Monday, December 22, 2014

Recuperan Navidad de antaño con api y buñuelo

Decenas de familias pero, especialmente, niños conocieron las características de la Navidad de antaño en la feria Miski Buñuelito para el niño Manuelito, organizada por el Centro de Encuentros Interculturales andino, amazónico y chaqueño, ayer, en la plaza de Las Banderas.

Los niños conocieron así las actividades, juegos y comida de la Navidad de antaño. En la muestra se presentaron juegos, pesebres, villancicos, comida y costumbres. El público se sorprendió al ver que antes los niños hacían juguetes para el pesebre, más allá de esperarlos.

“Antes los niños inventaban juguetes muy bonitos, ahora pedimos a nuestros papás, eso me llamó mucho la atención, porque eran cosas bien sencillas. Yo voy a recibir un Capitán América, quería un dron, pero son muy caros y dicen que soy muy pequeño”, señaló uno de los niños en la feria, Sergio López.

Más de 20 expositores, entre ellos, algunas abuelitas explicaron que una característica de la Navidad de antaño era que los niños y sus mamás hacían api y buñuelos.

Uno de los organizadores, Wilfredo Camacho, expresó su preocupación ante la comercialización de la Navidad, pues mencionó que ahora todo gira en torno a los regalos. “Hay que recordar que Jesús nació en un pesebre humilde y no estaba rodeado de grandes riquezas”, señaló.

Trenzadas y adoraciones a ritmo y letra de villancicos chapacos

Albricias, albricias / Albricias le den / Que ha’i ser niño hermoso / nacido en Belén / Destrencen las trenzas / vuelvan a trenzar, / que el Rey de los cielos / se ha de coronar… son las estrofas de un villancico que se escuchará en las plazas y calles tarijeñas con motivo de la celebración de la venida del Redentor. En tierra chapaca estas expresiones de la Navidad se traducen en dos formas culturales propias de este lado del mundo, las adoraciones y la trenzada. Según el maestro en Música, Fernando Ardúz, en época navideña lo sones que se interpretan para la devoción al Niño se dan en dos formas: las adoraciones que ocurren cuando se lleva al Niño a la iglesia del barrio donde vive el dueño, salen con una banda y van los niños adorando por la calle hasta el templo y después regresan a la casa de la misma manera. El folklorista Víctor Varas Reyes describe este cortejo en parejas de niños y jóvenes de ambos sexos y en columnas que van escoltando a la imagen, danzando, avanzando y retrocediendo, según la posición de los “caudillos”, al compás de los musicantes que interpretan las tonadas típicas en instrumentos metálicos ó con quenas, quenillas, bombos y tambores. En el domicilio también se acostumbra hacer la adoración de salón, en la sala los participantes hacen las mismas figuras rítmicas que tienen las adoraciones como el “sapito”, el “torito”, el “borrachito”, el “monito”, el “gallinazo” y la “cuadrilla”, entre otras. Aparte de las adoraciones, las trenzadas son las danzas que se dan alrededor de los palos de trenzar. Versos Según Ardúz, los versos que se cantan coinciden con las coplas, que son estrofas de cuatro versos independientes unas de otras muchas veces, pero son exclusivamente para la Navidad. “Una cosa es el canto y otra es la música, los diferentes cantos tienen su estrofa característica y cuando se las interpreta musicalmente llevan alguna variación además, entonces como se tiene que repetir todo el tiempo; por ejemplo, cuando se esta haciendo una figura de trenzar, se mantiene la misma melodía con algunas modificaciones. Sin embargo, siguen teniendo esa característica de villancico. Musicalmente hablando, ilustró Ardúz, existen dos ritmos diferentes para los villancicos. Para los entendidos en música, uno es en compás binario y el otro en compas ternario. Si se tiene que hacer el acompañamiento, el primero sería el rasgueo como en estilo de huayño y el segundo en el mismo compás de la cueca o chacarera. Serían los villancicos del seis por ocho. Las trenzadas Las trenzadas son los bailes que se realizan alrededor de un palo con cintas en los meses de diciembre y enero con el único propósito de celebrar el nacimiento de Jesús y la fiesta de Navidad. La música en las trenzadas navideñas está íntegramente compuesta por villancicos tradicionales que son interpretados a capella (solo voces) ó ejecutados sin canto por el grupo instrumental compuesto por una o dos quenillas, tambor redoblante y bombo. En algunas comunidades se ejecutan con violín en vez de quenilla. Los pasos consisten en levantar el pie izquierdo y se da un salto sobre el derecho deslizándolo hacia adelante. Luego se levanta el derecho a la vez que se asienta el izquierdo y se salta deslizándolo. Esta operación se repite por lo que dure la danza alternando los pies. Villancicos para la trenzada Remolino de uno Pisa, pisa pastorcillo Pisa, pisa con valor Tomaremos vino dulce De la viña del Señor Como del cielo un rocío Cae nuestra bendición Así caen las virtudes Como en el campo la flor Canastilla de dos Albricias, albricias Albricias le den Que ha’i ser niño hermoso Nacido en Belén Destrencen las trenzas Vuelvan a trenzar, Que el Rey de los cielos Se ha de coronar… Villancicos para la trenzada La Torre Arrurro mi niño Arrurro mi Dios Que todo mi anhelo Es pensar en vos María lloraba Perdió su pañal San Juan lo tenía En su romeral 4 Remolino de dos A las doce de la noche Un gallo nos despertó Con su canto tan alegre Diciendo Cristo nació Por aquí pasó María Como un rayo de cristal Alumbrando a todo el mundo Como un padre celestial

