Thursday, June 23, 2016

Prohibiciones y consumismo apagan tradición de San Juan



La noche de San Juan, la más fría del año, en la actualidad fue congelada por varias normas nacionales, departamentales y municipales. El propósito es: “evitar daños al medio ambiente”.

Para algunos esto es una ventaja; sin embargo para los amantes de las tradiciones esto es un gran problema, pues muchas costumbres se han dejado atrás y la aculturación se ha hecho presente.
El escritor René Aguilera Fierro cuenta que años antes el apóstol San Juan era tan idolatrado por los campesinos tarijeños que su imagen era llevada en rogativa por los campos cuando tardaban las lluvias. Incluso la capilla de San Juan fue dispuesta por Luis de Fuentes y Vargas para que el santo cuide de la población, sembradíos y clima de Tarija
De esta manera, se acostumbraba ofrecerle vísperas con llamiantes luminarias que se encendían por todas las calles de la ciudad, al igual que en el campo. Para éstas se juntaban grandes cantidades de “sunchu” seco, (unos arbustos que crecían por todas partes). “Se los amontonaba en enormes piras sujetas con cañas huecas verdes y se encendían las tradicionales luminarias. Éstas daban agradable calor a aquellas frecuentemente frías noches de junio”, relata.
Tanto la “champa” como las cañas al quemarse producían un alegre chisporroteo con reventazones que gustaban a todos los asistentes y cuando estaban quemándose por la mitad comenzaban los saltos de los chicos y grandes sobre las llamas y brasas, siguiendo quizás costumbres ancestrales. Según dice, se preparaban ponches, té con trago y pata de cabra, (chicha hervida con singani). “La gente charlaba a la luz de la fogata, algunos tenían luz y sacaban su foco. Estamos hablando de los año 60 y 65 que es cuando empieza a decaer, pero siempre se hacía”, afirma.
Luisa Valencia, de 70 años, recuerda que en el campo los chapacos aprovechaban las brasas y el rescoldo para hacer cocer choclos a los que llamaban “tistinchos” y se comían con gusto. Relata también que cuando toda la luminaria estaba por extinguirse la gente se ponía a jugar con agua, así continuaban las carreras y la general “vocinglería” principalmente de la chiquillada y de la juventud.
Al día siguiente volvía la gente a jugar con agua en el mercado y en ciertos barrios se echaban suertes, fundiendo plomo. Cuando estaba derretido lo vaciaban en tiestos con agua, formándose figuras de diversa clase a las que ciertas personas que sabían interpretarlas les encontraban determinados significados, sea de la fortuna o de desgracia.
Sin embargo, han pasado los años y todo esto ha cambiado. Hoy ya no se hacen fogatas. Por lo tanto no se realizan saltos sobre el fuego, ni se juega con agua a manera de apagarlas.
Las prohibiciones transformaron a la tradición en una reunión restringida, de familia o amistades, en la que el consumismo ha creado la necesidad de comer salchichas, tirar fuegos artificiales y tomar licores u otras bebidas alcohólicas.

Normas medioambientales
Empero, a pesar de que las prohibiciones son muchas, los gobiernos municipales se basan en la normativa 178 que prohíbe a nivel nacional la realización de fogatas. De esta manera, el director de desarrollo Productivo del Gobierno Municipal, Sadog Torrejón, manifestó que se hará un control la noche de San Juan.
Adelantó que el control lo realizarán una comitiva conformada por la Policía boliviana, la Unidad de Bomberos junto a sus carros bomba y cisternas, personal del Área Naval y la Intendencia municipal.
Agregó también que la gente aprovecha esa noche no sólo para quemar madera, sino también la basura que se tiene en casa, inclusive gomas. Resaltó así, que esto ha hecho que el gobierno nacional tome medidas en favor del medio ambiente.

