Monday, February 10, 2014
Tradición, cultura y patrimonio de Oruro
En Oruro se asentaron varias culturas precolombinas, donde hoy quedan vivos pueblos originarios como el Chipaya, el Uru Murato, Uru Llapallapani y Uru Capillu. Asimismo, es cuna las naciones originarias Suras, Urus, Jacha Carangas y Jatun Quillacas Asanajaqis.
Este maravilloso destino turístico de gran riqueza folklórica, precolombina, étnica y natural está al oeste del país, en el altiplano central, atravesado por la Cordillera de los Andes, sobre una altura promedio de 3.700 metros sobre el nivel del mar.
Esta región es uno de los núcleos más importante de la Audiencia de Charcas, producto de la intensa actividad minera de la época, lo que le dio a Bolivia y al mundo, la enorme riqueza de las entrañas de sus montañas.
Oruro ha sido reconocido como la capital del Folklore de Bolivia por su majestuoso carnaval, declarado por la Unesco “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”, título único en el mundo. Cuenta con importantes centros arqueológicos e históricos, balnearios termales y majestuosos templos coloniales de gran valor cultural y patrimonial.
LOS ARENALES
El dios Huari había decido la aniquilación total de los Urus, como venganza a su rebelión y desobediencia. Les lanzó cuatro grandes plagas: las hormigas, el sapo, la víbora y un lagarto, todos ellos en proporciones de gran tamaño. Pero por aviso del chiru chiru a la Ñusta (Virgen del Socavón) se evitó la destrucción de los Urus, convirtiendo las plagas en piedra y arena. De esta manera, los Urus logran salvarse una vez más.
VIRGEN DE ORURO
La virgen de la Candelaria del Socavón, más conocida como la Virgen del Socavón, es una advocación de la Virgen María que se venera en la ciudad de Oruro. Su fiesta se celebra el sábado de carnaval, es la patrona de los mineros, además declarada "Patrona del Folklore Nacional" por ley de 12 de febrero de 1994.
CARNAVAL DE ORURO
Es conocido y famoso a nivel mundial. Fue declarado Obra Maestra del Patrimonio cultural de la Humanidad por la Unesco en 2001. Antes del carnaval se viven los preparativos del mismo, con una serie de fiestas previas denominadas "convites" e invitaciones a las personas que tienen recursos económicos para que cooperen con los festejos, trajes, bandas.
AGUAS TERMALES
Se encuentran a una distancia de treinta minutos de viaje en automóvil desde el centro de Oruro y a 23 kilómetros camino a Cochabamba, donde las aguas brotan a 65 °C. Es un centro turístico que ofrece baños termales medicinales para muchas enfermedades como la artritis, el reumatismo. Es muy relajante y saludable para todo aquel que quiere un lugar tranquilo.
EL SALAR TUNUPA
Tunupa es un volcán de Bolivia, ubicado al sur del departamento de Oruro, en el municipio de Salinas Garcí Mendoza. Limita con el salar del mismo nombre o Uyuni. El volcán tiene una altura de 5.432 metros sobre el nivel del mar y lleva este nombre debido al dios del trueno y el rayo Tunupa, es también altar del mismo.
LA PAMPA AULLAGAS
La Atlántida perdida o Pampa Aullagas se encuentra en la segunda sección municipal de la provincia Ladislao Cabrera. Está situada a 196 kilómetros al sudoeste de Oruro. Según el libro “Atlántida, la solución Andina”, del investigador británico Jim Allen, esta sería la ubicación exacta, donde hace miles de años habría existido y se habría sumergido la mítica civilización de la Atlántida.
EL TÍO
El "tío de la mina", según creían los mineros, traía suerte para extraer gran cantidad de mineral. Esta imagen puede verse en la Mina de San José, que ha sido convertida en museo de mineralogía.
Las Illas, Alasitas y el Calvario: Un atavismo cultural latente
I. EL PATRÓN CULTURAL A
TRAVÉS DEL MINIATURISMO
Los cronistas de primera época quedaron sorprendidos cuando en el área panandina se utilizaban elementos en miniatura dentro sus oblaciones es decir formas de representaciones simbólicas como animales de la región particularmente llamas, vicuñas, alpacas y cérvidos, también, casas-terrenos, y otras formas pequeñas que arraigadas dentro la psicología de aquellas sociedades pretéritas se mantuvieron pese a los extirpadores de idolatrías y profundas catequesis evangelizadoras del periodo colonial, que sin embargo, con el transcurrir del tiempo y espacio en cada lugar adquirieron su propia personalidad, sello de identidad que son peculiares a cada región, es el caso del "ekeko" y las alasitas en la zona de Chuquiago marka (La Paz), el calvario en Jururu (Oruro) y otras regiones, con variaciones y modificaciones en su forma pero no en su contenido, es decir, la identificación mágica del devenir, en términos de suerte, abundancia y salud, teniendo al presente resabios culturales de carácter atávico arraigados que perduran hasta hoy, expuestos particularmente en las fiestas patronales de nuestro país, denominados "illas" , alasitas y calvario.
En la preparación de las ofrendas llamadas "mesas del banquete aymara" entre sus elementos se observa diminutas figuras de plomo llamadas "chuichi", de igual manera las mismas figuras están presentes en las alasitas con el nombre "illas", pero también de otros elementos como yeso, madera, vidrio y otros elementos sintéticos. Oblitas Poblete en su obra "Cultura Callawaya" sostiene "Las Illas, zona amuletos que tienen forma de llamas, ovejas, alpacas, etc., o sea ganado de toda clase, piedras preciosas, raras o de gran tamaño, las monedas antiguas también se llaman Illas; estos amuletos tienen el objetivo de procurar el procreo del ganado, la protección contra el rayo, las enfermedades, el zorro, los cóndores, etc. Las piedras preciosas, pepas grandes de oro, la piedra bezoar obtenida del hígado de los venados, llamas y vicuñas, las piedras obtenidas de los aerolitos, y conchas marinas son illas que tienen por objetivo llamar la fortuna. Las illas de plata, son monedas antiguas que se colocan en bolsas de guardar dinero y en las cajas fuertes para que atraigan la plata y esta acumularse en cantidades considerables".(1)
Resulta interesante la descripción que realiza Gustavo Adolfo Otero sobre la piedra bezoar como principal elemento mágico "que extraían del estómago de los rumiantes como vicuña, alpaca y llama. La piedra bezoar tan quimérica como la piedra filosofal, suma y compendio de toda magia, que servía para curar enfermedades, como para atraer la riqueza, atraer todos los bienes y alejar el mal en todas sus formas. Era el más alto talismán de felicidad".(2) En ese marco se inscriben, también, las "illas" o talismanes en sus formas diversas como miniaturas acompañando al hombre y mujer en sus quehaceres cotidianos en busca de prosperidad, bienestar y fortuna.