Sunday, December 21, 2014

En Bolivia se festeja la Navidad con prestes y adoraciones al Niño



Adoraciones con bailes al ritmo de chuntunqui, k’ajchito y huachi-toritos (tipos de villancicos) y prestes que recorren las calles son algunas costumbres bolivianas que se realizan para recibir al Niño Jesús en la Navidad.

“En Mojocoya (Chuquisaca) los niños acompañados de charangos bailan y dan vueltas al ritmo del k’ajchito para adorar al Niño, luego les dan chocolate y buñuelos. Los adultos se amanecen bailando el chuntunqui con el mismo propósito”, explica Patricia Rodríguez, oriunda de Mojocoya, a propósito de las costumbres navideñas.

En Bolivia existen una variedad de costumbres ancestrales para la Navidad, pese a que algunas van desapareciendo con el tiempo, otras aún se conservan en algunas regiones, según reportan los corresponsales de La Razón.

En algunos municipios del occidente no solo se celebra el nacimiento de Jesús la noche del 24, sino que se extiende hasta enero. En las ciudades intermedias del norte potosino y en la capital misma, la adoración al Niño es un preste, pues familiares y organizaciones juveniles se encargan de ofrecer bailes, buñuelos con chocolatadas y comida a los lugareños.

“No solo se bailan villancicos sino que hay pasantes que organizan fiestas con banda, carros alegóricos que son pequeños y forrados con platería,éstos salen en procesión por las calles”, detalla José Rodríguez, quien participa de estas fiesta desde hace siete años en la ciudad de Potosí.

La misa es una parte importante luego de la procesión. Los adultos hacen una serie de coreografías hasta llegar a un salón en el que hay chocolatada con buñuelos y una comida picante.

Tradición. Oruro comparte esta costumbre. Según Teodora Llave, de la comunidad de Machapi (oeste de Oruro), hay pasantes que llevan en sus sombreros “pillas” (roscas navideñas) para armar el nacimiento en el local. En las áreas rurales no aparece el árbol navideño ni la figura de Papá Noel, pero sí en la ciudad.

En Sepulturas (Bullaín), de donde es Lucía Diego, el nacimiento llamado huarac’aso (chicote con una huaraca u honda) es armado al interior de la iglesia Santa Bárbara por los jilakata. Todos bailan para adorar al Niño con tarqueadas y agitando las huaracas.

El historiador Mauricio Cazorla resalta que existen tres familias en Oruro que mantienen sus pesebres ancestrales con juguetes antiguos, algunos traídos de Europa.

En el altiplano de La Paz se acostumbraba a elaborar figuras de animales a base de quinua, recuerda Hilario Callisaya, oriundo de Omasuyos y secretario de Alerta Temprana de la Gobernación.

En el valle cochabambino las tradiciones se concentran sobre todo en Totora, donde festejan por tres días al Niño San Salvador. “El primer día bailan, el segundo confraternizan y se visitan entre familias, y el tercer día es la despedida al Niño”, menciona Wilfredo Camacho, costumbrista.

En la zona periurbana de Cochabamba se canta villancicos acompañados de ch’ullu ch’ullus (instrumento con platillos) y pajarillas (silbato).

También se comparten buñuelos con almíbar, caña de azúcar, api y chocolate.

En el oriente, la población sale a visitar los pesebres que son armados tradicionalmente en las plazas e iglesias. En Chuquisaca está la fiesta de Villa Serrano, de la provincia Belisario Boeto, que fue declarada por la Cámara de Diputados como Patrimonio Cultural, Oral e Intangible.

La costumbre data de hace medio siglo. Los niños, adolescentes y adultos manifiestan su adoración al Niño con rondas de baile y zapateos, por tres días. La investigadora María Elena Fortún señala que la costumbre de bailar frente al pesebre también se mantiene en poblaciones tarijeñas.Al respecto, el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, sostiene que la Navidad no es una costumbre propia del país sino de Europa, y que con el tiempo se fueron mezclando con las tradiciones bolivianas.