Daños al medio ambiente
Patricia Venegas, ingeniera de profesión, especialista en medio ambiente y miembro de Asociación de Pro-defensa de la Naturaleza (PRODENA), explica que después de la noche de San Juan, los residuos que quedan en el ambiente producen efectos inmediatos como irritación de ojos, de garganta y vías respiratorias, lo que afecta de manera especial a los ancianos, niños o personas que padecen de asma o bronquitis.
Entre los efectos a largo plazo, Venegas explica que cualquier quema produce ciertos gases, algunos de ellos tóxicos como es el caso de algunos plásticos, que contienen dioxinas, compuestos sumamente dañinos, que al introducirse en el organismo pueden producir enfermedades cancerígenas.

¿Aculturación? El
debate de fondo
Sin embargo, el debate sobre esta tradición va más allá de la contaminación ambiental. Para la historiadora Ivica Tadic, las salchichas, los licores y los fuegos pirotécnicos tomaron el lugar de una fiesta que era familiar y de amigos muy cercanos. “Al estar los niños presentes, los mayores se inhibían de las borracheras. Ahora se da rienda suelta a aquello. Además, se sabe que en época de crisis la bebida es siempre un salida”, afirma.
Tadic considera que con las restricciones se está “castrando a la gente” en sus costumbres a título de ambientalistas y no se está encauzando esa festividad. Asegura que se está aculturizando a las personas y perdiendo costumbres nativas que no estaban motivadas por San Juan sino por el ciclo agrícola. “Las tradiciones que trajeron los españoles las fuimos adoptando como nuestras, pero modificando hasta convertirlas en una reunión familiar con nuestros matices” dice y añade que esta aculturación ha sido aprovechada por las fábricas de embutidos y de bebidas para lanzar una campaña de marketing e inducir al consumo de sus productos.
Ahora, también detalla que los niños asocian San Juan a lo foráneo, por lo tanto están perdiendo su raíz “y una planta sin raíz no dará frutos. Estamos castrando a nuestra juventud”, indica Tadic. Empero, va más allá y hace una propuesta para seguir con la tradición. Propone que en cada San Juan se realicen fogatas en cada distrito. “Para ello no es necesario que se talen árboles, se pueden recolectar aquellos que caen o mueren. Y, por último, al día siguiente de la quema se podría buscar la manera de que la gente se acostumbre a plantar un arbolito para preservarlos”, indica.

¿Por qué se celebra
la noche de San Juan?

El origen de esta tradición es pagano -y mucho más antiguo que su celebración cristiana- y se basaba en la conmemoración de la llegada del día más largo del año, con el solsticio de verano en el hemisferio norte, con un gran arraigo en países como España, Portugal, Noruega, Suecia, Finlandia o Dinamarca. En América Latina, en países como Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Puerto Rico o Venezuela, la noche de San Juan también está asociada a vetustas tradiciones y leyendas.
Para conmemorar el día más largo del año, lo tradicional era encender hogueras para purificar el sol y darle fuerza, ya que a partir de ese día, todos los días irían haciéndose más cortos (o más débiles) hasta llegar al siguiente solsticio, el solsticio de invierno con la llegada de la noche más corta del año.
Una vez que nació el cristianismo, muchas tradiciones paganas fueron absorbidas por el calendario cristiano y la conmemoración de la noche más larga del año fue asociada a un evento puramente cristiano: el nacimiento de San Juan Bautista que según la Biblia, tuvo lugar el 24 de junio.
Como curiosidad, se trata del único santo por el que se celebra una festividad en el día de su nacimiento, ya que lo habitual es festejar el aniversario de sus muertes o el traslado de sus reliquias.