II. EL EKEKO Y LAS ALASITAS
Tschopik (1946: 549) describe un uso precolonial de las miniaturas en el área de La Paz, donde se entierra la placenta de un recién nacido acompañada de implementos agrícolas en miniatura, en el caso de un varón, o de utensilios de cocina, en el caso de una niña. Presumiblemente se expresa la aspiración al papel productivo que los niños jugarán en su futuro. Asimismo, la presencia de miniaturas en las tumbas precolombinas, ¿insinúa que aquellas eran consideradas como una forma simbólica de ofrenda? (es decir, que ¿representaban el deseo de dar jarrones de chicha de tamaño natural a los muertos?) ¿O fueron consideradas como una manera de comunicarse con los muertos, tal vez apelando a su poder y pidiendo que intercedan, para lograr mayor productividad de las cosechas o animales?", se pregunta el autor citado en supra.
Resulta sugerente que "la cultura Tiawanacota, alrededor del 22 de diciembre en la celebración del solsticio de verano denominado "Capac Raymi", se deslizaban ofrendas religiosas a sus deidades para que les traiga buena suerte, ofreciendo miniaturas de cuanto anhelaban poseer o alcanzar (Posnasky, 1942:19). Ponce Sanjinés y Rigoberto Paredes, desarrollan una investigación en torno a las miniaturas antropomorfas con elementos fálicos y gibas que, en opinión de ambos, corresponden a la época del Incaico y definen en su análisis como los predecesores del Ekeko, figura que desde la colonia fue popularizada como el dios de la abundancia".(4) A partir de las versiones antropológicas e historias las illas estuvieron presentes en las culturas Tiwanaku, Inca y Aymaras con similares significados socioculturales, en su origen. Fueron objetos relacionados a la cultura agrícola de la zona andina y estaban referidas a las fecundidad", Posnasky, Ponce Sanjines y Rigoberto Paredes.
En el departamento de La Paz está arraigada la práctica cultural con el nombre de "alasitas", que se festeja cada 24 de enero que de acuerdo a Ludovico Bertonio en su Diccionario de la Lengua Aymara "alafhita", significa "comprar con la proposición NA de precio y persona, por ello el vocablo. "Alacamana", es mercader o el que vende en el mercado". De manera concreta alasita es "cómprame", es decir es el espacio donde se venden y compran elementos mágicos, donde el "ekeko", para otros "Iqiqu" es el personaje central del miniaturismo que "está relacionada con la abundancia de dones presenta un trasfondo productivo en consonancia con la etapa del ciclo agrícola en que se celebra, el risueño jorobado parece ser testigo principal del crecimiento de los productos, cuyo florecimiento pronostica el éxito de las cosechas".(5)
El "ekeko" es un diosecillo en miniatura con joroba y falo erguido, que la misma por el proceso transculturizador ha sido cambiado por la supuesta imagen de Sebastián de Segurola. Como la historia conoce luego del sitio protagonizada por Túpac Katari cerca de noventa días la hoyada de la ciudad de La Paz sometida al hambre miseria y muerte, los paceños criollos y mestizos luego de una incruenta lucha fueron liberados por Segurola. De ahí que la figura del ekeko haya cambiado de fisonomía por el que se conoce en nuestros días y que su presencia es más fuerte en el sector urbano que en el área dispersa. Dicha preeminencia el "ekeko" en el sector urbano que en el sector rural no será también una vieja reminiscencia en los meandros psicológicos del hombre y mujer aymara del proceso liberador de Túpac Katari en Peñas que fue derrotado y luego descuartizado por los españoles, muriendo también su mujer Bartolina Sisa, precisamente ¿en la actual Plaza Murillo?.
Actualmente el Ekeko es "el protagonista auténtico de la fiesta de alasitas es un ser de aspecto bonachón regordete, risueño, cargado de toda clases de objetos y bienes en miniatura. Su nombre es Iqiqu", antigua divinidad de la suerte y la abundancia" y entorno a dicha figura principal se efectúa las "alasitas" término Aymara que significa cómprame y que los objetos en miniatura particularmente, en torno al "ekeko", que adquieren sacralidad particularmente cuando son bendecidas por el yatiri (el que sabe) sacerdote andino que abrirá el camino de pretéritos deseos y esperanza simbolizadas en miniaturas en espera de su materialización futura.
III. EL INTERCAMBIO Y
RECIPROCIDAD DE DONES
EN LAS ALASITAS
En algunas comunidades andinas aún se puede observar que los niños realizan pequeñas figuras de los animales en base a la quinua llamada "quispiña" los cuales son intercambiadas con monedas de corte menor y que luego de jugar se las comen. (6) También los mayores realizan figuras pequeñas de greda de animales como, vacas, llamas ovejas, cerdos, etc., cuya práctica esta ligada con la producción agrícola y crecimiento vegetativo de su ganado. En esa línea Rigoberto Paredes afirma: "Son intercambiadas con monedas dado en llamar Alasitas a la fiesta que se celebra en determinadas fechas del año y en las cuales se realizan actos burlescos e irónicos, se hacen en el lugar pequeñas y ligeras construcciones de edificios y se exponen y se venden objetos de arte en miniatura. Esta fiesta, probable rezago de alguna otra de época precolombina, se la realiza hoy desfigurada y mezclada de costumbres importadas por los españoles- prosigue- Esta es una fiesta que está muy generalizada en el país, la idea dominante es de que las adquisiciones hechas en broma, suelen convertirse en realidades en la vida ordinaria".(7)
Uno de los elementos claves de la cosmovisión andina es el de la reciprocidad, práctica arraigada en las naciones originarias con fuerte influjo en los citadinos por el desarraigo permanente del mundo rural hacia las ciudades, de ahí que, las alasitas hoy por hoy se han convertido en espacios simbólicos de deseos de reciprocidad entre los oferentes y creyentes, ahora convertidos en vendedores y compradores de ilusiones. Sobre este particular de manera magistral la antropóloga Luz Castillo Vacano afirma:"La Feria de Alasitas es el mercado de las miniaturas, pero más que eso, es el mercado de los sentidos, sentidos que expresan deseos, deseos individuales que por ser muchos y similares, se hacen colectivos. Este colectivo es el universo que abordamos, porque la Feria de Alasitas es el UNIVERSO DE LOS DESEOS, por tanto, el universo de los sentidos. Estos sentidos van vienen y retornan entre creyentes y entre deidades".(8)
Mas abajo sobre la reciprocidad se indica: "Acorde a la teoría de la reciprocidad propuesta por Dominique Temple (2003), existen dos lógicas de relacionamiento que históricamente han desarrollado los diversos pueblos. Por un lado, la lógica del intercambio y por otro la lógica del don de la reciprocidad". Ratificando lo anterior-prosigue- Castillo Vacano:" En la Feria de Alasitas encontramos dos formas de reciprocidad bilateral, la que se estableces entre las personas: reciprocidad social, y la que se estableces entre las personas y las deidades reciprocidad ritual".(9)
IV. EL CALVARIO DE ORURO
Desde épocas remotas en el "taypi de Jururu" (ciudad de Oruro) significaban espacios sacralizados consideradas WACAS sagradas particularmente el sitio donde está el Santuario del Socavón, montículo de permanentes peregrinaciones de las comunidades altiplánicas hacia las costas del Pacífico (Tarapacá) y de regreso hacia sus lugares de origen trayendo elementos mágicos como las conchas marinas (mullu) muy cotizada entre os originarios. Por tanto, la explanada del cerro Pié de Gallo se entregaban y realizaban sacrificios en homenaje a sus deidades tutelares mediante la Wilancha de sangre de llamas, vicuñas y alpacas. De acuerdo a Zenobio Calisaya allí se realizaba e ritual de caza de la vicuña (WARI) llamada "AYLLO", libaciones mediante "la challa" y sacrificio de llamas y vicuñas con el rociado de la sangre o "Wilancha" que son rituales mediadores entre el Jaqui (hombre-mujer) y los "ajayus" (espíritus) y la "pachamama" (madre tierra).
