Sunday, June 30, 2013

San Pedro: De un barrio indígena a centro de la ciudad

El céntrico barrio de San Pedro, antes conocido como “Mariscal de Sucre” por el busto que ostenta en plena plaza, es una de los sitios que se remonta a la época de la Colonia y que en sus inicios nació como espacio indígena convirtiéndose hoy en una céntrica zona paceña y una de las más antiguas.

Una de las vecinas de San Pedro, proveniente de la quinta generación de una familia que vivió por estos sitiales, relató a EL DIARIO los inicios de este barrio.

“San Pedro es uno de los barrios antiguos de La Paz; época de la Colonia y hasta mediados del siglo XIX, sólo era un caserío desordenado, donde abundaban las lecherías, era un típico barrio indígena”, recordó la presidente de la Junta de Vecinos de Alto Olimpic, San Pedro, Villma Tellería.

Al final de la calle Nicolás Acosta, casi colindante con la ciudad de El Alto, está Olimpic, una ciudadela conformada por Néstor Palazuelos, alrededor de la plaza de Toros, donde Villma de niña se apersonaba a sus instalaciones y de reojo apreciaba las corridas, de donde salía admirada.

Sus rústicas tierras, hoy en día calles y avenidas modernizadas, fueron testigos de la existencia de grandes personajes que forman parte de la historia de la zona y por ende de Bolivia, tal es el caso de Arturo Costa de la Torre, escritor y coleccionador apasionado de libros, mucha gente que lo conoció lo recuerda por su inmensa biblioteca.

Arturo Díaz Machicao, que nació el 4 de septiembre de 1909, también nació en este populoso barrio.

PANÓPTICO

En la zona San Pedro, 1987, se edificó la conocida cárcel. Infraestructura construida con gruesos adobes y elevadas murallas que en ese entonces era potente. Actualmente estos predios van desintegrándose.

DATOS

* La plaza Mariscal Sucre del barrio de San Pedro es un espacio verde que embellece la zona.

* Tradicionalmente las fiestas del barrio se celebraban con juegos tradicionales y no con bebidas.

* La tradicional entrada folclórica, para conmemorar el aniversario de la zona, se realizó ayer con la presencia de 10 fraternidades.

Solsticio de Invierno, un espacio de reencuentro con lo nuestro

Dando continuidad al programa establecido por el proyecto de base comunitaria "Ayllu Bombo" para la gestión 2013, entre el 20 y 21 de junio en coordinación con la Operadora de turismo "Explorers Inn Oruro" y el "Hostal Graciela" se llevó adelante la celebración del Solsticio de Invierno en el sitio arqueológico conocido como Inca Pukara, ubicado en la comunidad de Pukara Grande del ayllu Bombo del municipio de Huanuni.

Esta actividad estuvo precedida por autoridades originarias del ayllu Bombo como el corregidor Jorge Ticona y Celedonio Sandy Tito, alcalde cobrador de Pukara Grande, y los profesionales en turismo Lizet Ustárez y Luis Gutiérrez.

Como invitados especiales asistieron estudiantes de la carrera de Turismo de la Universidad de Aquino Bolivia (Udabol) y el Instituto Novell, así como delegaciones de La Paz, Oruro y algunos turistas extranjeros, con quienes se llevó adelante el evento que tuvo un carácter ritual, de revalorización de costumbres y de respeto a un importante símbolo ancestral de la cultura andina en la región como es el sitio arqueológico del Inca Pukara.

Los primeros rayos del Sol fueron bien recibidos por la gente que ascendió hasta la cumbre del sitio arqueológico y participo del ritual de la Wilancha, dando la bienvenida a la llegada del nuevo tiempo dentro del contexto andino.

El objetivo del proyecto de base comunitaria "Ayllu Bombo" es implementar estratégicamente una nueva alternativa turística que motive el desplazamiento de cientos de turistas al lugar, que además del sitio arqueológico cuenta con un potencial natural y cultural digno de rescatar y aprovechar.

En esa intención para el 1 de agosto se tiene previsto el festival y encuentro de música y danza autóctona con la participación de más de diez comunidades de la región, actividad ideal para hacer fotografía.

El 8 de septiembre será la fiesta patronal de Santa Cecilia, en la comunidad de Pucara Grande.

El Solsticio de Invierno

El Sol ha sido siempre el principal objeto de culto de la humanidad. El gran Dios, cuya trayectoria en el cielo ha inspirado múltiples leyendas. Obviamente los momentos más significativos son cuando llega a su extremo Sur o Norte, en lo que sería el día más corto o largo del año, según el hemisferio en el que estemos. Además, ocurre un fenómeno singular, pues al llegar al límite el Sol no rebota como una pelota, sino que se queda detenido por 3 días antes de empezar el nuevo ciclo. El sol quieto o sol-sisitere, en latín solstitium, es el que da origen al nombre de Solsticio y corresponde al aparente estacionamiento del Sol durante tres días.

