Friday, May 12, 2017

Reflejan fiestas de la Villa Imperial

En la plaza 6 de Agosto se cumplió ayer la exposición y demostración de las fiestas costumbristas y tradicionales que se desarrollan en la ciudad de Potosí, organizado por la secretaría de Desarrollo Económico y Planificación del Gobierno Municipal de Potosí.

La demostración forma parte del programa denominado “Yo cuido mi patrimonio”, con el objetivo de sensibilizar y transmitir mensajes sobre la riqueza cultural y tradicional que se practica en Potosí.

En varios espacios de la plaza se instalaron puestos para demostrar las costumbres y tradiciones que vive la población, entre ellos la Navidad de Antaño, con los preparados del nacimiento de Jesús y los sabores del chocolate y las masitas.

También se armó el altar de la fiesta de Todo Santos, con el detalle de la chicha, el vino y las masitas; la fiesta de Semana Santa, con la variedad de platos típicos; la fiesta de Corpus Christi, con la presencia de la variedad de repostería potosina; y el carnaval de Antaño, con los disfraces de mineros y la figura del conocido Tío.

En otro sector de exhibieron una variedad de piezas de plata trabajados por estudiantes de la Escuela Municipal de Platería, pero lo que llamó la atención de la población fue la colección de fotografías antiguas de las calles, templos y edificios de la ciudad de Potosí.

El secretario de Desarrollo Económico, Ricardo Gonzales, dijo que la iniciativa de la exposición y demostración de las costumbres y tradiciones son para motivar a la población para el rescate del patrimonio artístico, arquitectónico y cultural de la ciudad de Potosí y apoyar la visión de la Alcaldía que tiene la intención de mostrar la riqueza patrimonial.

Saturday, May 6, 2017

Norte de Potosí Muere comunario de una “pedrada” en fiesta del tinku

El comandante de la Policía Regional del norte de Potosí, mayor Erick Terán, informó ayer de la muerte de Julio Quino Choque (37), quien falleció tres recibir un golpe de piedra en el pecho en medio de la fiesta del tinku que se cumplió ayer jueves en la localidad de Pocoata, provincia Chayanta al norte de Potosí, reportó radio Pío XII de la red Erbol.

La persona fallecida era un enfermero auxiliar y pertenecía a la comunidad de Villa Alcarapi y acudió a la también llamada “Fiesta de la Cruz”, que se caracteriza por la tradicional pelea entre hombres integrantes de comunidades, que previamente acuerdan el ritual del enfrentamiento.

Cerca de las 21.15 horas y tras la pelea, el comunario estuvo entre sus compañeros y recibió un tremendo golpe de piedra en el pecho que lo dejó tendido e inconsciente en el piso sobre la plaza 10 de Noviembre.

Luego fue trasladado al hospital Santa Bárbara de Pocoata aún con vida. En el hospital fue atendido por la médica de turno Carmen Nina Morales, quien luego del análisis, señaló que la persona llegó con vida, pero debido a la gravedad falleció por “hemorragia torácica interna”.

La mañana de ayer, viernes, los familiares y comunarios de Alcapari acudieron a las oficinas policiales de Pocoata para comunicar que habían identificado al supuesto autor del “piedrazo” y pedían la intervención policial.

Los comunarios exigen justicia y el resarcimiento por la pérdida de una vida, en medio de la tradicional fiesta que se celebra en mayo en el norte de Potosí, exhibiendo el baile como parte de su cultura y costumbres, donde la danza del Tinku adquirió una fama internacional.

Wednesday, May 3, 2017

3 de mayo Fusión de tradiciones religioso-paganas

En Valle Hermoso, una de las tradiciones religioso-paganas más conocidas a nivel nacional, es la de Santa Vera Cruz que se cumple cada 3 de mayo de todos los años y es una de las fiestas más típicas en Cochabamba.

La capilla, actualmente, se encuentra a ocho kilómetros de la capital del departamento, en Valle Hermoso, siendo la tercera que se ha verificado en veneración del crucifijo; pues las dos primeras se encontraban en la misma región, pero en la que construyeron hace mucho tiempo atrás.

Cuenta la leyenda que antiguamente un indígena que recorría el lugar, halló una piedra de forma casi triangular, en cuyo centro, formada por las venas de la misma, dibujábase una cruz uniforme, creyó entonces el indio haber encontrado en ese bloque el milagro divino.

Según ellos, era el deseo de Dios que hacía un pedido de morada donde se le veneraría.

Así lo hicieron y la primera construcción era una pequeña habitación, incómoda y sucia, en cuyo fondo sobre un poyo de adobes, construido para altar, descansaba la piedra de su idolatría. Más tarde, como aumentaba el número de fieles, la trasladaron a otro sitio más espacioso hasta llegar al sitio donde actualmente se encuentra.