En dicho sitio sacro, pequeña colina, mirador natural, posteriormente con la presencia española se suplantaron las WACAS con la cruces del cristianismo primero de una ermita, Iglesia y finalmente en Santuario del Socavón y obviamente la liturgia católica fue militante dentro la profilaxis educativa mediante la conversión de los nativos donde se representaba en el CALVARIO del Gólgota al actual montículo y explanada al pie del cerro Pié de Gallo, sitio adoratorio del Dios Uru WARI, y su alter ego "TÍO". Por tanto, al producirse una mixigenación cultural y sincretismo religioso dicho espacio mantuvo su sacralidad y el miniaturismo como actividad mágica permanente con el nombre del CALVARIO pero, ya no como la rememoración y sacrificio de Jesucristo en el suplicio de su crucifixión, sino un espacio para alcanzar la felicidad a través de la magia de las alasitas.
Finalmente una de las características del Calvario de la ciudad de Oruro es la ética lúdica de los juegos que mediante sorteos se rifan objetos en miniatura como utensilios de cocina, abarrotes, diminutas herramientas de trabajo, automóviles, carteras, maletas, prendas de vestir pequeñas, como títulos académicos de todo nivel, billetes de corte nacional, dólares americanos hasta euros, así como figuras pequeñas del Carnaval de Oruro, como diablitos, morenos, tobas, tinkus, callawayas, ángeles, osos, etc, finamente trabajadas por los artesanos entremezcladas con las llamadas rifas de las famosas tortas, animales, chamuñas (dulces), a través de las llamadas suerte con blanca y suerte sin blanca, de carácter aleatorio y el maremágnum de juegos de azar como lotas, naipes, tiro al blanco, ruletas, etc., ahora bajo el manto protector de la Virgen de la Candelaria patrona de los orureños.
(1) (*) En la mayoría de las poblaciones pequeñas o grandes de nuestro país existe o se encuentra un calvario donde se realiza una peregrinación en espera la salida del Tata Inti con el nombre de Alba, al siguiente día después de una festividad religiosa.
N O T A S
ALBO Javier, BARNADAS Josep María, "La cara campesina de nuestra historia" , Edit. UNITAS, La Paz-Bolivia 1985
BERTONIO Ludovico, "Dicionario de la lengua aymara", (1622) Edit., CERES,MUSEF, IFEA, Cochabamba-Bolivia, 1982.
CASTILLO V. Luz, " La Feria de Alasitas como espacio social de reciprocidad",(Alasitas Universo de deseos), Edit. Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia-Museo Nacional de Etnografía y Folklore, La Paz-Bolivia 2011.
FERNÁNDEZ J. Gerardo, "El banquete aimara", Edit. HISBOL, La Paz-Bolivia, 1995.
OBLITAS P. Enrique, "Cultura Callawaya". Edit. Camarlinghi. La Paz – Bolivia 1978.
OTERO Gustavo Adolfo , "La Piedra Mágica",Edit., Juventud, La Paz-Bolivia, 1991.
PAREDES Rigoberto , "Mitos, Supersticiones y Supervivencias Populares de Bolivia". Edit, ISLA, La Paz –Bolivia,1995.
PONCE CARLOS, Tunuoa y ekako. Arqueologia y Tradicion, Edit., Los Amgos del Libro, La Oaz-Bokivia, 1969.
JIWAKI, Revista Municipal de Culturas, No. 01, enero, 2008. La Paz-Bolivia.
TRAVÉS DEL MINIATURISMO
Los cronistas de primera época quedaron sorprendidos cuando en el área panandina se utilizaban elementos en miniatura dentro sus oblaciones es decir formas de representaciones simbólicas como animales de la región particularmente llamas, vicuñas, alpacas y cérvidos, también, casas-terrenos, y otras formas pequeñas que arraigadas dentro la psicología de aquellas sociedades pretéritas se mantuvieron pese a los extirpadores de idolatrías y profundas catequesis evangelizadoras del periodo colonial, que sin embargo, con el transcurrir del tiempo y espacio en cada lugar adquirieron su propia personalidad, sello de identidad que son peculiares a cada región, es el caso del "ekeko" y las alasitas en la zona de Chuquiago marka (La Paz), el calvario en Jururu (Oruro) y otras regiones, con variaciones y modificaciones en su forma pero no en su contenido, es decir, la identificación mágica del devenir, en términos de suerte, abundancia y salud, teniendo al presente resabios culturales de carácter atávico arraigados que perduran hasta hoy, expuestos particularmente en las fiestas patronales de nuestro país, denominados "illas" , alasitas y calvario.
