los Santos.

Cráneos usados como copas ¡por caníbales!

¿Sabía que hace alrededor de 14.700 años los seres humanos utilizaban las parte superior de los cráneos de sus congéneres como recipientes para beber, y que esta curiosa costumbre solo era parte de una hábito todavía más inquietante, como era el de comerse unos a otros?

Investigadores del Museo de Historia Natural, NHM (www.nhm.ac.uk) del Reino Unido estudiaron los cadáveres recuperados de un famoso sitio arqueológico, la cueva de Gough en Somerset (suroeste de Inglaterra), confirmando la existencia de una sofisticada cultura de destrucción, procesado y talla de restos humanos.

Los científicos determinaron que los restos craneales habían sido cuidadosamente modificados para hacer copas y cuencos de calaveras, hallaron evidencias de desarticulación, masticación y trituración de huesos y de extracción de la médula ósea, y la presencia de marcas dentales humanas en muchos huesos mostró la existencia incontrovertible del canibalismo, según el NHM.

Friday, November 10, 2017

Todos los Santos en las costumbres ancestrales



Las tradiciones que se practican actualmente durante la fiesta de Todos los Santos contrastan mucho con el significado de las costumbres ancestrales que seguían los pueblos en la época preincaica e incaica, asegura Pío Martínez, licenciado en Ciencias Políticas y Lenguas Romanísticas.

Martínez, estudioso de la cosmovisión andina y yampara, explica a ECOS que hay muy poca información escrita sobre el mundo andino y que solo se cuenta con datos que se transmiten de manera oral, a tono con una larga tradición que caracteriza particularmente a Bolivia y, en general, a los países de la comunidad andina.

Por dos motivos

Según el especialista, esta práctica se mantiene por dos motivos: para que, al transmitirse la información, esta no se pierda, y para que uno pueda sentirse orgulloso de sus ancestros.

“Siempre hay alguien que nos abre el camino inicial; luego, se van abriendo otros senderos y los conocimientos se van volviendo más complicados”, explica.

El significado de la muerte

Martínez afirma que de acuerdo con la cosmovisión andina no existe la muerte, solo acaece el kutiy (‘retornar’, en quechua) porque se cree que la persona “siempre vuelve”.

Sostiene que en el “mal llamado idioma quechua”, porque en realidad se trata del Runa Simi (boca del hombre), se nombra a la muerte como wañupun y significa “se ha vuelto abono”. Es decir no hay muerte, simplemente una continuidad.

Siguiendo la misma cosmovisión, el humano es un ser psicosomático, por tanto antes cultivaban el cuerpo y el espíritu y veían al cuerpo como un hábitat pasajero del espíritu.

Cuando el espíritu salía del cuerpo creían que este se convertía en humus que abonaba y fertilizaba la tierra, las plantas y los frutos, que luego eran consumidos por los vivos; entonces otra vez retornaban los que ya no estaban y se volvían una unidad con los vivos.

“Pero ahora, en las sociedades modernas ya no se interesan por el espíritu, solo se interesan en lo material”, manifiesta el experto.

Martínez retoma su relato y dice que “en el mundo español se dice ‘¡salud!’ cuando se brinda, pero en el mundo andino se dice ‘upirikuna’ (nos mezclaremos), y se menea suavemente la chicha en el recipiente antes de beber. Todos beben de un solo recipiente”, acota.

Muk’uchiku y Aqhachiku

El estudioso dice que en el periodo preincaico e incaico los indígenas enterraban los cadáveres de sus familiares “no destacados” en la tierra donde cultivaban alimentos.

Tras la cosecha del maíz convertían al cereal en harina, con la que preparaban el muk’u. Este consistía en masticar puñados de granos molidos o masa de maíz para escupirla después en un plato. Luego de secarla al sol, se hervía durante dos días.

Con este masticado se elaboraba la chicha (bebida fermentada de maíz), donde participaba toda la comunidad. Cuando estaba lista era consumida por todos, incluso por los niños.

Luego de haberla bebido decían —agrega Martínez— “que los que ya no están (o sea los muertos) estaban otra vez viviendo en los vivos a través del rito del Aqhachiku”.

De esa manera remarca que “el Muk’uchiku y el Aqhachiku son dos tradiciones muy importantes para la ritualidad” de estos días.