Picana, comida que no falta en Nochebuena

Comida. La picana es preparada para la Noche Buena. Foto: La Razón

Luego de degustar los buñuelos con chocolate o rosquetas dulces, la tradición en la mayoría de las familias bolivianas es comer la picana, un platillo elaborado con variedad de carnes y acompañado de alimentos propios de la región.

“En Mojocoya (Chuquisaca) se arma un arco con rosquetes dulces y frutas de la temporada, y luego se come la picana. Antes no se criaba vacas ni patos, ahora sus carnes completan la picana”, dice la chuquisaqueña Patricia Padilla.

La picana es una especie de sopa que contiene al menos tres carnes: pollo, res y chancho. Va acompañada de papa, pasas, verduras, choclo, vino e ingredientes a gusto de las familias.

En el valle, las familias optan por el choclo, en la urbe paceña por tuntas, comenta Nelly Paucara.

En Santa Cruz, según el presidente de las Cabañas del Río Piraí, Freddy Contreras, en la Nochebuena se comparte pavo o lechón relleno. En Pando también es costumbre cocinar chancho relleno.

Declaran a fiesta de Villa Serrano un patrimonio

Júbilo. Pobladores de Villa Serrano hacen su demostración en La Paz. Foto: Selwin Paniagua

Aleja Cuevas

Los bailes, música, gastronomía y alegría de su gente hicieron que la Navidad de Villa Serrano, de la provincia Belisario Boeto de Chuquisaca, sea declarada Patrimonio Cultural, Oral e Intangible del Estado Plurinacional de Bolivia, por parte de la Cámara de Diputados. La festividad tiene medio siglo de popularidad.

“La fiesta es de hace 50 años, cuando el maestro Mauro Núñez (músico) se puso a profundizar sobre los bailes y sirvió para que el charango sea conocido”, detalla el responsable de Cultura y Turismo de Villa Serrano, Edwin Cuéllar.

A diferencia de otros municipios, en Villa Serrano, del 25 al 27 de diciembre, los niños interpretan villancicos con sus violines por la mañana; por la tarde, los jóvenes bailan con zampoñas; por la noche, los adultos tocan el acordeón y el charango. También está la participación de mujeres de pollera, quienes interpretan el charango y la quena, dice Cuéllar.

Los grupos de músicos y bailarines son identificados por ruedas (comparsas). Durante tres días, la población continúa con los bailes navideños por las calles y visita cada vivienda que posee nacimiento. Se conoce que al menos hay 30 ruedas.

El responsable de Cultura y Turismo de Villa Serrano aclara que el villancico en este municipio es llamado k’ajchito y no chuntunqui, como en el occidente del país.

La feria gastronómica, que se realiza el 26 de diciembre, en la que se exponen platillos elaborados a base de ají amarillo y rojo o tamales con carne de cerdo y la picana, es parte de los atractivos de Villa Serrano.

Cuéllar destaca que en estas fechas llegan al municipio una variedad de turistas, que pasan a formar parte de la festividad, pero también visitan el museo donde se encuentra el charango tallado a mano más grande.

Con la declaratoria, el objetivo es formular políticas de recuperación, promoción, salvaguarda y proyección de esta festividad. Según fuentes del Ministerio de Culturas y Turismo, la Navidad de Villa Serrano sería la única con estas características.

Los trámites para su declaratoria comenzaron hace un año y el martes Diputados la aprobó.


Saturday, December 20, 2014

Video Con chuntunquis se recibe a la Navidad en Sucre

El arte de armar un pesebre

Sin duda alguna el armar el pesebre para la noche de Navidad es un arte puesto que se debe tomar varios detalles y mucha paciencia, es por esta situación que muchos preferimos desaparecer antes de enfrentar el momento de armar el lugar donde se recibirá al rey de reyes.

Es por esta situación que les damos algunas ideas para concretar este trabajo que por demás está decirles que une además a las familias.

El primer lugar debes tomar en cuenta el lugar donde pretendes armar el pesebre, viendo los objetos que tienes visualizar si el espacio es el correcto, tomando en cuenta que tipo de objetos, juguetes y adornos tiene el niño.

Además, se debe tomar en cuenta que adornos navideños no deben faltar como son las coronas navideñas son signo de dignidad y poder. Acostumbran a ponerse en la entrada de las casas para mostrar esa dignidad de la familia que las habita.

Otro adorno que no debe faltar son imágenes de ángeles que simbolizan el amor, la bondad, la misericordia como mensajeros entre el cielo y la tierra.