En la preparación de las ofrendas llamadas "mesas del banquete aymara" entre sus elementos se observa diminutas figuras de plomo llamadas "chuichi", de igual manera las mismas figuras están presentes en las alasitas con el nombre "illas", pero también de otros elementos como yeso, madera, vidrio y otros elementos sintéticos. Oblitas Poblete en su obra "Cultura Callawaya" sostiene "Las Illas, zona amuletos que tienen forma de llamas, ovejas, alpacas, etc., o sea ganado de toda clase, piedras preciosas, raras o de gran tamaño, las monedas antiguas también se llaman Illas; estos amuletos tienen el objetivo de procurar el procreo del ganado, la protección contra el rayo, las enfermedades, el zorro, los cóndores, etc. Las piedras preciosas, pepas grandes de oro, la piedra bezoar obtenida del hígado de los venados, llamas y vicuñas, las piedras obtenidas de los aerolitos, y conchas marinas son illas que tienen por objetivo llamar la fortuna. Las illas de plata, son monedas antiguas que se colocan en bolsas de guardar dinero y en las cajas fuertes para que atraigan la plata y esta acumularse en cantidades considerables".(1)
Resulta interesante la descripción que realiza Gustavo Adolfo Otero sobre la piedra bezoar como principal elemento mágico "que extraían del estómago de los rumiantes como vicuña, alpaca y llama. La piedra bezoar tan quimérica como la piedra filosofal, suma y compendio de toda magia, que servía para curar enfermedades, como para atraer la riqueza, atraer todos los bienes y alejar el mal en todas sus formas. Era el más alto talismán de felicidad".(2) En ese marco se inscriben, también, las "illas" o talismanes en sus formas diversas como miniaturas acompañando al hombre y mujer en sus quehaceres cotidianos en busca de prosperidad, bienestar y fortuna.
II. EL EKEKO Y LAS ALASITAS
Tschopik (1946: 549) describe un uso precolonial de las miniaturas en el área de La Paz, donde se entierra la placenta de un recién nacido acompañada de implementos agrícolas en miniatura, en el caso de un varón, o de utensilios de cocina, en el caso de una niña. Presumiblemente se expresa la aspiración al papel productivo que los niños jugarán en su futuro. Asimismo, la presencia de miniaturas en las tumbas precolombinas, ¿insinúa que aquellas eran consideradas como una forma simbólica de ofrenda? (es decir, que ¿representaban el deseo de dar jarrones de chicha de tamaño natural a los muertos?) ¿O fueron consideradas como una manera de comunicarse con los muertos, tal vez apelando a su poder y pidiendo que intercedan, para lograr mayor productividad de las cosechas o animales?", se pregunta el autor citado en supra.
Resulta sugerente que "la cultura Tiawanacota, alrededor del 22 de diciembre en la celebración del solsticio de verano denominado "Capac Raymi", se deslizaban ofrendas religiosas a sus deidades para que les traiga buena suerte, ofreciendo miniaturas de cuanto anhelaban poseer o alcanzar (Posnasky, 1942:19). Ponce Sanjinés y Rigoberto Paredes, desarrollan una investigación en torno a las miniaturas antropomorfas con elementos fálicos y gibas que, en opinión de ambos, corresponden a la época del Incaico y definen en su análisis como los predecesores del Ekeko, figura que desde la colonia fue popularizada como el dios de la abundancia".(4) A partir de las versiones antropológicas e historias las illas estuvieron presentes en las culturas Tiwanaku, Inca y Aymaras con similares significados socioculturales, en su origen. Fueron objetos relacionados a la cultura agrícola de la zona andina y estaban referidas a las fecundidad", Posnasky, Ponce Sanjines y Rigoberto Paredes.
En el departamento de La Paz está arraigada la práctica cultural con el nombre de "alasitas", que se festeja cada 24 de enero que de acuerdo a Ludovico Bertonio en su Diccionario de la Lengua Aymara "alafhita", significa "comprar con la proposición NA de precio y persona, por ello el vocablo. "Alacamana", es mercader o el que vende en el mercado". De manera concreta alasita es "cómprame", es decir es el espacio donde se venden y compran elementos mágicos, donde el "ekeko", para otros "Iqiqu" es el personaje central del miniaturismo que "está relacionada con la abundancia de dones presenta un trasfondo productivo en consonancia con la etapa del ciclo agrícola en que se celebra, el risueño jorobado parece ser testigo principal del crecimiento de los productos, cuyo florecimiento pronostica el éxito de las cosechas".(5)
El "ekeko" es un diosecillo en miniatura con joroba y falo erguido, que la misma por el proceso transculturizador ha sido cambiado por la supuesta imagen de Sebastián de Segurola. Como la historia conoce luego del sitio protagonizada por Túpac Katari cerca de noventa días la hoyada de la ciudad de La Paz sometida al hambre miseria y muerte, los paceños criollos y mestizos luego de una incruenta lucha fueron liberados por Segurola. De ahí que la figura del ekeko haya cambiado de fisonomía por el que se conoce en nuestros días y que su presencia es más fuerte en el sector urbano que en el área dispersa. Dicha preeminencia el "ekeko" en el sector urbano que en el sector rural no será también una vieja reminiscencia en los meandros psicológicos del hombre y mujer aymara del proceso liberador de Túpac Katari en Peñas que fue derrotado y luego descuartizado por los españoles, muriendo también su mujer Bartolina Sisa, precisamente ¿en la actual Plaza Murillo?.
Actualmente el Ekeko es "el protagonista auténtico de la fiesta de alasitas es un ser de aspecto bonachón regordete, risueño, cargado de toda clases de objetos y bienes en miniatura. Su nombre es Iqiqu", antigua divinidad de la suerte y la abundancia" y entorno a dicha figura principal se efectúa las "alasitas" término Aymara que significa cómprame y que los objetos en miniatura particularmente, en torno al "ekeko", que adquieren sacralidad particularmente cuando son bendecidas por el yatiri (el que sabe) sacerdote andino que abrirá el camino de pretéritos deseos y esperanza simbolizadas en miniaturas en espera de su materialización futura.