La piedra primigenia, motivo de la fiesta, ha desaparecido, sustituyéndose hoy con un crucifijo.

Las mujeres que tienen muchos hijos y no desean más familia, llevan a Santa Vera Cruz, muñequitas de trapo, envueltas en hilos de colores, idénticamente como lo hacen en la vida cotidiana y depositan en una especie de hoyo que se encuentra en la parte posterior del altar mayor, pidiendo al instante en que arrojan la muñeca, el milagro de no tener más niños.

Lo contrario ocurre con las mujeres estériles que recogen esas muñequitas pidiendo tener familia.

Generalmente, los pedidos se los hace en la explanada o atrio de la iglesia, donde se busca un sitio y se preparan las ofrendas que consiste en una mezcla de lanas (millmas) de ovejas, cabras, plumas de aves y pelos de vacas; formando un bolo unido con excremento de los mismos animales. Se lo junta con la grasa “untu” de animal para que empiece a arder.

Al mismo tiempo se encienden las velas (uno por cada miembro de la familia incluso cuando están ausentes), se colocan en formas especiales, circular, en cruz, en línea o se toman todas las velas juntas en la mano. Es el momento de la oración y de gran recogimiento, se supone que están en oración a Cristo, se intercala con alguna bebida o cigarro.

Este rito dura cerca de dos a tres horas, esperando que se consuma todo el preparado (no se puede apagar, es señal de mal agüero).

Al concluir esta ceremonia, los miembros de la familia se acercan al Cristo a besar los pies de la imagen, recogiendo luego las cenizas de la ofrenda guardándola para llevarlas a sus comunidades donde se esparce a los campos y sembradíos, en algunos casos se conservan para curar enfermedades. La fiesta dura tres días, cuando aprovechando la ocasión, delante de la capilla y formando una avenida, levantan los comerciantes carpas, donde expenden bebidas alcohólicas, como chicha y además comidas de variado sabor. (Educa.bo)

Festividad del ‘Tata’ de Santa Vera Cruz congrega a miles de devotos

Miles de devotos llegaron desde el primer día de mayo hasta el templo del Señor de Santa Vera Cruz, ubicado en el kilómetro 7 de la avenida Petrolera para pedir fertilidad, abundancia, pareja, buena cosecha o bienes materiales.

La festividad se extiende por cuatro días y según datos del diario local Los Tiempos, convoca a más de 40.000 feligreses que llegan de diferentes partes del departamento y del país.

El párroco del templo, Valeriano Pacheco, informó que la festividad comenzó el pasado 1º de mayo a horas 18.30 con las tradicionales coplas que los devotos le cantan al Señor de Santa Vera Cruz, que también es llamado ‘Tata’.

“No me estás escuchando, te estoy hablando, esposa te estoy pidiendo, hijo te estoy pidiendo, son las frases de los contrapunteos que los pobladores del valle alto y bajo cantan al Tata”, dijo a Los Tiempos digital. También se efectuaron q’oas y coplas.

La actividad siguió ayer, 2 de mayo, a las 10.00 con una misa y a las 20.00 con la procesión del Cristo; actividad conocida como la bendición del fuego.

Hoy se realizará la misa central a las 12.00 y estará precedida por el arzobispo de Cochabamba, Óscar Aparicio. La actividad concluirá mañana 4 de mayo a las 17.00 con la entrada del Cristo al Templo.

El religioso dijo que la festividad tiene más de 500 años y se caracteriza porque la población llega al lugar a pedir al ‘Tata’ fertilidad, ya sea de la tierra para sus cosecha, ganado y las familias que no pueden tener hijos también llegan para hacer este pedido.

La actividad concentra una gran cantidad de artesanos que comercializan diferentes artículos que son adquiridos por los feligreses. Casas, vehículos, dinero, ganado y muñecos en miniatura son vendidos en gran cantidad. Los devotos adquieren estos artículos para representar su pedido y challar los mismos.

TESTIMONIOS

Una artesana, Celia Vargas, indicó que su sector aglutina 150 comerciantes que venden los muñequitos que representan a los hijos. “Las parejas que no han podido tener wawa vienen a pedir. Es muy milagroso el santo, sólo hay que pedir con fe”, dijo.

Luciana Nazareth, de cuatro meses, es el fruto de la devoción de sus abuelos que hace un año llegaron a los pies del ‘Tata’, pidiendo un nieto.

Leny Miranda, la madre, vive hace cinco años en Chile y volvió a Cochabamba sólo para agradecer el favor recibido. “Uno piensa que estas fiestas son paganas, pero independientemente de la imagen es la fe con la que uno hace las cosas. Esta niña que Dios me ha dado no sé si llamarla milagro o casualidad, quiero creer que es un milagro, es el fruto de la devoción de mis papás, que vinieron hace un año y estamos acá de vuelta con la bebé”, contó.