Creencias
A nivel nacional, las creencias que existen sobre San Juan son muchas y a continuación damos a conocer algunas de ellas:
Saltos sobre la fogata: Los adultos e incluso los niños, saltan para que les vaya bien. Caminata sobre la brasa: A la medianoche jóvenes y adultos apartan los pedazos de leña y dejan la brasa, luego caminan sobre ella.
Huellas: Hay quienes sellan la planta del pie en la ceniza para que San Juan les traiga suerte.
Echar agua o tomar baño: Alusivo al bautismo. Se toma una ducha a medianoche y se moja a los vecinos la madrugada siguiente.
Fundir plomo: Se convertía el plomo en líquido, luego echado al agua dejaba formas caprichosas favorables o desfavorables. Si aparecía un ataúd, venía una muerte. Práctica frecuente porque los dentífricos venían en pomos de plomo.
Quema de trastes viejos: Quemar muebles en desuso, ropa o zapatos a la fogata, para renovar las cosas.
Humo blanco: Por la orilla de la fogata sale humo blanco. A mayor humo, hay mejores augurios para el resto del año.
Orinar en la fogata: Para evitar hacerse ‘pi-pi’ en la cama.
Chicoteada: Chicotearse, o que los padres chicoteén a sus hijos para que puedan crecer unos centimetros más.

SOBRE LA HISTORIA DE SAN JUAN

Leyenda

Una de origen danés da cuenta de que la víspera de San Juan siempre estuvo plagada de magia.
Era la noche en la que se recogía hierbas medicinales con poderes protectores y en la que el rocío y el agua del manantial tenían poderes curativos.
El manantial más famoso de Dinamarca es el de Kirsten Pil, cuyos poderes curativos fueron descubiertos el 23 de junio de 1583.

Propagación

La fiesta se esparció rápidamente por el Viejo Mundo y se trasladó a América en las carabelas de los conquistadores.
En España, San Juan es la celebración —en una sola— de dos fiestas, una profana que corresponde al 21 de junio (solsticio de verano, de culto o adoración al sol) y la otra, religiosa de San Juan Bautista del 24 de junio (se prende fogatas en la noche previa).

Año nuevo andino

Antes de la conquista y durante la Colonia los pueblos del altiplano se reunían para recibir la benevolencia del sol. Los conquistadores españoles traspasaron la festividad del Tawantinsuyo, la del solsticio de invierno, que coincide con el año nuevo andino. La festividad pasó del 21 al 23 de junio con el afán de abolir un ritual consistente en la quema de thola yareta esperando la llegada de los primeros rayos del sol del nuevo año.

Sucrenses reciben San Juan en medio de restricciones


EN EL PASADO

Tradicionalmente en San Juan se encendían fogatas familiares en las que se quemaban muebles u otros objetos de madera que reunidos a lo largo del año anterior, sin embargo, debido a la excesiva contaminación que genera fueron prohibidas por las autoridades.

En medio de estrictas medidas de vigilancia anunciadas por las autoridades municipales y departamentales sobre el encendido de fogatas, la venta de juegos pirotécnicos y la comercialización de productos sin registro sanitario, los sucrenses celebran esta noche la fiesta de San Juan, considerada la más fría del año.

Con el objetivo de reducir la contaminación generada por las fogatas, especialmente la quema de neumáticos, y los juegos pirotécnicos, durante los últimos años las autoridades emprendieron tareas de control, pero con pocos resultados, sin embargo, este año, aseguran que sí harán cumplir las normativas medioambientales y emitirán sanciones de Bs 1.000 contra quienes enciendan fogatas, Bs 500 a los que vendan juegos pirotécnicos e incautarán su mercancía a los que comercialicen productos sin registro sanitario.

A diferencia de años pasados, las instituciones responsables del cuidado del medio ambiente emprendieron recientemente campañas de concienciación a los pobladores a través de algunos medios de comunicación, redes sociales y mimos, entre otros, para que eviten encender fogatas, no compren juegos pirotécnicos y tengan más cuidado a la hora de comprar productos tradicionales de la fiesta de San Juan como salchichas y sus aderezos.

“Pedimos a la población conciencia, amor por el medioambiente, pedimos por favor que no enciendan fogatas, no quemen llantas, no utilicen juegos pirotécnicos porque dañan la salud, especialmente de los niños que son los más expuestos al humo que desprende la pólvora y afecta a sus pulmones. El calor de San Juan no tiene que ser con una fogata, tiene que ser con el cariño y el amor de la familia, ya que en esta fiesta es tradicional la reunión de las familias”, pidió el director municipal de Seguridad Ciudadana, Barlem Hamel, al señalar que brigadas de control se movilizarán hoy por los barrios para hacer cumplir la normativa medioambiental.