III. EL INTERCAMBIO Y
RECIPROCIDAD DE DONES
EN LAS ALASITAS
En algunas comunidades andinas aún se puede observar que los niños realizan pequeñas figuras de los animales en base a la quinua llamada "quispiña" los cuales son intercambiadas con monedas de corte menor y que luego de jugar se las comen. (6) También los mayores realizan figuras pequeñas de greda de animales como, vacas, llamas ovejas, cerdos, etc., cuya práctica esta ligada con la producción agrícola y crecimiento vegetativo de su ganado. En esa línea Rigoberto Paredes afirma: "Son intercambiadas con monedas dado en llamar Alasitas a la fiesta que se celebra en determinadas fechas del año y en las cuales se realizan actos burlescos e irónicos, se hacen en el lugar pequeñas y ligeras construcciones de edificios y se exponen y se venden objetos de arte en miniatura. Esta fiesta, probable rezago de alguna otra de época precolombina, se la realiza hoy desfigurada y mezclada de costumbres importadas por los españoles- prosigue- Esta es una fiesta que está muy generalizada en el país, la idea dominante es de que las adquisiciones hechas en broma, suelen convertirse en realidades en la vida ordinaria".(7)
Uno de los elementos claves de la cosmovisión andina es el de la reciprocidad, práctica arraigada en las naciones originarias con fuerte influjo en los citadinos por el desarraigo permanente del mundo rural hacia las ciudades, de ahí que, las alasitas hoy por hoy se han convertido en espacios simbólicos de deseos de reciprocidad entre los oferentes y creyentes, ahora convertidos en vendedores y compradores de ilusiones. Sobre este particular de manera magistral la antropóloga Luz Castillo Vacano afirma:"La Feria de Alasitas es el mercado de las miniaturas, pero más que eso, es el mercado de los sentidos, sentidos que expresan deseos, deseos individuales que por ser muchos y similares, se hacen colectivos. Este colectivo es el universo que abordamos, porque la Feria de Alasitas es el UNIVERSO DE LOS DESEOS, por tanto, el universo de los sentidos. Estos sentidos van vienen y retornan entre creyentes y entre deidades".(8)
Mas abajo sobre la reciprocidad se indica: "Acorde a la teoría de la reciprocidad propuesta por Dominique Temple (2003), existen dos lógicas de relacionamiento que históricamente han desarrollado los diversos pueblos. Por un lado, la lógica del intercambio y por otro la lógica del don de la reciprocidad". Ratificando lo anterior-prosigue- Castillo Vacano:" En la Feria de Alasitas encontramos dos formas de reciprocidad bilateral, la que se estableces entre las personas: reciprocidad social, y la que se estableces entre las personas y las deidades reciprocidad ritual".(9)
IV. EL CALVARIO DE ORURO
Desde épocas remotas en el "taypi de Jururu" (ciudad de Oruro) significaban espacios sacralizados consideradas WACAS sagradas particularmente el sitio donde está el Santuario del Socavón, montículo de permanentes peregrinaciones de las comunidades altiplánicas hacia las costas del Pacífico (Tarapacá) y de regreso hacia sus lugares de origen trayendo elementos mágicos como las conchas marinas (mullu) muy cotizada entre os originarios. Por tanto, la explanada del cerro Pié de Gallo se entregaban y realizaban sacrificios en homenaje a sus deidades tutelares mediante la Wilancha de sangre de llamas, vicuñas y alpacas. De acuerdo a Zenobio Calisaya allí se realizaba e ritual de caza de la vicuña (WARI) llamada "AYLLO", libaciones mediante "la challa" y sacrificio de llamas y vicuñas con el rociado de la sangre o "Wilancha" que son rituales mediadores entre el Jaqui (hombre-mujer) y los "ajayus" (espíritus) y la "pachamama" (madre tierra).
En dicho sitio sacro, pequeña colina, mirador natural, posteriormente con la presencia española se suplantaron las WACAS con la cruces del cristianismo primero de una ermita, Iglesia y finalmente en Santuario del Socavón y obviamente la liturgia católica fue militante dentro la profilaxis educativa mediante la conversión de los nativos donde se representaba en el CALVARIO del Gólgota al actual montículo y explanada al pie del cerro Pié de Gallo, sitio adoratorio del Dios Uru WARI, y su alter ego "TÍO". Por tanto, al producirse una mixigenación cultural y sincretismo religioso dicho espacio mantuvo su sacralidad y el miniaturismo como actividad mágica permanente con el nombre del CALVARIO pero, ya no como la rememoración y sacrificio de Jesucristo en el suplicio de su crucifixión, sino un espacio para alcanzar la felicidad a través de la magia de las alasitas.
Finalmente una de las características del Calvario de la ciudad de Oruro es la ética lúdica de los juegos que mediante sorteos se rifan objetos en miniatura como utensilios de cocina, abarrotes, diminutas herramientas de trabajo, automóviles, carteras, maletas, prendas de vestir pequeñas, como títulos académicos de todo nivel, billetes de corte nacional, dólares americanos hasta euros, así como figuras pequeñas del Carnaval de Oruro, como diablitos, morenos, tobas, tinkus, callawayas, ángeles, osos, etc, finamente trabajadas por los artesanos entremezcladas con las llamadas rifas de las famosas tortas, animales, chamuñas (dulces), a través de las llamadas suerte con blanca y suerte sin blanca, de carácter aleatorio y el maremágnum de juegos de azar como lotas, naipes, tiro al blanco, ruletas, etc., ahora bajo el manto protector de la Virgen de la Candelaria patrona de los orureños.
(1) (*) En la mayoría de las poblaciones pequeñas o grandes de nuestro país existe o se encuentra un calvario donde se realiza una peregrinación en espera la salida del Tata Inti con el nombre de Alba, al siguiente día después de una festividad religiosa.
N O T A S
ALBO Javier, BARNADAS Josep María, "La cara campesina de nuestra historia" , Edit. UNITAS, La Paz-Bolivia 1985
BERTONIO Ludovico, "Dicionario de la lengua aymara", (1622) Edit., CERES,MUSEF, IFEA, Cochabamba-Bolivia, 1982.
CASTILLO V. Luz, " La Feria de Alasitas como espacio social de reciprocidad",(Alasitas Universo de deseos), Edit. Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia-Museo Nacional de Etnografía y Folklore, La Paz-Bolivia 2011.
FERNÁNDEZ J. Gerardo, "El banquete aimara", Edit. HISBOL, La Paz-Bolivia, 1995.
OBLITAS P. Enrique, "Cultura Callawaya". Edit. Camarlinghi. La Paz – Bolivia 1978.
OTERO Gustavo Adolfo , "La Piedra Mágica",Edit., Juventud, La Paz-Bolivia, 1991.
PAREDES Rigoberto , "Mitos, Supersticiones y Supervivencias Populares de Bolivia". Edit, ISLA, La Paz –Bolivia,1995.
PONCE CARLOS, Tunuoa y ekako. Arqueologia y Tradicion, Edit., Los Amgos del Libro, La Oaz-Bokivia, 1969.
JIWAKI, Revista Municipal de Culturas, No. 01, enero, 2008. La Paz-Bolivia.
Wednesday, February 5, 2014
Amautas revelan futuro bueno o malo según el brillo del estaño
El Ekeko todopoderoso le traerá buena suerte y prosperidad a Miguel Ángel, así reza uno de los amautas asentados en la Feria de Alasita. Su voz adquiere un tono íntimo, como si conociera personalmente a la persona para la que está realizando el ritual de la ch’alla y sahumerio. Se trata del hijo de Amalia Uchani.