También explica que dentro de las familias prestigiosas había personajes con mucha sabiduría o que habían aportado con algo a la comunidad. Cuando esas personas fallecían, las embalsamaban sacándoles previamente todas las vísceras; luego, se las acomodaba en posición fetal para que sean introducidas envueltas con algún tejido dentro de cestos, tinajas o tejidos, dependiendo del lugar de donde provenían.

Finalmente, esos restos eran trasladados hasta los chullpares, que estaban ubicados generalmente en serranías donde a veces había cuevas naturales.

K’ancha

Martínez detalla que en el periodo preincaico e incaico, todas las casas y ayllus tenían un sitio destinado para la contemplación llamado k’ancha, que significa luz, donde instalaban una cantidad determinada de estiércol y grasa para iluminar el lugar y dedicarse a la contemplación.

Entonces, entre los meses de marzo y abril acostumbraban trasladar a las chullpas (muertos momificados) hasta las k’anchas para contemplarlos y contar entre los presentes todo el camino que habían recorrido durante su vida. “De la palabra k’ancha deriva k’anchaku”, aclara Martínez.

Por ejemplo, en esa reunión relataban la historia de una momia de sexo femenino que en vida era una mamakuna y que había enseñado a la comunidad el arte del hilado de lana y del tejido, la selección de pigmentos, tintes y colores naturales. Por eso se había destacado en su comunidad. “Pocos conocen el verdadero sentido del rito la k’ancha o rito de la meditación”, dice el especialista.

Sacrilegio

“Cuando llegaron los españoles, no me gusta llamarlos así porque no solo eran de ese reinado sino de otros países —aclara Martínez—, le cambiaron el nombre a las k’anchas llamándolas ‘canchas’ y convirtieron esos lugares en corrales de animales, pero los indígenas nunca les llamaron corrales. El ritual que se hacía en la k’anchas fue condenado por los españoles como un terrible sacrilegio porque no se podía jugar con los muertos”.

Con el tiempo, los forasteros construyeron sobre los chullpares templos como el de La Recoleta, en la actual Sucre, porque consideraban a esos lugares dañinos. “La religión católica tiene otra concepción de la muerte”, sostiene el estudioso yampara.

Para el mundo andino es muy importante el k’anchaku (palabra que deriva de k’ancha). Hasta hoy, hay indígenas que instintivamente van a los santuarios donde antes había una gran cantidad de chullpares y la gente se quedaba toda la noche contemplando las chullpas. Ahora muchos indígenas no saben por qué van, pero lo hacen.

Los españoles también decidieron suplir las chullpas o momias por los turcos o t’antawawas (masas horneadas con forma de animales o antropomorfas). En el mundo andino no se conocía el horno, los españoles enseñaron a los indígenas cómo hacer masa horneada. Desde entonces cambió el estilo de una época.

Martínez recuerda que donde había un chullpar, también había una wak’a. “Son lugares energéticos que se convirtieron en iglesias, al lado también había una mina que lloraba metal”.

Pucara

Como en el mundo andino no hay muerte, se creó la pucara. En la actualidad, Todos los Santos se conmemora el 1 de noviembre, pero en tiempos ancestrales era entre marzo y abril. Ahora la fiesta del apóstol Santiago se festeja entre marzo y abril, informa Martínez.

“De esta forma los k’anchakus se trasladaron a noviembre; como en el mundo andino no existe la muerte, el difunto regresa y en ese trayecto tiene que comer. Por eso se hicieron las pucaras”, agrega a ECOS.

Ayarachi

El ayarichi traducido a ayariqchachi significa que un hombre a través de su zampoña (antes eran de huesos humanos) hace que los cadáveres vuelvan a la vida con su música.

De esta forma, en todos los k’anchakus se sirve comida porque los difuntos retornan vivos. •

Otros detalles

El conquistador español Hernán Cortés fue el primero en utilizar la palabra “Andes”, cuando escribió a España y explicó que estaba en el mundo de los andenes, es decir de las terrazas, que eran cultivos de diferentes pisos en las montañas.

De ahí se cambió el nombre a Cordillera de los Andes, que comprende parte de los territorios de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, y se tiene la misma concepción sobre los muertos.