Por su parte, la Policía informó que su servicio será de 20:00 a 2:00 para controlar fogatas, además el expendio de bebidas alcohólicas y el uso de artefactos pirotécnicos. La unidad de Bomberos recorrerá con un carro cisterna apagando las hogueras.

A la tradición de comer anticuchos y tomar bebidas calientes típicas como api, canelas, ponches y sucumbé en las fogatas familiares y verbenas, en la última década se impuso la costumbre de comer salchichas.

DECOMISO DE PRODUCTOS
En un operativo entre la Intendencia Municipal y el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) decomisaron en tiendas del mercado Central y alrededores una serie de productos comestibles sin registro sanitario y otros con fecha de vencimiento caducados.

“Hemos decomisado una gran cantidad de productos que no contaban con registro sanitario y otros que tenían fechas de vencimiento caducadas, incluso en 2015 y 2014, atentando contra la salud de la población”, informó el intendente municipal, Mirko Sanabria.

Pese que está prohibida su venta, en el operativo también encontraron productos del subsidio prenatal y de lactancia como nuez amazónica y chía natural, entre otros que estaban expuestos en las tiendas.

“Asimismo se ha decomisado azúcar con etiqueta falsificada de marca Bermejo”, señaló Sanabria al advertir que hoy intensificarán los operativos para evitar la venta de salchichas y otros productos tradicionales de San Juan que no tengan registro sanitario y también juegos pirotécnicos.

Sanabria pidió a los pobladores denunciar estas irregularidades llamando al teléfono 6451060 o acudiendo a la oficina de la Intendencia Municipal ubicada en la avenida Germán Mendoza N° 1810, a la altura de la plazuela Cooperativista.

El SENASAG recordó que las únicas marcas autorizadas para comercializar embutidos son Cobolde, Condisal, Paladín, El chanchito, Rico Sur, Codelsu, La primera, Promesur y Embutidos Sucre.

Wednesday, June 22, 2016

Tiwanaku recibió desgastado las primeras horas del solsticio



Su protagonismo mengua y sus piezas se deterioran. Tiwanaku, otrora principal centro ceremonial del Año Nuevo Aimara en Bolivia, recibió desgastado el 5524. El sol rasante y la lluvia pasan cuantiosas facturas a sus restos arqueológicos y el descuido de las autoridades merma la llegada de visitantes.

Menos de 1.000 personas acudieron a recibir los primeros rayos del sol en las ruinas del centro sagrado y apenas 2.000 se trasladaron al poblado, distante a 70 kilómetros de La Paz. “Es un poco menos que años anteriores, pero eso se debe a que hay más puntos para recibir el solsticio de invierno y la población prefiere acudir a los lugares más cercanos a sus casas”, explicó a EL DEBER el ministro de Culturas, Marko Machicao.

Los que acudieron, en su gran mayoría universitarios, tuvieron que hacer fila por más de una hora para ingresar al templo de Kalasasaya, que fue acordonado por razones de seguridad.

Primero ingresaron turistas extranjeros, luego los nacionales y de último las autoridades nacionales, a la cabeza del vicepresidente Álvaro García Linera.

En el Chaco
Por primera vez se celebró en Itanambicua, comunidad indígena situada a pocos kilómetros de Camiri y que mantiene sus usos y costumbres ancestrales, el ritual de la cultura guaraní que marca el inicio de un nuevo amanecer: el Lucero del Alba. En la lengua nativa chaqueña se lo denomina Yasitata Guazú y también Koe Mbia

Según las creencias guaraníes, la llegada del Koe Mbia trae energía y paz y determina si un año será próspero o no. “Esperemos que el Lucero del Alba llegue hasta los corazones de nuestros gobernantes y autoridades para que escuchen nuestras necesidades de desarrollo integral”, dijo Ernesto Arteaga, mburuvichá comunal (jefe) de Itanambicua


Año Nuevo 5524 sin sol, con ritos y consumo de alcohol




La espera del Lucero del Alba en El Fuerte de Samaipata, para celebrar el Año Nuevo Andino Amazónico, se la hizo bajo el manto de una noche fría con una tenue llovizna que no dejó de sentirse hasta la madrugada. La temperatura llegó a descender hasta los 8.º.