Acaba de comprar en la feria un pequeño Ekeko, dólares y un contrato de trabajo para hacerlos bendecir. Una vez cumplido el ritual, se lo regalará a su hijo. El amauta continúa con los rezos y antes de terminar vaticina más augurios para Miguel Ángel: "Su platita va a crecer con los dólares; tendrá una casa, terreno y auto propio”.
La fe de esta madre de 48 años en el ritual es "grande” porque está segura de que funciona: "El año pasado pedí una casa y ya la tengo”. Su confianza está puesta en la Pachamama y los achachilas, "que son los cerros que nos están cuidando siempre”.
Con estas convicciones, que tienen un origen ancestral, los amautas ch’allan las artesanías en miniatura, símbolo de los deseos y aspiraciones. Estos días, situados en el acceso principal de la Feria de Alasita, en el Parque Urbano Central, también ofrecen la posibilidad de "leer” el futuro y la suerte a través del estaño.
Para esta labor se disponen con sus únicas herramientas: una sartén al fuego con querosén y estaño líquido. Por 10 bolivianos, Eva Zubirat va a probar este método. La suerte está echada: sólo tiene que levantar un "cucharonazo” de estaño y depositarlo en la sartén llena de agua.
Don Alberto Yucra, veterano amauta, se encarga de mover por unos instantes la mezcla y con las formas que se consiguen el objetivo es descifrar los próximos acontecimientos que vivirá Zubirat. El estaño se ha secado de forma caprichosa, dando lugar a una pequeña escultura.
"Ha salido bien brillosito, así que te va a ir todo bien, se ve una forma de barco que significa que tendrás viajes y una especie de virgen que elimina todas las penas que hayas tenido”, expone el amauta con seguridad ante el entusiasmo de su clienta.
Son buenos augurios para el futuro de la joven, que sin duda está satisfecha con el resultado. "Es una manera de disponerse ante lo que está por venir, pero si te cuentan lo bueno, porque si me cuentan algo malo haría todo lo contrario”, confiesa.
Yucra advierte que también suelen salir predicciones no tan agradables en la lectura del futuro de las personas que lo solicitan, como enfermedades que se reflejan en el color negro que adquiere el estaño derretido. "Siempre avisamos a nuestros clientes en estos casos”, dice.
Durante el proceso varias personas se acercan para observar y sacar sus propias conclusiones. Uno de ellos es un joven francés que está en Bolivia de vacaciones. Desde su visión, se trata de "una vía de esperanza para conseguir mejoras en la vida”.
En la cosmovisión andina, los amautas son sabios que han pasado una serie de procesos iniciáticos, como el haber sobrevivido a un rayo. Son filósofos, botánicos, videntes que pueden "viajar en sueños y trabajar sobre los fenómenos naturales para predecir el tiempo, por ejemplo”, explica Yucra, quien dice que su oficio está muy vinculado con la medicina natural.
Alasita, en su último tramo
Las actividades programadas en el marco de la Feria de Alasita, que comenzó el 24 de enero, continuarán hasta el 23 febrero.
Este sábado y domingo, desde 14:00 hasta las 21:00, se llevará a cabo el t’ili campeonato de canchitas. La final será el sábado 15 de febrero. Las inscripciones se recibirán hasta el viernes en el Museo de la Alasita.
Para el 13 está programada la feria del sándwich de Alasita, desde las 9:00. Continúa la programación el día 17 con la feria de comida en miniatura; y el 19 de febrero, en el sector de la Lota del Tigre y la Lota del Bolívar, tendrá lugar la lota gratis. Mientras que el 21 de febrero habrá apis 2x1.
Hasta el lunes 10 estará abierta la convocatoria para el concurso Miniaturas de la Alasita 2014. Se premiarán 10 especialidades: producción de Ekeko, vaciado en yeso, orfebrería y platería, trabajos en madera, cerámica, muñequería, técnicas mixtas y periodismo, entre otras. Informes: Casa de la Cultura, teléfono: 2440709.
Acaba de comprar en la feria un pequeño Ekeko, dólares y un contrato de trabajo para hacerlos bendecir. Una vez cumplido el ritual, se lo regalará a su hijo. El amauta continúa con los rezos y antes de terminar vaticina más augurios para Miguel Ángel: "Su platita va a crecer con los dólares; tendrá una casa, terreno y auto propio”.
La fe de esta madre de 48 años en el ritual es "grande” porque está segura de que funciona: "El año pasado pedí una casa y ya la tengo”. Su confianza está puesta en la Pachamama y los achachilas, "que son los cerros que nos están cuidando siempre”.
Con estas convicciones, que tienen un origen ancestral, los amautas ch’allan las artesanías en miniatura, símbolo de los deseos y aspiraciones. Estos días, situados en el acceso principal de la Feria de Alasita, en el Parque Urbano Central, también ofrecen la posibilidad de "leer” el futuro y la suerte a través del estaño.
Para esta labor se disponen con sus únicas herramientas: una sartén al fuego con querosén y estaño líquido. Por 10 bolivianos, Eva Zubirat va a probar este método. La suerte está echada: sólo tiene que levantar un "cucharonazo” de estaño y depositarlo en la sartén llena de agua.
Don Alberto Yucra, veterano amauta, se encarga de mover por unos instantes la mezcla y con las formas que se consiguen el objetivo es descifrar los próximos acontecimientos que vivirá Zubirat. El estaño se ha secado de forma caprichosa, dando lugar a una pequeña escultura.
"Ha salido bien brillosito, así que te va a ir todo bien, se ve una forma de barco que significa que tendrás viajes y una especie de virgen que elimina todas las penas que hayas tenido”, expone el amauta con seguridad ante el entusiasmo de su clienta.
Son buenos augurios para el futuro de la joven, que sin duda está satisfecha con el resultado. "Es una manera de disponerse ante lo que está por venir, pero si te cuentan lo bueno, porque si me cuentan algo malo haría todo lo contrario”, confiesa.
Yucra advierte que también suelen salir predicciones no tan agradables en la lectura del futuro de las personas que lo solicitan, como enfermedades que se reflejan en el color negro que adquiere el estaño derretido. "Siempre avisamos a nuestros clientes en estos casos”, dice.
Durante el proceso varias personas se acercan para observar y sacar sus propias conclusiones. Uno de ellos es un joven francés que está en Bolivia de vacaciones. Desde su visión, se trata de "una vía de esperanza para conseguir mejoras en la vida”.
En la cosmovisión andina, los amautas son sabios que han pasado una serie de procesos iniciáticos, como el haber sobrevivido a un rayo. Son filósofos, botánicos, videntes que pueden "viajar en sueños y trabajar sobre los fenómenos naturales para predecir el tiempo, por ejemplo”, explica Yucra, quien dice que su oficio está muy vinculado con la medicina natural.
