Wednesday, December 7, 2016

Bolivia comenzó trámite ante la Unesco en 2015 Fiesta de la Alasita como Patrimonio de la Humanidad

El pasado 30 de noviembre, el Ministerio de Culturas de Perú declaró como “Patrimonio Cultural de la Nación a las Ferias de Alasitas y Miniaturas del Altiplano de Puno” por Resolución Viceministerial 156/2016. Sin embargo, las carpetas y material de apoyo de la postulación de Alasita como Patrimonio de la Humanidad fueron entregadas por Bolivia en marzo de 2015 ante la Unesco. "Expresión de una religiosidad popular de raíces prehispánicas que ha sido adaptada a las circunstancias históricas, siguiendo la evolución de las necesidades y anhelos de la población en un constante proceso de transformación, siendo hoy en día uno de los rasgos característicos de la identidad cultural del pueblo puneño”, indica la Resolución Viceministerial peruana que así la fundamenta. El Ministerio de Culturas precisó que “la declaratoria realizada por el Ministerio de Cultura del Perú, no significa que la postulación” de la fiesta de la Alasita boliviana ante la Unesco “esté en peligro”. Por otro lado, Andrés Zaratti, secretario municipal de Culturas, afirmó: “No se conoce los argumentos técnicos ni legales que sustentan la declaratoria de Puno, se debe evaluar qué es lo que dice, qué es lo que se está argumentando para saber de qué manera esto afecta o beneficia la fiesta de la Alasita”. Alasita (en singular) es palabra aymara que quiere decir: comprame (puede también acentuarse la o, para que siga expresando con fidelidad la palabra aymara: comprame). En plural se desnaturaliza completamente su significado, es como decir: “comprames”. Cabe recordar que la solicitud ante la Unesco estuvo acompañada por toda la documentación que la respaldaba, audiovisuales y las 60.000 firmas que se recogieron en La Paz. Bolivia espera la evaluación respectiva. La respuesta de la Unesco se dará en octubre o noviembre del próximo año, durante la reunión del Comité Intergubernamental de Salvaguarda del Patrimonio Cultural e Inmaterial.

Saturday, November 12, 2016

La “llorona” asusta a San José de Pocitos



Desde hace varias noches atrás, los vecinos que viven cerca de la frontera de Yacuiba y Salvador Mazza, no pueden dormir tranquilos, pues oyen un lamento que viene de lo lejos y que lo atribuyen a la “llorona”; una mujer de pelo negro y vestida de blanco, cuya alma en pena divaga por los esteros oscuros en busca de sus hijos fallecidos, según cuenta una leyenda.