Cuando los españoles vieron que las chullpas llevaban algunos prendedores hechos con cobre, plata, piedras semipreciosas o semillas, dominados por su sed de oro empezaron a depredar los lugares de culto.

Entonces los niños y las mujeres optaban por quejarse en su idioma a los jerarcas de los invasores. Les decían “¡quechuan!, ¡quechuan!”, que en español quiere decir “me han quitado” o “despojado”. Como los españoles no entendían y al final les pusieron el apodo de “quechua”. El resultado de un roce cultural entre dos mundos.

FUENTE: Pío Martínez, licenciado en Ciencias Políticas y Lenguas Romanísticas.




Familias y devotos celebraron a las ñatitas



En las ciudades de La Paz y El Alto, y en algunos municipios, se celebró ayer la fiesta de las ñatitas, una costumbre que tiene origen en las culturas más antiguas de Bolivia y que se mantiene viva en la población.

La celebración se sitúa cerca a la de Todos Santos y tiene relación con creencias heredadas de las naciones originarias, pueblos como los uruchipayas, anteriores a los aymaras.

Quienes poseen las osamentas y les rinden ofrendas lo hacen con mucha devoción, tal como se observó ayer en el Cementerio General de La Paz, lugar adonde acudieron familiares y personas que poseen una Ñatita sin haber sido, necesariamente, familia en vida.

Milton Eyzaguirre, antropólogo, presentó recientemente un libro sobre una investigación y seguimiento que hizo a la fiesta por 15 años, con el título de Las ñatitas de mi vida. Afirmó que durante todo el período mencionado notó crecimiento en la creencia. “Hoy se cierran hasta calles para que la celebración se realice. En el Alto, la fiesta es más grande porque involucra la participación de pasantes, la música y el baile de fraternidades de morenos”, dijo.

Comentó que, pese a los ataques de personas católicas o de otras religiones, el vínculo con los restos humanos no terminará porque su base es la convivencia de la vida con la muerte.

“Los ancestros pueden ser inmediatos o de larga data. En general están en segundo orden, por debajo de una entidad mayor, y obviamente se convierten en intermediarios entre los seres vivos y las deidades, y a esos seres se le pide favores y protección”, enfatizó.

Thursday, November 9, 2017

La 'Fiesta de las ñatitas', culto a los cráneos milagrosos



Unas llevan anteojos. Otras sombreros y un cigarro. No falta alguna con un quepis militar. Son las "ñatitas" o cráneos humanos, y tienen poderes milagrosos. Es un culto prehispánico que este miércoles reunió a miles de personas en el cementerio de La Paz, el más antiguo de Bolivia.

"Hemos tenido unos 10.000 personas como visitantes y se expusieron, creo, unas 700 'ñatitas' que han traído personas particulares", informó a la AFP el administrador del camposanto, Ariel Conitzer. En Bolivia y algunas zonas de Sudamérica, "ñato" alude a la nariz reducida, como la de los cráneos.

Los devotos llegaron temprano al cementerio -que data de 1826, un año después de la fundación de la República- y por pasillos del camposanto les rinden culto. Algunos llegaron con bandas de música o mariachis y otros con comida y bebida.

¿De dónde salen los cráneos? Autoridades del cementerio han explicado en otras ocasiones que las 'ñatitas' terminan extrayéndose de personas o sepulcros olvidados en el mismo camposanto, o son restos de familiares que pasan de generación en generación. Los devotos las guardan en sus casas dentro de urnas.

Las calaveras suelen ser adornadas con sombreros, gorros de lana, coronas de flores o lienzos. Algunos llenan las cavidades oculares con algodón. Los devotos encienden velas y realizan rezos, con la creencia de que tienen poderes.

"Aquí están Andrea, Álex, Julia. Va a venir un padre y nos va a bendecir. Cada 8 de noviembre vengo", cuenta un hombre al canal ATB, mientras muestra una caja con tres cráneos que llevan coloridos gorros para el frío y gafas para el sol.

"Ellos nos cuidan. Tienen un cuartito en la casa", afirma.

Según la tradición andina, los cráneos dan protección a sus creyentes, hacen que sus negocios prosperen y son guardianes de la salud.

En épocas prehispánicas, los nativos sacaban a pasear en andas (tableros sostenidos por dos varas paralelas) los restos de los difuntos, para que los 'ajayus' (espíritus) volvieran a reencontrarse con sus cuerpos y sus familias.