Alasita, en su último tramo
Las actividades programadas en el marco de la Feria de Alasita, que comenzó el 24 de enero, continuarán hasta el 23 febrero.
Este sábado y domingo, desde 14:00 hasta las 21:00, se llevará a cabo el t’ili campeonato de canchitas. La final será el sábado 15 de febrero. Las inscripciones se recibirán hasta el viernes en el Museo de la Alasita.
Para el 13 está programada la feria del sándwich de Alasita, desde las 9:00. Continúa la programación el día 17 con la feria de comida en miniatura; y el 19 de febrero, en el sector de la Lota del Tigre y la Lota del Bolívar, tendrá lugar la lota gratis. Mientras que el 21 de febrero habrá apis 2x1.
Hasta el lunes 10 estará abierta la convocatoria para el concurso Miniaturas de la Alasita 2014. Se premiarán 10 especialidades: producción de Ekeko, vaciado en yeso, orfebrería y platería, trabajos en madera, cerámica, muñequería, técnicas mixtas y periodismo, entre otras. Informes: Casa de la Cultura, teléfono: 2440709.
Monday, February 3, 2014
ELIGEN AL EKEKITO Y AL CH'ITI EXPOSITOR
El pasado sábado y ayer, en la Plaza Camacho, se realizó la elección del Ekekito 2014 y del mejor expositor de la Ch'iti Feria como parte de las actividades programadas por la Oficialía Mayor de Culturas para la Alasita. Marco Antonio Choque del sector Urkupiña fue el ganador de los Ekekitos y Daniela Villalobos obtuvo el premio del sector Museo Alasita de los ch'iti (pequeños) artesanos y expositores participantes.
La tercera versión de la Elección del Ekekito 2014 se realizó el sábado 1 de febrero y se vio llena de colorido, entusiasmo y tradición, con la participación de 28 concursantes que desde los cuatro años representaron al dios de la abundancia cargados de toda clase de miniaturas con bastante innovación y originalidad.
El jurado, compuesto por Luz del Castillo (Musef), Sergio Rios (responsable del Museo Pipiripi), Marcos Encinas (Alcaldito de La Paz), Cinthia Arismendi (concejalita) y Sofia Lozada (comunicadora infantil), valoró la caracterización del personaje, el carisma y el mensaje de los candidatos. Fueron elegidos en segundo lugar, Mario Méndez del sector Urkupiña y Franz Huanca del sector Kori Ampara.
Durante los dos días también se instaló la Ch'iti feria en la que participaron alrededor de 70 expositores de los distintos sectores. La Alasita cuenta con 68 sectores que se vieron representados con masitas, comida, trabajos de yeso, artesanía, textiles y otros y de los cuales ayer se eligió al mejor. Quedaron en segundo lugar, Melody Ovando del sector D de abarrotes y en el tercer lugar, Angela Salazar del sector Quesos.
La tercera versión de la Elección del Ekekito 2014 se realizó el sábado 1 de febrero y se vio llena de colorido, entusiasmo y tradición, con la participación de 28 concursantes que desde los cuatro años representaron al dios de la abundancia cargados de toda clase de miniaturas con bastante innovación y originalidad.
El jurado, compuesto por Luz del Castillo (Musef), Sergio Rios (responsable del Museo Pipiripi), Marcos Encinas (Alcaldito de La Paz), Cinthia Arismendi (concejalita) y Sofia Lozada (comunicadora infantil), valoró la caracterización del personaje, el carisma y el mensaje de los candidatos. Fueron elegidos en segundo lugar, Mario Méndez del sector Urkupiña y Franz Huanca del sector Kori Ampara.
Durante los dos días también se instaló la Ch'iti feria en la que participaron alrededor de 70 expositores de los distintos sectores. La Alasita cuenta con 68 sectores que se vieron representados con masitas, comida, trabajos de yeso, artesanía, textiles y otros y de los cuales ayer se eligió al mejor. Quedaron en segundo lugar, Melody Ovando del sector D de abarrotes y en el tercer lugar, Angela Salazar del sector Quesos.
Sunday, February 2, 2014
NIÑOS VIVEN LA ALASITA CON SU CH'ITI FERIA
Ayer y hoy los niños exponen miniaturas para un público exclusivamente infantil.
"De niños para niños" es la propuesta que se tiene en la Ch'iti Feria de la Alasita, que desde ayer ofrece productos en miniatura a un público exclusivamente infantil.
La feria es organizada por la Oficialía Mayor de Culturas y la Federación Nacional de Artesanos Expositores de Navidad y Alasita (Fenaena), en la Plaza Eliodoro Camacho. Con la participación de 50 niños y niñas, la actividad se efectuará hasta hoy entres las 10.30 y las 16.00.
propósitos. Desde plantas, cerámica y artesanía, hasta una variedad gastronómica es lo que se ofrece en la Ch'iti Feria. El director de Promoción y Producción Cultural de la Alcaldía, Andrés Zaratti, informó que los expositores son hijos de los miembros de Fenaena, quienes ofrecen una variedad de productos artesanales en miniatura.
La actividad tiene dos propósitos: el primero, generar un espacio de encuentro entre niños –hijos de los artesanos- quienes ofrecerán sus productos con el fin de crear un encuentro generacional a través del intercambio de las artesanías. Además, resaltar el lado social de la Alasita con el paso de generación a generación. "Los hijos tomarán la posta de sus padres para poder continuar con las labores artesanales", resaltó Zaratti. La muestra cuenta con medio centenar de puestos que exponen cerámicas, billetitos, casitas, autitos, además de alimentos como anticuchos, churros, tojorí, una variedad de masitas y objetos en cuero, madera, textiles y otros, que busca ser "una réplica de las distintas áreas de la Alasita".
"De niños para niños" es la propuesta que se tiene en la Ch'iti Feria de la Alasita, que desde ayer ofrece productos en miniatura a un público exclusivamente infantil.
La feria es organizada por la Oficialía Mayor de Culturas y la Federación Nacional de Artesanos Expositores de Navidad y Alasita (Fenaena), en la Plaza Eliodoro Camacho. Con la participación de 50 niños y niñas, la actividad se efectuará hasta hoy entres las 10.30 y las 16.00.
propósitos. Desde plantas, cerámica y artesanía, hasta una variedad gastronómica es lo que se ofrece en la Ch'iti Feria. El director de Promoción y Producción Cultural de la Alcaldía, Andrés Zaratti, informó que los expositores son hijos de los miembros de Fenaena, quienes ofrecen una variedad de productos artesanales en miniatura.