Este año la celebración fue un poco diferente, ya que debido al cielo nublado, el primer rayo de sol de la mañana, el Lucero del Alba, no se pudo divisar, lo que causó un poco de decepción entre los que asistieron al mirador de El Fuerte, unas 300 personas, un poco menos que el año pasado.

El ascenso hacia el mirador desde la plaza de El Fuerte se la hizo a las 5:40. Una vez allá, la gente buscó situarse cerca del altar de las ofrendas que prepararían los amautas, causando mucho tumulto y desorden, los pocos policías que había en el lugar se vieron rebasados en su capacidad.

Los amautas empezaron a hacer las quemas para la Pachamama como recibimiento al Año Nuevo Andino 5524, y pidieron felicidad y prosperidad para Bolivia y sus habitantes; su discurso fue moderado y solo desearon buena salud para el presidente Evo Morales, no se refirieron a ningún asunto político; representantes de distintos municipios de Santa Cruz se sumaron a los pedidos de un buen año.

A partir de ahí, la gente miraba hacia la salida del sol, esperando su luz para completar la llegada de este nuevo año; sin embargo, la intensa nubosidad no lo permitió, y a partir de las 7:30 las personas poco a poco se fueron retirando del mirador. Los amautas dijeron que esto no significa nada malo, que lo importante es el nuevo inicio del año.

A esta ceremonia de bienvenida se dieron cita ciudadanos bolivianos y extranjeros de países como Uruguay, Argentina e Inglaterra, algunos asistían por primera vez, otros estaban de vuelta, ya que les gusta mucho Samaipata, según declararon.

Bebidas alcohólicas
Los festejos del Año Nuevo Andino Amazónico se iniciaron a las 10:30, con un encuentro cultural en la plaza de El Fuerte; este evento fue organizado por la Gobernación de Santa Cruz y contó con la participación de ballets y orquestas tradicionales de municipios cercanos a Samaipata.

Entre las autoridades presentes en este encuentro estaban Paola Parada, directora de Desarrollo Humano de la Gobernación cruceña; el asambleísta de Vallegrande, Alcides Vargas; y el alcalde de Samaipata Flavio López.

Como todos los años, el control de bebidas alcohólicas fue nulo: había una veintena de puestos que ofrecía el tradicional sucumbé (bebida hecha a base de singani y leche) a Bs 5, un par incluso tenía música a todo volumen, y uno de ellos congregó a personas que querían beber y bailar, cosa que seguían haciendo hasta las 8:00. Se pudo ver a varios menores de edad en estado de ebriedad; producto de estos excesos, incluso hubo una pelea entre dos individuos a las 4:30, que fue intervenida por policías antes de que llegara a mayores consecuencias.

Congestión
Otro de los puntos que no se tomó en cuenta este año fue el control vehicular: salir de El Fuerte se convirtió en una misión imposible, debido a que muchos motorizados estacionaron en la carretera de ingreso al lugar, dejando solo una vía libre, lo que ocasionó una fila interminable de gente que esperaba irse; esta operación tomaba al menos una hora.

En el país

El presidente Evo Morales participó de una ceremonia en la residencia presidencial y no en Tiwanaku, como lo hizo en años anteriores, debido a los cuidados que debe tener luego de la cirugía de rodilla a la que fue sometido. El primer mandatario estuvo acompañado por autoridades el Ejecutivo, organizaciones sociales y guías espirituales.