Los reyes y sacerdotes de todas las culturas han sabido de este fenómeno y se han aprovechado de él para mostrar su relación con el Dios Sol y asentar así su poder. Por ejemplo, en tiempo de los Incas, se realizaba una celebración en la que el propio Inca, con la ayuda de los sacerdotes, detenían la caída del sol cuando éste llegaba al punto más lejano para que regrese y los vuelva a calentar con sus rayos. Para ello, la noche anterior apagaban todos los fuegos, y en la gran plaza del Cusco se concentraban, entre las sombras y el silencio; los más importantes personajes del imperio y al amanecer, y viendo que el sol empieza a subir luego del esfuerzo realizado por el Inca con todos ellos, comenzaba una fiesta que duraba varios días.

Era el año nuevo denominado Inti Raymi (Fiesta del Sol), que se celebra el 24 de junio durante el Solsticio de Invierno. Lo mismo ocurría en las otras civilizaciones Andinas como los Mapuches, Aymará y otros pueblos originarios que conmemoraban el año nuevo durante el Solsticio de Invierno, con bailes, comida y alcohol, en un ceremonial donde invocaban al cielo sus esperanzas de bienestar, buena salud y mejores cosechas. Pues, pasado el Solsticio, regresa el Sol dando paso a un nuevo ciclo de vida.

Es una concepción distinta del tiempo a la que nosotros tenemos, en la que el pasado queda atrás y el tiempo es lineal. Para los pueblos originarios lo antiguo se renueva siempre, el tiempo es cíclico.

En el hemisferio norte también festejan el año nuevo en función del solsticio de invierno. El 1 de enero se celebra la “Circuncisión de Jesús”, siete días después de su nacimiento el 24 de Diciembre, durante el Solsticio de Invierno del Hemisferio Norte. Pues en casi todas las culturas el Sol como dador de vida era considerado un Dios.

Por ejemplo, en el antiguo Egipto, Horus es el Dios Sol, es el Sol antropomorfo, el Sol con forma humana, y su vida está relacionada con los movimientos del Sol en el cielo...

Después de la traición de Typhon, Horus fue crucificado, enterrado por 3 días y resucitado. Estos atributos de Horus fueron copiados por muchos otros dioses que tienen la misma estructura mitológica, como Mitra (Persia, 1.200 a.C), Krishna (India, 900 a.C.), Dionisio (Grecia) y también por Jesús...

Creo que queda clara la importancia del Solsticio para las religiones y las antiguas culturas, pero ¿cuál es la importancia para la Masonería? Cabe recordar que todos los historiadores de la masonería coinciden en señalar que su etapa moderna nace el 24 de junio de 1.717 en Londres, día del solsticio. Obviamente no fue una casualidad...

De estas concepciones emana la importancia de los festejos masónicos de los Solsticios. Todos nosotros tenemos nuestros “solsticios íntimos”, nuestros sentimientos de euforia y sentimientos de tristeza.

Pero no olvidemos que en la depresión, en la desesperación, cuando todo está negro, empieza a aclararse el panorama. Cuando la noche llega a su más profunda negrura, empieza a aclarar el horizonte. Y viceversa, cuando todo es optimismo, cuando la euforia nos invade, nos olvidamos que “todo cambia”, que llegarán los días de las vacas flacas, y debemos tener conciencia de que el vaivén es inexorable. Lo mismo sucede con las estaciones, con los países, con las civilizaciones. Lo mismo sucede con la vida del hombre, con sus vaivenes y ciclos. Todo cambia, menos las leyes universales, los valores éticos y las virtudes.

Entonces, ¿cuál es la fórmula? ¿Cómo sobrellevar estos vaivenes que nos presenta la vida? Según Buda, la fórmula es el camino del medio... O sea, tener la conciencia despierta, alerta y no caer en extremos. Desarrollar la conciencia y hacer el bien. Saber que las baldosas blancas y negras están en el mismo nivel. Saber que estando en la gloria, no debemos despreciar al que la está pasando mal.

El Solsticio de Invierno nos recuerda nuestra propia Iniciación, la Cámara de Reflexión, la Oscuridad. Para el Sol justamente, la detención en el Solsticio de Invierno es, simbólicamente, su propia Cámara de Reflexión, su Cámara de Oscuridad Invernal...

Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte y el eterno renacer de la creación, donde nada puede ser destruido, solo transformado...
(*) Vila es masón argentino

Thursday, June 27, 2013

Wednesday, June 26, 2013

Paceños apuestan por “leerse la suerte” en feria de San Pedro

Desde el 24 de junio, un grupo de veedores “adivinos” se instalaron a media cuadra de la iglesia de San Pedro, con la finalidad de “leer la suerte” a los ciudadanos que desean saber cómo le irá en el futuro.

Al aproximarse la festividad de San Pedro y San Pablo, los amautas llegan a la ciudad de La Paz para “leer la suerte” de los paceños en sus diferentes modalidades.

Utilizan piezas de plomo, también cerveza y huevo con el objetivo de anticipar el futuro de los creyentes. El amauta representante Donato Ramos informó que es una tradición ancestral que se ve plasmada en los saberes. “La suerte con el plomo se pronostica en este tiempo con la fuerza de San Pedro y de San Pablo”, dijo.