La actividad tiene dos propósitos: el primero, generar un espacio de encuentro entre niños –hijos de los artesanos- quienes ofrecerán sus productos con el fin de crear un encuentro generacional a través del intercambio de las artesanías. Además, resaltar el lado social de la Alasita con el paso de generación a generación. "Los hijos tomarán la posta de sus padres para poder continuar con las labores artesanales", resaltó Zaratti. La muestra cuenta con medio centenar de puestos que exponen cerámicas, billetitos, casitas, autitos, además de alimentos como anticuchos, churros, tojorí, una variedad de masitas y objetos en cuero, madera, textiles y otros, que busca ser "una réplica de las distintas áreas de la Alasita".
Marco Choque, de 12 años, es el Ekekito 2014
Marco Antonio Choque, de 12 años, fue elegido ayer como el Ekekito 2014 en la tercera versión de la Ch’iti Feria de Alasita, que empezó la mañana de ayer en la plaza Eliodoro Camacho y termina hoy a las 16:00.
El menor, que representa al sector Urkupiña, fue uno de los 20 ekekitos, entre seis y 12 años, que subieron al escenario con la bandera boliviana en sus sombreros, bigotes maquillados y cargados de víveres.
Los niños bailaron al ritmo de la banda, repartieron billetes al jurado y al público, y alegraron la mañana con cohetillos.
De algunos colgaban pequeños PumaKataris o teleféricos y de otros, autos de juguetes.
"Los jurados analizaron la indumentaria, la caracterización y la proximidad del imaginario que se tiene del Ekeko, es decir, tal como ha ido cambiando a lo largo del tiempo”, dijo el coordinador académico de la Escuela Municipal de Artes de La Paz, Fernando Ballesteros.
La elección del Ekekito se realizó en la Ch’iti Feria, que es una réplica de las distintas áreas de la Alasita, en la que 78 niños, hijos de los vendedores de la feria, ofrecieron y ofrecerán hasta hoy plantas, cerámica, artesanía y una variedad de gastronomía.
El objetivo de la actividad es generar un espacio de encuentro entre niños y resaltar el paso de generación a generación de la Alasita, informó Ballesteros.
En uno de los puestos, las niñas Arlet y Mishel, de ocho años, con mandiles rosados, ofrecían frutas acarameladas y achocolatadas a dos y tres bolivianos.
Otro de los expositores fue el chef Iván, de nueve años, quien vendía chairitos calientes en pequeños platos de barro, a 2,50.
Una de las expositoras más pequeñas fue Emily, de dos años, quien vendía gelatinas con crema chantilly en vasos pequeños, a un boliviano. La mamá le ayudaba a servir el refresquito de mocochinchi y ella cobraba por cada vaso pequeño 50 centavos.
En el lugar se habilitó también un espacio de juegos, donde los niños escribieron sus nombres con tizas de colores en el piso, colorearon con pinturas al agua, saltaron la cuerda e intentaron insertar la bola a las chocas de madera.
En el sector de cerámica y artesanía participaron niños vendedores de diferentes departamentos de Bolivia.
Liz, una niña de siete años oriunda del municipio de Tarata (Cochabamba), fue quien ofreció floreros, joyeros y otros objetos en cerámica.
Hoy, a las 16:00, se elegirán los mejores puestos y se premiará con libros y productos de las empresas auspiciadoras.
El menor, que representa al sector Urkupiña, fue uno de los 20 ekekitos, entre seis y 12 años, que subieron al escenario con la bandera boliviana en sus sombreros, bigotes maquillados y cargados de víveres.
Los niños bailaron al ritmo de la banda, repartieron billetes al jurado y al público, y alegraron la mañana con cohetillos.
De algunos colgaban pequeños PumaKataris o teleféricos y de otros, autos de juguetes.
"Los jurados analizaron la indumentaria, la caracterización y la proximidad del imaginario que se tiene del Ekeko, es decir, tal como ha ido cambiando a lo largo del tiempo”, dijo el coordinador académico de la Escuela Municipal de Artes de La Paz, Fernando Ballesteros.
La elección del Ekekito se realizó en la Ch’iti Feria, que es una réplica de las distintas áreas de la Alasita, en la que 78 niños, hijos de los vendedores de la feria, ofrecieron y ofrecerán hasta hoy plantas, cerámica, artesanía y una variedad de gastronomía.
El objetivo de la actividad es generar un espacio de encuentro entre niños y resaltar el paso de generación a generación de la Alasita, informó Ballesteros.
En uno de los puestos, las niñas Arlet y Mishel, de ocho años, con mandiles rosados, ofrecían frutas acarameladas y achocolatadas a dos y tres bolivianos.
Otro de los expositores fue el chef Iván, de nueve años, quien vendía chairitos calientes en pequeños platos de barro, a 2,50.
Una de las expositoras más pequeñas fue Emily, de dos años, quien vendía gelatinas con crema chantilly en vasos pequeños, a un boliviano. La mamá le ayudaba a servir el refresquito de mocochinchi y ella cobraba por cada vaso pequeño 50 centavos.
En el lugar se habilitó también un espacio de juegos, donde los niños escribieron sus nombres con tizas de colores en el piso, colorearon con pinturas al agua, saltaron la cuerda e intentaron insertar la bola a las chocas de madera.
En el sector de cerámica y artesanía participaron niños vendedores de diferentes departamentos de Bolivia.
Liz, una niña de siete años oriunda del municipio de Tarata (Cochabamba), fue quien ofreció floreros, joyeros y otros objetos en cerámica.
Hoy, a las 16:00, se elegirán los mejores puestos y se premiará con libros y productos de las empresas auspiciadoras.
Saturday, February 1, 2014
Los niños reinarán en la Ch’iti Alasita
Más de 50 niños y niñas serán los protagonistas de la Ch’iti feria de Alasita, que se celebrará hoy y mañana de 10.30 a 16.30 en la plaza Eliodoro Camacho. La Oficialía Mayor de Culturas y la Federación Nacional de Artesanos Expositores de Navidad y Alasita (Fenaena) organizaron este evento, en el que hijos de los miembros de Fenaena ofrecerán una variedad de productos artesanales en miniatura.
La actividad tiene dos propósitos, según Andrés Zaratti, director de Promoción y Producción Cultural de la Alcaldía. Generar un espacio de encuentro entre estos niños y los adultos para crear un encuentro generacional, y resaltar el lado social de la Alasita, el paso de conocimientos de generación a generación. “Los hijos tomarán la posta de sus padres para poder continuar con las labores artesanales”, agregó.
El evento se iniciará con la elección del Ekekito. Los niños participantes deben tener entre seis y 12 años. Los participantes deben presentar una fotocopia de su certificado de nacimiento o carnet de identidad. La Alcaldía también lanzó el concurso de artesanías en diez categorías. Entregará un total de Bs 32.000.
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