Alex es un joven vecino de la zona y cuenta que los habitantes del lugar temen salir en altas horas de la noche debido a que la leyenda de la “llorona” volvió a ser escuchada con más fuerza en los últimos días, avivada por la reciente aparición de un espectro en Salvador Mazza, que fue capturado en una imagen por gendarmes de Argentina.
Una quebrada divide a San José de Pocitos (Bolivia) de Salvador Mazza (Argentina), misma que según los vecinos es muy peligrosa porque por ahí transitan malvivientes y personas dedicadas a lo ilícito, de ambos países. Desde la casa de Alex, la espera empieza en el afán de confirmar los rumores que atemorizan la frontera.
Es la una de la madrugada y tras varios mates cebados, se empieza a escuchar unos gritos, como una especie de lamentos por un lapso de tres minutos aproximadamente. No son lamentos constantes sino que irrumpen como si quien los provocase se tomara el aire para gritar lo más fuerte posible.
Provienen de adentro del monte negro que separa a ambos países, y por la distancia son demasiado débiles para ser grabados. Si bien podría tratarse de un animal, para Alex y sus amigos no hay dudas, es la “llorona” que se acerca al lado boliviano. Incluso algunos aseguran que ha llegado y se aparece por el cementerio, ubicado al lado de la quebrada.
De día, San José de Pocitos se ve poblado a diferencia de la noche. Doña Isabel quien vive cerca del cementerio, cuenta que una noche escucharon llantos similares provenientes del interior.
“Era tarde, tipo la media noche –relata-, aquí a veces no se puede dormir por el calor entonces nos ponemos a matear entre familia o con algún conocido. Y fue hace una semana mientras charlábamos, que escuchamos que gritaban desde el cementerio, algunos muchachos que pasan por ahí contaron que escucharon también los gritos, por lo que ya no han estado yendo últimamente por esa parte”.
Doña Isabel no es la única que oyó gritos provenientes del cementerio, pues don Alberto quien es albañil y vive por ahí, asegura que también los oyó recientemente cuando retornaba a su casa, sólo y después de una noche de farra.
“Pasaba por la acera del cementerio y de repente oí un grito fuerte que venía de adentro. Yo no soy de temerle a esas cosas pero con tanto comentario de los vecinos de acá me persigné y pasé nomás sin mirar por las rejas. Vaya a saber si era la “llorona”, pero se me estremeció el cuerpo como si me avisara de algo, y eso que soy baquiano oiga”, comenta.
Ya sea del denso monte que separa a Bolivia de Argentina o desde el cementerio, los relatos se parecen y proliferan, llegando incluso a Barrio Nuevo, otro lugar cercano a la frontera y similar a San José de Pocitos.
Los comentarios pertenecen a gente de todas las edades, pero quienes más temen son los niños, que últimamente según doña Isabel dejan de jugar más temprano o cuando ven que el movimiento en las calles comienza a disminuir.
“Algunos papás están contando la historia para que un poco se recaten sus hijos, ya no se ve como antes a los chicos jugando, otra cosa sería decir por el tema de la delincuencia que es un problema que teníamos también acá, por pandillas que salen solamente en la noche, pero los niños le tienen más miedo a la llorona”.
A esto se suma una imagen que circula en todos los celulares, donde se muestra la figura de una mujer vestida de blanco y con pelo largo. “Se dice que gendarmes fotografiaron a La Llorona”, reza la descripción que acompaña la foto subida por el medio de comunicación “Noticias Pocitos”, donde se observa la figura de la mujer en medio de la oscuridad.
Si bien la historia de la llorona es conocida en toda Latinoamérica, varía en sus detalles dependiendo de cada país. En Argentina existen dos corrientes; una que habla de que era una mujer que mató a sus hijos arrojándolos a un río, por lo que se suicidó a causa del sentimiento de culpa. Se la describe como una mujer alta y estilizada vestida de blanco, a quien no es posible verle la cara y, en algunas ocasiones, tampoco los pies, de modo que parece que flota en el aire cuando se mueve.
Se ve a la llorona como un espíritu que constantemente busca venganza y que anda por las noches preguntando donde están sus hijos.
“Si se le encuentra por los esteros con esta pregunta entonces deberán decir una dirección y ella irá tras la misma, pero en caso de decir no sé, muestra su verdadero rostro que es como demonio. Por otro lado, están quienes piensan que solamente es un alma en pena que está sufriendo por la pérdida de sus hijos y que necesita consuelo para estar mejor”, explica don Alberto Cáceres, ávido lector de leyendas urbanas de todo el mundo.
Cuenta que la otra versión de la llorona da cuenta de que era una mujer que allá por el año 1975, cuando Argentina estaba en guerra, cuidaba su hija de casi 2 años como cualquier madre lo haría, pero un día se la arrebataron. Se llamaba María del Carmen Monterriego, quien según dicen, tras la pérdida de su hija deambuló descontroladamente por las calles hasta que un día se ahorcó en una cabaña abandonada y alejada, por el año 1978. Su cuerpo fue hallado luego por la Policía, después de un año de búsqueda.
Se piensa que quien oye o logra ver a la llorona, es un signo de mal presagio, pues se cree que a partir de aquello todo le saldrá mal en adelante, sobre todo porque se enfermará, o alguno de sus familiares se pondrá mal, empeorando así su situación.
Por último, algunos dicen que ella les da un abrazo de muerte a quienes andan en caballo a altas horas de la noche. En caso de encontrarla de frente, según Cáceres, ya no grita solamente, sino que exclama: “mi hija!, mi hija!, donde está mi hija, te quiero, vuelve hija”.
Más allá de que algunos crédulos se toman en serio la leyenda, hay quienes no creen para nada en que la llorona se esté acercando cada vez más a Yacuiba.
Algunos relatos obtenidos de vecinos que viven más hacia el centro de la ciudad, dan cuenta de que hace un par de años circuló una historia similar, la de una mujer de buena posición social que vivía en una de las casonas antiguas del casco viejo yacuibeño, quien por problemas sentimentales perdió la cordura y empezó a divagar de madrugada por las calles atemorizando a quienes se cruzaban en su camino.
Jorge es un taxista de Tarija que vive en Yacuiba hace 12 años, asegura que vio a esta mujer, caminando en una de las plazas de Yacuiba, que se caracterizan por el verdor de sus jardines y sus esculturas.
“Yo vivo en Barrio Nuevo y es cierto que se está empezando a hablar con fuerza de la llorona. Sería mentirle si le digo que no oí algunas noches esos quejidos, pero fácilmente podría tratarse de algún bromista, gatos o algún tigre que vive en el monte. Lo que sí puedo atestiguar es que hace un tiempo vi a una mujer de pelo negro deambulando por las plazas, colegas taxistas también la vieron pero en otros lugares, lo último que se dice es que la mujer enloqueció y se la llevaron a un manicomio”, finaliza.