El metal es derretido y posteriormente echado en un balde con agua fría, la forma que adquiera el plomo al momento de enfriarse, de acuerdo a los especialistas determinará la suerte de la persona que desee conocerla.

El amauta se encarga de interpretar las formas irregulares. De igual manera, introducir un huevo en un vaso con cerveza puede revelar, según los amautas, el futuro de la gente. En ese caso, la rapidez de como desciende al fondo del vaso es el elemento revelador para la interpretación.

Los precios oscilan dese Bs 5 hasta los Bs 30 de acuerdo a la lectura o trabajos que se vayan a realizarse.

En conversación con la señora Ana Barriga, de 82 años de edad, recuerda que antes el canario y la hoja de coca eran exclusivos para que los maestros aymaras desentrañen lo oculto de cada persona, pero hoy usan papa, cerveza, huevo, naipes, aceite, estaño y la ceniza de tabaco entre otros materiales.

Esta vecina recuerda que hasta hace algunos años era habitual mojar con agua a familiares y amigos antes del mediodía del 24 de junio, bajo la creencia de que el agua había sido purificada en la fiesta de San Juan Bautista.

Tuesday, June 25, 2013

La lectura de la suerte, una tradición

Hacerse leer la suerte para saber lo que le depara el futuro es una práctica que se realiza entre el 24 al 30 de junio y el principal escenario es la zona de San Pedro. En este lugar, los lectores de la suerte utilizan el plomo caliente que es echado a una olla de barro que contiene agua fría. Una vez hecho este proceso, el material adquiere cierta forma y el yatiri es el encargo de hacer su lectura.

Monday, June 24, 2013

La fogata de San Juan ardió, pese al clima y la prohibición

Las fogatas, los chorizos y el churrasco fueron parte de la celebración de San Juan, pese al mal tiempo y a las restricciones de la Alcaldía.

La mayoría optó por encender sus fogatas en el interior de su vivienda y compartir en familia. Así lo hizo Andrés Ortiz, que siguió la tradición y se sentó a celebrar con los suyos.

Justina García, en el barrio Juana Azurduy de Padilla, también armó la fogata para calentarse mientras sus familiares cocían la carne en la parrilla.

Otros como Mónica Guzmán prepararon chorizos. “Es la primera vez que lo hago, pero esto se acostumbra hacer”, dijo.

“Nosotros todos los años hacemos nuestra fogata, aunque a escondidas, pero seguimos la tradición”, sostuvo Diego Áñez, que saltó sobre las llamas.

En los barrios

Los que llevan el nombre del santo festejaron. Este fue el caso del barrio San Juan de La Colorada, donde un grupo de vecinos se encargó de organizar la fiesta. Allí decidieron no prender fuego, para respetar la prohibición municipal, pero para seguir con la costumbre colocaron una fogata ecológica, aunque no faltaron quienes manifestaron que no era lo mismo. En esta celebración, el sucumbé fue muy requerido para calentarse en medio de la llovizna que cayó durante todo el día.

En Porongo

El mal estado del camino por la lluvia de ayer disminuyó el número de visitantes a Porongo, de los 30.000 que se esperaban calculan que solo participaron unos 10.000. Hubo varios vehículos atascados en el camino, pero maquinaria de la comuna los auxilió. En el pueblo se dio rienda suelta al festejo, 15 atletas llegaron desde Santa Cruz con la antorcha para el encendido de la fogata. También se bautizó a 15 personas y organizaron juegos populares y prepararon platos típicos. Allí, al igual que en la localidad de Saavedra y en San Ignacio de Velasco, cumplieron con la tradición de pisar las brasas

En España también se siguió la tradición
Esta es una fiesta que también da la bienvenida al verano en España. La gente hizo fila desde las primeras horas para cumplir con la tradición de la coca de San Juan, que son dulces de crema, con trozos de fruta caramelizada o de chicharrones. Otra práctica es comer sardinas.

De igual forma miles de ciudadanos se dieron cita a las playas de la Malvarrosa y El Cabanyal, el área delimitada por el Ayuntamiento de Valencia para encender hogueras.

Otra celebración destacada es la que se vivió en Ciutadella, donde los auténticos protagonistas son los caballos. Sus jinetes, con indumentaria blanca con lazos o con traje negro con bordados, claveles y evidentes habilidades sobre el corcel, representan los estamentos sociales de la época feudal. Se vivió una serie de rituales.

En la jornada

Dedicado a Vidal Sosa
Se entregó un reconocimiento a Freddy Zeballos, por participar durante 11 años consecutivos en la carrera para el encendido de la antorcha en Porongo. Este lo dedicó al desaparecido carretero enamorao (Vidal Sosa). La comuna invirtió Bs 160.000 en esta fiesta. Prevé que para el próximo año, en su bicentenario, se tenga concluido el asfalto del camino por el Urubó.

Controles en la ciudad
En la capital cruceña se decomisaron alrededor de 100 kilos de chorizos y carnes en mal estado que estaban expuestos a la venta. Medioambiente, los bomberos y la Guardia Municipal salieron a hacer el control respectivo y a evitar quemas. Hasta las 23:00 se apagaron cerca de 50 fogatas, principalmente en los barrios más alejados.