Las estrellas recuerdan la visita de los Reyes Magos desde Oriente hasta el pesebre donde nació Jesús. Las velas representan la luz que faltó el momento que la Virgen María dio a luz al niño Jesús; las campanas se dice que ahuyentan a los malos espíritus.

El muérdago que es una planta mágica se utiliza para dar vida y proteger de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción y no se olviden adornar la casa con colores de la Navidad que son el verde que representa el color que tiene el árbol y el rojo es el color característico de la vestimenta de Papá Noel.

Veamos quiénes se convierten en grandes artistas armando el lugar donde se recibirá a Jesús. Buena suerte y una noche llena de paz, amor y esperanza para todos ustedes.

Cochabamba busca recuperar tradiciones navideñas

Los villancicos, el api con buñuelos, la jak’a lawa y los pesebres decorados con plantas nativas eran los elementos centrales de la Navidad de antaño con los que se esperaba la llegada del Niño Jesús. Ante la pérdida de las tradiciones, el profesor Wilfredo Camacho instó a la población a rescatar la Navidad típica del valle y el sentido de unión familiar extraviada en el consumismo que caracteriza la época.

Camacho explicó que el pesebre de antaño tenía cuatro componentes. El primero, el refugio donde nace el Niño Jesús cuyo armazón se hacía con ramas de sauce llorón, molle y eucalipto. Dentro, la Virgen María, José y Jesús se presentan con vestimentas típicas hechas de aguayo.

El segundo elemento hace referencia a que los niños de la familia ofrendan al Niño Jesús juguetes típicos. Entre ellos se encuentran las cachinas, trompos y chuis para que el pequeño juegue con éstos. Seguidamente se sitúan a los animales propios de la región como son las vacas, ovejas, burritos y caballitos. Camacho explicó que en la visión andina la figura de los tres Reyes Magos y el árbol de Navidad no existen. En sustitución se introducen mujeres de pollera y pastores. Finalmente, el nacimiento es adornado con plantas de albahaca para aromatizar el ambiente y de maíz o cebada “para que no falte el pan” en el hogar.

Camacho indicó que la gastronomía navideña ocupa un espacio vital en la unión familiar. Según la tradición, el menú del 24 de diciembre consta de buñuelos, pasteles de queso o con jigote, api y tojorí. En el caso del api, su elaboración inicia con dos semanas de anticipación. En ese tiempo se hace macerar el maíz molido con cáscaras de naranja, canela y clavo de olor.

Según Camacho, la jak’a lawa, es otro de los platos típicos. Ello debido a que en la cosmovisión andina, los “primeros choclos” se cosechaban en esta época. “Para nosotros la Navidad es una expresión de fe para poder acrecentar el sentimiento de familiaridad”, resaltó el profesor e investigador social. (Los Tiempos)

Tuesday, December 16, 2014

Sucre Concurso de chuntunquis aviva temporada navideña

Con entusiasmo y gusto por las tradiciones navideñas, delegaciones de jóvenes danzarines de Villa Serrano, Tarabuco, Sopachuy y Zudáñez participan del Festival del Chuntunqui chuquisaqueño en su XI versión.
El teatro 3 de Febrero ayer se vistió de Navidad al ritmo de los chuntunquis que, con sus respectivas variantes coreográficas y de vestimenta, reflejaron la celebración del nacimiento del niño Jesús en los municipios de Chuquisaca centro.
El certamen organizado por el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, reúne a grupos de jóvenes de cuatro hasta ocho parejas de los cuatro municipios del departamento, además de una pequeña participación de Sucre, todos compitiendo por premios económicos a la mejor coreografía y vestimenta.
En un abarrotado teatro, cada grupo entregó en el escenario sus mejores pasos, zapateos y volteos al ritmo de los chuntunquis. Si bien se puso un niño Jesús para la adoración de los jóvenes, la simpleza del arreglo contrastó con lo exagerado del tamaño del globo promocional de la Alcaldía.
El certamen ofrecerá una nueva noche de chuntunquis hoy, desde las 19:00, en el mismo escenario.


VILLANCICOS DE LA PLATA
Por otro lado, siempre en el marco de las actividades navideñas, hoy a las 19:00, en el Centro Boliviano Americano (CBA), el ensamble vocal "Novi Orbis" ofrece el recital gratuito “Villancicos del Virreinato de La Plata”.
El elenco invita a sentir la Navidad escuchando y reestrenando villancicos escritos en los siglos XVII y XVIII que se resguardan en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia.

Navidad serranense

Con el apoyo del Ministerio de Culturas ayer, en La Paz, una delegación del municipio de Villa Serrano promocionó su Navidad invitando a todo el país a conocer sus chuntunquis y zapateos.