LA LEYENDA SEGÚN EL PAÍS DE ORIGEN

La llorona de Perú
El origen de la Llorona de Perú se remonta a los tiempos coloniales. Por aquellos días había una señorita llamada Carla Tuesta de Soldevilla y Rosario de los Santos, la cual era la hija de un hacendado con mucho dinero y poder. Carla se enamoró de un joven común y decidió comenzar un amorío a escondidas de su padre. Pasó el tiempo y juntos tuvieron tres hijos; pero un día la joven encontró a su prometido con una amante, por lo que cegada por la ira mató a su pareja infiel y a la mujer. Después hizo lo mismo con sus hijos, y luego se suicidó.

La llorona en Ecuador
La leyenda cuenta que hace muchos años, una mujer fue abandonada por su esposo. Ella se quedó sola, sin dinero y con un pequeño niño a cuestas. Esta situación enloqueció por completo a la mujer que había creído ciegamente en el hombre que luego la engaño y humilló. En un arrebato de total locura ella se dirigió rápidamente al río, en donde ahogó a su hijo. Luego, al tiempo recobró temporalmente la cordura y se dirigió al río para buscar a su primogénito. Con el correr de los días encontró el cuerpo, pero al mismo le faltaba un dedo.

La llorona en Colombia
En Colombia la llorona deambula con un niño en brazos. Éste parece un ángel pero tiene su mirada clavada en la madre como si ella hubiera sido quien le quitó la vida. Esta alma vaga y grita del dolor que le causa la muerte de su hijo, se paran grillos en su cabello y tiene también la cara como una horrible calavera que dentro de sus ojos alberga bolas de fuego que no se apagan. Algunos nombres que se le dan a este espíritu son “La María Pardo” o bien “la Tarumama”.

Thursday, November 10, 2016

“Ñatitas” protectoras y traviesas son veneradas

Eduardo sostiene una vitrina de cristal con una calavera de un bebé de menos de dos años mientras lo presenta: "se llama Toñito y es muy juguetón, le quita los juguetes a mis niños"; es una de las cientas de "ñatitas" que ayer han acudido al Cementerio General de La Paz.

Como todos los 8 de noviembre, familias enteras se congregan en el camposanto para honrar a sus "ñatitas", calaveras humanas que reciben ese nombre porque les falta la nariz, a las que se les atribuyen capacidades protectoras y se cree que dan buena suerte.

Toñito lleva 14 años en la familia de Eduardo y, aunque se supone que no es más que un niño, el universitario asegura, en declaraciones a Efe, que la calavera le guarda en salud y le ayuda en sus estudios. Esta "ñatita" viste un pequeño sombrero de lana que, asegura su dueño, ayer se le ladeó y "él solito se lo colocó recto".

Toñito acaba de ser bendecido en la salida del templo del cementerio donde el párroco ha pronunciado misa, pidiendo una celebración en el respeto.

La fe católica no está de acuerdo con que sus fieles profanen restos mortales, pero la tradición es seguida por tanta gente que no puede hacer más que quedarse en simples advertencias, como expresa el religioso: "No es cuestión de manejar las cabecitas, es cuestión de que estén en la gloria".

Y aunque no está de acuerdo, los encargados del templo dejan cubos de agua sagrada en las puertas de ingreso para que cada uno bendiga a sus muertos.