Luego de hacer una ofrenda a la Madre Tierra, Evo recordó que la Cruz del Sur es la 'comunidad de estrellas' que guía en el hemisferio sur y que aseguró que por eso 'nuestra mentalidad es de comunidad'. También ponderó el calendario de los antepasados andinos que tenía 13 meses.
Por su parte, el vicepresidente Álvaro García Linera estuvo en Tiwanaku donde se realizó un acto oficial en el que los amautas pidieron suerte, trabajo y bienestar para Bolivia. "Es un día especial, miramos y agradecemos lo que hemos recibido el año anterior y venimos con fe a pedir que el próximo año traiga bienestar para el pueblo, trabajo, y estabilidad", dijo.

Según la agencia ABI, estas ceremonias ancestrales se realizaron en más de 200 sitios sagrados del país, entre ellos Uyuni (Potosí), en el Volcán Thunupa (Oruro), en Peñas y la Isla del Sol (La Paz), en Waraco Apacheta (El Alto), en el parque Piñata (Pando), Cerro Senac (Tarija), además de los sitios institucionalizados como Tiwanaku, en La Paz, y Samaipata, en Santa Cruz

La danza y baile autóctonos se rescatan en Venta y Media

El Festival de Música y Danza Autóctona Inti Watana (acercar al sol), se desarrolló este martes, durante todo el día, en el poblado de Venta y Media del Municipio de Poopó, que rescata la cultura tradicional de antes y todas las gestiones, durante la celebración del Año Nuevo Andino Amazónico celebrado ayer.

Con una tradición de 32 años, que se realiza este festival, para la celebración del Solsticio de Invierno, los comunarios de Venta y Media, "venteños" como ellos se hacen llamar, demuestran el enorme apego que tienen con la cultura andina de Bolivia, claro ejemplo es la interpretación de canciones rituales, como el Qarwa Kari, música que se utiliza para el sacrificio de la llama, que se escuchó en el ritual del Año Nuevo Andino Amazónico, en la víspera.

"Venta y Media se caracteriza de tener música ancestral ritual, con la cual, cuando se estaba haciendo el sacrificio de la llama para congraciarse con nuestra Pachamama (madre tierra), han tocado una música ritual como es el Qarwa Kari, entonces en ese momento se recibe los primeros rayos solares, en son de renovar las energías tanto cósmicas como telúricas", explicó el secretario municipal de Desarrollo Humano, Cultura y Turismo del Gobierno Autónomo Municipal de Poopó, Braulio Ancasi.

La música del Qarwa Kari, es utilizada para que el animal que es sacrificado "cumpla a lo que estaba destinado". Así como esta melodía, los venteños se dedicaron a rescatar diferente música y danzas tradicionales, que son interpretadas en otras etapas del año.

"Hay música para todo el calendario agrícola, entonces a través de eso, ahora que estamos en invierno se toca los sikus, o puede ser la zampoñada, entre otros, pero siempre en ese género. Cuando han venido los colonizadores, porque aquí era un tambo, han implantado otras costumbres y cultura, pero más allá de todo, ha ido sobreviviendo, persistiendo y qué mejor manera de poder rescatar y mantener esta riqueza cultural que se tiene en este rincón patrio", enfatizó Ancansi.

Por la mañana de este martes 21 de junio, en la población de Venta y Media se cumplió con el tercer Gran Encuentro de Sikuri, con la presentación de las mejores agrupaciones como Supay Lloqallas, Japu Mallkus, Ukhamau, Ira lloqallas, Taypi Marka, Supay Sartañani, Toore Mallkus, entre otros. Ya por la tarde se completó la actividad con el desarrollo del trigésimo segundo Festival de Música y Danza Autóctona Inti Watana 2016.

Inti Watana: Fiesta para recibir el Año Nuevo Andino Amazónico

La población de Venta y Media del Gobierno Autónomo Municipal de Poopó, fue uno de los principales escenarios para recibir ayer los primeros rayos del sol del Año Nuevo Andino Amazónico 5524, con características propias del lugar, que derivaron en una gran celebración denominada Inti Watana (acercar al sol), revalorizando la danza y música autóctona.