El administrador del cementerio explicó que aunque este año hubo menor afluencia de personas, hubo gran devoción, "pues las personas llegaron con sus grupos musicales, sus 'tarqueadas' (un baile andino) e incluso con bandas (folclóricas andinas) famosas".

La fiesta se realiza ocho días después del inicio de la fiesta católica de "Todos los Santos", y se replica en varios cementerios del país. (08/11/2017)

Ñatitas: Fiesta, misticismo y tradición

Don Gerónimo Nina llegó al Cementerio General a las 8.00 horas, acompañado de Juanito, una “ñatita” con cientos de años. “Es un chullpa, en mis sueños me lo dicho. Desde esa vez, no hay ni un día que le haga coca y cigarro”, relató el parroquiano que muchos como él cumplieron ayer con el culto a los cráneos humanos.

Cientos de historias tradicionales se cuentan cada 8 de noviembre. “Aquí se vive el ayni, todos los que compartimos esta tradición nos intercambiamos comida, agua y coquita”, dijo Hortencia V., una creyente.

Ramiro Chávez relató que su ñatita tiene 70 años, que fue una herencia de su difunto padre. “La calaquita se llama Jorge, se lo dijo a mi papá en un sueño. Él me contó que encontró el cuerpo entero en el muro de una casa en el centro de la ciudad. Estaba vestido de soldado, seguramente fue un conscripto”, indicó.

“Yo tengo 13 ñatitas. Toditos son familiares míos. Están mi esposo, mi papá y mis tíos. El más antiguo tiene 18 años, quien fue mi marido y el más joven es mi tía que está conmigo un año”, expresó sonriente doña Delia Quispe, quien cada año trae a sus calaveras al cementerio por esta festividad.

REZOS Y OFRENDAS

Al caminar por el cementerio, se pudo observar niños rezadores quienes, a cambio de unas monedas o pan, oraban a viva voz. Asimismo, varias bandas musicales ofrecían sus servicios a los creyentes.

“Nosotros cobramos Bs 50 por 3 canciones. La gente paga no más por sus ñatitas”, aseveró el líder de una banda autóctona, junto a otras 5 personas que caminaban en inmediaciones de la parroquia del camposanto.

Al transcurrir el día, cientos de creyentes entraban al Cementerio General. Primero se acercaban a la capilla, en filas se inclinaban ante la cruz y oraban. Luego, pasaban por dos puertas habilitadas a los costados de la iglesia, donde dos baldes con agua bendita esperaban por las calacas.

Al igual que varios creyentes, Nestor Villanueva devoto de esta práctica andina, argumento que “las ñatitas son portadoras del bien” y que su calavera lo cuidan de enfermedades, por ello cada 8 de noviembre se les debe prestar la mayor atención.

“Una vez han entrado a tres casas los rateros, mi casa estaba en medio y no han entrado. Ellos han cuidado la casa, le tenemos fe”, relató Villanueva.

CIERRE DE VÍAS

Ante la afluencia de personas, la Policía Boliviana decidió cerrar la avenida Baptista, entre las calles, Picada Chaco y Lino Monasterios, a pesar de que el cierre no estaba contemplado con anterioridad. “La vía estaba cerrada por más de 4 horas, nunca se cierra esta calle en esta festividad”, manifestó preocupado el administrador del Cementerio General, el Ariel Conitzer, al notal el incremento de creyentes.

Tras el cierre de esta vía troncal, las inhumaciones fueron retrasadas. Al terminar la tarde, faltaban por enterrar al menos seis personas. “Esto pasó por el trafico al exterior del cementerio y no han podido llegar las cortes fúnebres, esperemos lleguen en el transcurso de lo que falta de la tarde” sostuvo el funcionario edil.

Conitzer también afirmó que ante esta festividad, alrededor de 10.000 personas se aproximaron al Cementerio General.

video El Amauta Edmundo Pacheco explica la venida de las almas en Todos Santos

Amautas y creyentes Ritual andino en fiesta de ñatitas

Con una ceremonia andina realizada por seis amautas, las ñatitas, acompañadas de sus propietarios, recibieron las ofrendas y pedidos de sus creyentes en todos los cementerios de El Alto.