COCHABAMBA Cada cual lleva a sus "ñatitas" en altares distintos: madera, cajas de zapatos, vitrinas de cristal o incluso en aguayos, las tradicionales telas tejidas que usan las cholitas, las mujeres aimaras bolivianas, para cargar cosas a la espalda.

Pascualita y Víctor van en dos cubículos sobrios negros. Son marido y mujer y llevan cinco años trayéndole a Leonor salud y cuidando su casa.

"Yo viajo y solitos les dejo", dice esta mujer, quien relata que fue una comadre quien se los trajo desde Cochabamba.

Después de la misa, Ninfa Gutiérrez comparte un refresco de naranja con Zacarías Alberto, quien fuma sin parar un cigarro después de otro. Esta calavera con gorro negro de cuero "ha sacado del apuro" más de una vez a Ninfa, quien confiesa que es "muy querendín con las mujeres" y le encanta que le hagan fotos.

Javier Espinoza y su mujer miran fijamente a Carlos y Ricardo que descansan en un nicho vacío del cementerio. Son las "ñatitas" de sus hijos que murieron hace 15 años con tan solo 25, y después de su fallecimiento Javier los recogió del cementerio. "No han hecho milagros, pero nos han protegido", cuenta esta pareja.

Pero no todas las "ñatitas" son buenas. Por eso muchas acaban en una zanja, donde otras personas las desentierran y vuelven a honrar. Es lo que hace Ricarda, una aimara anciana, "rezar por las almitas abandonadas", y ya que ella no tiene ninguna calavera les pone unas velas.


Wednesday, November 9, 2016

Paceños celebran a las “natitas”

Eduardo sostiene una vitrina de cristal con una calavera de un bebé de menos de dos años mientras lo presenta: “se llama Toñito y es muy juguetón, le quita los juguetes a mis niños”; es una de los cientos de “ñatitas” que hoy han acudido al Cementerio General de La Paz. Como todos los 8 de noviembre, familias enteras se congregan en el camposanto para honrar a sus “ñatitas”, calaveras humanas que reciben ese nombre porque les falta la nariz, a las que se les atribuyen capacidades protectoras y se cree que dan buena suerte. Toñito lleva 14 años en la familia de Eduardo y, aunque se supone que no es más que un niño, el universitario asegura, en declaraciones a Efe, que la calavera le guarda en salud y le ayuda en sus estudios. Esta “ñatita” viste un pequeño sombrero de lana que, asegura su dueño, ayer se le ladeó y “él solito se lo colocó recto”. Toñito acaba de ser bendecido en la salida del templo del cementerio donde el párroco ha pronunciado misa, pidiendo una celebración en respeto. La fe católica no está de acuerdo con que sus fieles profanen restos mortales, pero la tradición es seguida por tanta gente que no puede hacer más que quedarse en simples advertencias, como expresa el religioso: “No es cuestión de manejar las cabecitas, es cuestión de que estén en la gloria”.

Tuesday, November 8, 2016

Hoy se celebra la fiesta de las ‘ñatitas’; los cráneos viejos y de bebés son los preferidos por la gente



Este martes 8 de noviembre se celebra la fiesta de las "ñatitas". Como todos los años, miles de fieles agasajan a los cráneos, que en muchos casos son considerados protectores de sus dueños.

Las "ñatitas" de bebés, las de personas que murieron a una avanzada edad y las de aquellas que murieron de forma violenta son las preferidas de los creyentes, quienes las consideran protectoras, según publican La Razón y El Extra en sus ediciones impresas.

Esta jornada los piadosos se apostaron desde muy temprano en los cementerios para acompañar a las "ñatitas", a las cuales les tienen mucha fe y agasajan con diversas creencias. Antes de asistir a los cementarios, alistan a los cráneos con sus mejores galas para festejarlos después de rituales religioso.

Eso ocurre, por ejemplo, en el Cementerio General de La Paz, donde se dieron cita miles de creyentes en estos rituales.

Las tradiciones mandan que los preparativos inician una noche antes con una velada que se acompaña con coca, cigarros y brebajes.

Incluso hay personas que alquilan locales de fiestas para rendirles tributo a sus craneos ‘protectores’.

Los creyentes acuden a los panteones porque son lugares donde se bendicen las molleras y además concurren con otras familias que celebran la festividad.

Según las creencias, las cabezas de personas fallecidas hace mucho tiempo son más valoradas, ya que han estado más tiempo en contacto con el más allá que aquellos que murieron recientemente.