En esta oportunidad, las autoridades originarias de todo el Municipio de Poopó arribaron hasta Venta y Media, para celebrar esta fecha tan importante para la cultura Aymara, quienes junto a todo el poblado se reunieron desde las 05:30 horas en la plaza "Simón Bolívar", donde esperaron pacientemente la llegada de los primero rayos de sol.

Fue el atrio de la iglesia de la Virgen del Rosario, el lugar donde se dispuso la tarima para autoridades que acompañados de la hoja de coca, enfrentaban al frío reinante de la región, además se preparaban los elementos para la entrega de la mesa blanca y la wilancha (sacrificio), al arribo del "tata Inti".

Si bien el cielo estaba celeste, cerca de las 07:30 horas los rayos del sol recién tocaron la torre de la iglesia de la Virgen del Rosario, anunciando el inicio de la celebración; los sikus no tardaron en tocar el Qarwa Kari, música ritual en el sacrificio de la llama blanca, al mismo tiempo que cortaban el cuello del animal, para que las autoridades reciban la sangre en unos platos para esparcirla en las cuatro esquinas de la plaza.

Por otro lado, las personas al ritmo de la música, extendiendo sus brazos al lado Este, recibían la "bendición" de los primeros rayos del sol.

Quien encabezó los rituales fue el corregidor de Venta y Media, Wilfredo Chacolla Arias, junto a su esposa Andrea Quispe Crispín, quienes agradecieron la visita de las principales autoridades originarias de la región.

El artista e historiador andino, Ricardo Quispe Flores, explicó que Venta y Media es uno de los lugares más tradicionales donde se celebra el Año Nuevo Andino Amazónico, por tratarse de una región histórica, al ser el lugar donde antes se realizaba el comercio de esclavos, específicamente donde ahora esta edificada la unidad educativa "Hernando Siles", en plena plaza principal del poblado, ahora dedicado a revalorizar las costumbres a través del festival Inti Watana.

"Este Solsticio de Invierno es la fiesta del sol, a partir de hoy el sol va a retroceder", explicó.

No solo en Venta y Media se realizan estas celebraciones, en el departamento de Oruro existen manifestaciones culturales y rituales de Año Nuevo Andino Amazónico en varios lugares como Poopó, Quri Cancha, Pampa Aullagas, Chusaqueri, Toledo, en la Isla de Panza, Marka Dalence en Huanuni, Inca Pukara y la Víbora. En todas estas expresiones inicia la celebración con la reunión de la gente en la víspera, es decir el 20 de junio, se acompaña toda la noche con fogatas, música y bailes propios de los Andes.

Willka Kuti 5524 es recibido con muchas esperanzas y anhelos


Con prendas abrigadas, los brazos levantados y las palmas de la mano en dirección a los primeros rayos del sol muchas personas recibieron ayer el Año Nuevo Andino Amazónico 5524.

Los bolivianos recibieron el Willka Kuti con muchas esperanzas de renovación.

"¡Bienvenido Willka Kuti 5524, que se cumplan todos nuestros deseos!, ¡jallalla!”, decía la gente al recibir los primeros rayos del sol en la ciudad de El Alto.

Muchas personas se dieron cita en diferentes lugares del país para recibir la llegada del Año Nuevo Aymara.
Algunos emprendieron viaje a Tiwanaku, a 70 kilómetros de la ciudad de La Paz, lugar tradicional donde se presume que los rayos del sol llegan con más energía cósmica.

No obstante, ese no fue el caso del presidente Evo Morales debido a su reciente operación en su rodilla izquierda. La primera autoridad del Estado esperó los rayos del sol en la residencia presidencial, ubicada en San Jorge.

A las 7:18 los rayos del sol aparecieron en la residencia presidencial. Morales estaba de pie sobre un burrito para proteger su pierna. Junto a él estaba el líder de los Interculturales, Leonardo Loza, y el canciller David Choquehuanca.