Los propietarios de las natitas, desde muy tempranas horas salieron de sus viviendas, portando sus urnas, con una o más calaveras humanas, con la finalidad de ubicarse en algún lugar del interior del cementerio "Héroes del Gas Sur", que está próximo al cuartel Ingavi.

De forma simultanea el comercio de la zona también buscó la manera de ubicar sus puestos de venta, no solo de flores, velas, cigarros, coronas, dulces y comida, con el propósito de que creyentes y propietarios de las ñatitas, puedan mantener el comercio destinado a una de las celebraciones fetichistas más tradicionales, en el mundo aymara.

Las calaveritas quienes presentaban su identificación del primer nombre, recibieron una ceremonia aymara, donde seis amautas, con vestuario andino, instalaron una mesa con la finalidad de dar las gracias y bienvenida a todas las "almas", más conocidas como ñatitas que eran celebradas en su día.

VARIOS PERSONAJES

Fue una búsqueda paciente, para poder saber si alguno de los restos humanos que estaban siendo expuestos pertenecía a algún policía, como establece la tradición, por ser una mística que este tipo de calaveritas son las que facilitan todo tipo de pedidos.

En la indagación, encontramos médicos, comerciantes, profesores y algunos que se desconocían que eran en vida, porque fueron entregados por otros vecinos a la gente que estaba dispuesta a tener, venerar y atender a una ñatita.

AYUDA A RESOLVER DELITOS

Felicidad Quispe vidente y propietaria de cinco calaveritas, es quien tiene en su poder a Policarpio, quien de acuerdo con los antecedentes, ella recibió los restos de una persona quien fue en vida policía.

"Hace tiempo cuando era antes PTJ, ahí estaban los restos de un policía, quien murió trágicamente por los delincuentes, fue quemado y como nadie más le reclamaba, ellos me han entregado, porque fue su compañero y pertenecía a Homicidios, desde esa vez que yo lo tengo y le atiendo todo los lunes, le hago entrega de sus ofrendas, cigarro, flores, le hablo como si fuera una personas más", explicó Quispe.

Quispe es una mujer vidente, quien en su quiosco atiende no solo para ver la suerte o analizar los casos, sino sobre todo para “hacer trabajar” junto a las calaveritas y resolver algunos problemas o pedidos de sus clientes, desde empleo, crisis sentimentales, casos de robo, hurto, delitos mayores y otros.

VIGILANTE

La propietaria asegura que cuando sueña con Policarpio, sería una personas que oscila entre los 40 a 45 años, "cuando me trajeron, él me hizo sueño y me dijo a mí me vas a atender, porque también te voy a responder, recientemente no más se lo han hecho traer su gorra" indicó.

Quispe recuerda que desde que está atendiendo a sus cuatro calaveritas y en especial a Policarpio, nada se pierde en su casa ni en su quiosco, pese a los riesgos que enfrentó con la movilidad a altas horas de la noche, para ella la protección responde a sus cuatro personas que ella debe atender, como establece la costumbre de las ñatitas.

Quispe quien es vidente, asegura que cuando habla con Policarpio y las otras dos parejas de calaveritas identificadas como Manuel, Martinita, Martín y Victoria, siempre les da a conocer que la cuiden, porque al ser una mujer adulta existen muchos riesgos, más aún cuando sigue viajando a las provincias y debe atender a la gente en un lugar donde suelen presentarse antisociales. "Mucha fe les tengo a ellos, si algo me pasa a mí quién les va a atender, les hablo, cuando viajo les digo estoy viajando, que no me pase nada en el camino, les digo, hasta cuando estoy manejando dinero", expresó.

PROTECCIÓN

La propietaria asegura que el sueño es una conexión entre ella con sus calaveritas, quienes aparecen sobre todo para anunciarle algún peligro, alguna enfermedad. Mientras que en la madrugada, quienes cuidan su casa y su actividad económica son las ñatitas, porque no duermen y están al pendiente de que no se aproxime ninguna persona.

La Fiesta de las ñatitas, concluyó en horas de la tarde, cuando todos los creyentes asistieron a los locales y disfrutaron de música, conjuntos folklóricos, comida y bebidas alcohólicas que fueron compartidas entre propietarios y creyentes de este sincretismo cultural andino.