En el caso de las ‘ñatitas’ de bebés, estas son seleccionadas por las personas que quieren tener hijos.

Sin embargo, solo los yatiris o guías y los médicos aymaras, también conocidos como ‘colliris’, pueden determinar las energías de un craneo.

La fiesta viene del popular “desentierro de cabezas”, una creencia que proviene de la época prehispánica y que se sigue realizando en algunas comunidades de Potosí y Oruro.

Con música y comida Creyentes agasajarán hoy a “Ñatitas” en el cementerio

Cientos de personas visitarán hoy el Cementerio General para celebrar el rito de las “Ñatitas”, las calaveras humanas que algunas personas guardan en sus casas y que una vez al año salen a la calle para recibir bendiciones, ofrendas de comida, bebida y hoja de coca.

ORIGEN

La antropóloga Luz Castillo Vacano explicó a EL DIARIO que si bien no se tiene una fecha exacta de cuándo llegó esta costumbre a nuestro país, sin embargo, existen dos hipótesis:

“El cronista Guamán Poma de Ayala da cuenta del culto a restos óseos que se depositaban en pucullus o estructuras funerarias de piedra. En el mes de los muertos que luego coincidió con noviembre, se extraía estos restos para ‘hacerles comer y beber’. Desde este momento hasta el siglo XX, el culto a los cráneos habría estado siendo practicado en forma clandestina”, explica.

Por otra parte, de acuerdo con las hipótesis de Castillo, la Iglesia Católica conserva la práctica de colocar restos óseos de santos en urnas para su veneración. El culto a los cráneos podría tener alguna relación con esta práctica, aunque aclaró que debe investigarse con mayor profundidad.

COSTUMBRES

Respecto a las actividades que los creyentes realizan, la experta señaló, por ejemplo, la instalación de un altar en el domicilio de los creyentes; traslado a una iglesia para “hacerle oír misa”; “bautizo” de Ñatita. “En esta actividad se establecen relaciones de compadrazgo entre el creyente-propietario y el preste quien haría la fiesta de bautizo”, aclaró.

Asimismo, aseveró que entre las costumbres también está el “entierro” de la Ñatita, esta actividad es realizada cuando esta “pide” a su propietario ser enterrada. El Cementerio General de La Paz cuenta con la “fosa de las Ñatitas”, para este efecto, aunque no sería el único.

BENIGNAS Y MALIGNAS

Los creyentes perciben que existen Ñatitas benignas y malignas. “Las benignas son aquellas que cuidan la casa, hacen devolver vehículos robados, o favorecen la prosperidad en los negocios. Las malignas son aquellas que devuelven el daño con la mediación de un yatiri u otro oficiante ritual. En este sentido, lo que hace de un cráneo una Ñatita es la creencia y la práctica, además de la percepción de la energía que contendría el cráneo”, aseguró.

CONTROL

La jefa de la Unidad de Regulación de Actividades Económicas de la Alcaldía, Paola Valdenassi, informó que hoy, por la festividad de las Ñatitas, funcionarios municipales evitarán el cierre de las avenidas Entre Ríos y Baptista, en inmediaciones del Cementerio General.

“Vamos a realizar el mismo despliegue que se hace por la festividad de Todos Santos, con la colaboración de la Policía y conjuntamente con el personal de la Intendencia, la Guardia Municipal y la Dirección de Mercados. Se generarán dos grupos de trabajo, uno para la mañana y otro en la tarde. Con el control del comercio informal y se evitará el asentamiento en vía pública, por lo que, no habrá cierre de vía. Vamos a ver de que se tenga una buena circulación y no se haya congestionamiento”, explicó.

De su parte, el administrador del cementerio, Ariel Conitzer, informó que se habilitarán cuatro puertas; la uno, la cuatro y la ocho, que se encuentran sobre la avenida Baptista, y la nueve, que está en la avenida Entre Ríos, a la altura del teleférico.

“El cementerio se abrirá a las 08.00 y se cerrará a las 17.00. El desalojo de las personas se iniciará a las 17.30. El operativo se concentrará en la cuarta ampliación y la parte posterior de la iglesia, donde generalmente las personas se asientan para venerar a sus Ñatitas. Los mausoleos de Bautista Saavedra y de Pando serán acordonados por seguridad y proteger el bien patrimonial”, declaró.