Es la primera vez que Morales no va a Tiwanaku a celebrar un nuevo año aymara, algunos consejeros espirituales, más conocidos como amautas, lo ven como una señal. "Por algo es que no fue”, dijo uno de ellos.

El vicepresidente Álvaro García Linera fue a Tiwanaku en lugar del Presidente. "Estamos en un lugar especial, hay una Puerta del Sol que comunica la Pachamama con el universo y estamos en un día especial en el que la Tierra entra en un contacto especial con el universo, por eso lo llaman los hermanos Willka Kuti, un momento en el que el sol cambia, se da la vuelta”, explicó cubierto con un poncho rojo.

En la madrugada, los voceadores en las tradicionales paradas hacia Tiwanaku hacían una competencia para captar pasajeros. "Ya salimos a Tiwanaku, suba joven, suba señorita, ya nos vamos”, así anunciaban sin completar aún los asientos del minibús.

Los choferes se quejaban por salir vacíos y denunciaron que el transporte informal recogía a la gente de diferentes puntos de La Paz y El Alto, además de que la cantidad de turistas hacia este destino descendió este año.

Pese a todo, las esperanzas se manifestaron con diferentes palabras: amor, salud, dinero, prosperidad, cambio, éxito, felicidad, triunfo y renovación.

Después de estirar las manos, muchos se abrazaron, mientras que los enamorados se besaron. Otros manifestaron sus esperanzas a través de sus cuentas de Facebook. "¡Año Nuevo Aymara!, que las buenas vibras, la energía del sol y nuestros proyectos se realicen!”, escribió el diputado Wilson Santamaría (UD) en su cuenta de Facebook.

Emocionado, con poncho tradicional y al lado de su esposa, el alcalde paceño, Luis Revilla, levantó sus manos para alcanzar los primeros rayos del sol. "¡Bienvenido al Año Nuevo Andino Amazónico desde el Jach'a Apacheta, la waca y mirador con la vista más impresionante de nuestra La Paz!”, dijo.

Otras personas decidieron no madrugar, como algunas autoridades del país, y recibieron al Willka Kuti 5524 desde la comodidad de sus hogares. "Ojalá se cumpla lo que pedí”, manifestó Luz Mamani, que despertó a las 7:15 y recibió los energizantes rayos del sol en pijamas desde su habitación en Villa Fátima.

El panorama, característico por un intenso frío que marca el inicio del invierno, se repitió en el mirador de El Fuerte de Samaipata, en Santa Cruz, donde un centenar de personas acudió al lugar desde la madrugada.

Los más tradicionales

En el área rural, la gente siguió las tradiciones al pie de la letra. Los amautas hicieron una vigilia por la noche acompañados de música autóctona y en la madrugada, antes de que salga el sol, hicieron una ofrenda para la Pachamama. En algunas comunidades el altiplano, los amautas sacrificaron a una llamita blanca en señal de agradecimiento por los favores concedidos.

En otros lugares, y particularmente en las ciudades, solamente se ofreció una mesa blanca llena de dulces, hojas de coca, lanas de colores challados con alcohol y vino para dar de comer a la Madre Tierra. Esta ofrenda fue envuelta en papel sábana para ser depositada sobre una fogata.


Los lugares más visitados por los creyentes

Tiwanaku La mayoría de los participantes acudió al templo de Kalasasaya en Tiwanaku, porque según los aymaras es un lugar sagrado que absorbe y mantiene la energía del sol durante todos los 365 días del año.
200 Las autoridades gubernamentales señalaron que en el país existen 200 sitios sagrados, entre ellos Uyuni, Potosí; Volcán Thunupa, Oruro; Peñas y la Isla del Sol, en La Paz; Waraco Apacheta, en la ciudad de El Alto, entre otros.
La Paz Los más visitados fueron la plazuela Tejada Sorzano, frente al estadio; Mirador Mururata, en Cotahuma; Killi Killi; Cruz Pata, en Pampahasi; Valle de la Luna; Bosquecillo de Auquisamaña y Murmuntani.