Asimismo, la familia de Eleuterio Quispe llegó desde Colomi, Chapare, para pedir abundancia en la cosecha de su producción y salud para sus animales. “Cada año volvemos. El Tata nos cumple desde hace 10 años, por eso venimos con toda mi familia”.

TRADICIÓN

Según la tradición, las mujeres que tienen muchos hijos y ya no desean más llevan a Santa Vera Cruz muñequitos y los depositan en la parte posterior del altar. Lo contrario ocurre con las mujeres que no pueden tener familia y acuden a recoger los muñequitos pidiendo tener hijos.

Tuesday, May 2, 2017

Cientos participan en el inicio de la Fiesta de la Fertilidad en Cochabamba



Este lunes comenzó la llamada Fiesta de la Fertilidad, que se celebra en el templo de Santa Vera Cruz, ubicado a siete kilómetros de la ciudad de Cochabamba, en la zona de Valle Hermoso. Al menos unas 300 personas asistieron a los actos litúrgicos que dan inició a la festividad que continuará hasta este jueves.

Las actividades de esta expresión religiosa y cultural que celebra la vida, empezaron a las 18.30 con las tradicionales coplas que los devotos le cantan al Señor de Santa Vera Cruz, conocido como ‘Tata’. Familias enteras acuden a su templo para agradecerle y al mismo tiempo pedirle mayor producción en sus huertos. En inmediaciones de la iglesia, los fieles queman la bosta de vacas, ovejas, cerdos y gallinas para que estos animales se reproduzca en mayor cantidad; asimismo ch’allan de miniaturas que recrean animales de granja.

Pero no solo eso, mujeres de diversa edad acuden al lugar por un milagro: le piden al Señor de Santa Vera Cruz que las bendiga con un hijo y para ello llevan muñecas y muñecos que son bendecidos.

La festividad continuará este martes con una misa y a las 20.00 se tiene programada la procesión del Cristo de la Santa Cruz, actividad conocida como la bendición del fuego.

Para el miércoles está prevista la misma central, a las 12.00, estará presidida por el arzobispo de Cochabamba, Óscar Aparicio. La fiesta concluirá este jueves, a las 17.00, con el traslado del Cristo al templo de Santa Vera Cruz. Esta tradición data de hace más de 500 años. (1/05/2017)


Monday, May 1, 2017

En vísperas de Colquepata Ídolo Copacabana y míticas sirenas inquietan en adoratorios del Titicaca

Ni bien transcurre Semana Santa en Copacabana ya casi está encima la celebración del Señor de Colquepata, a partir del sábado pasado, especialmente para los afanosos pasantes que financian entradas de conjuntos folklóricos por las calles y prestes, estas sorprendentes mezclas de sincretismo de ostentación capitalista y fiesta religiosa que se prolongan hasta tres días incluso la semana entera.

Por estos días, hasta el próximo jueves 4, bailarines y auspiciantes desbordarán las calles que ascienden al Calvario local, frente a la iglesia principal en cuyas faldas, entre los picos casi gemelos del antiguo cerro Llalllagua (ex Llillanaco), está enclavada la capilla del milagroso Señor de Colquepata.

Un poco adelantada, la festividad que evoca una “altura de plata” a orillas del lago Titicaca, está hermanada con la menos mestiza “Santa Veracruz Tatala” en el Valle Alto cochabambino y la más nativa del “Tata Pachaka” en Macha, norte de Potosí �′tinku o encuentro violento de por medio�′ que se honran cada 3 de mayo.

La conmemoración católica se multiplica en otras partes del mundo, de España y las Canarias a México. De California a Paraguay y Chile. Ni qué decir en Perú.

Desde los tiempos de los reyes Fernando e Isabel, hace cinco siglos, se la conoce como Cruz de Mayo o fiesta de las Cruces, aunque en Ciudad de México es sencillamente fiesta de la Cruz, cuando albañiles y constructores festejan su día emplazando en lo alto del edificio una cruz adornada de papeles de colores o un manto blanco.

En tierra guaraní, al otro lado del río Paraguay, es “Kurusú Ara” a secas, alentada desde las misiones jesuíticas y la prédica franciscana frenada en parte por la tiranía del doctor Francia, “Karai Guasú”, Dictador Supremo y después Perpetuo durante 24 años, según su designación oficial en la temprana república.

En la ciudad de La Paz, el templo de San Agustín festeja al Señor de Mayo.

Pero en el altiplano lacustre boliviano, Copacabana y su ancestral santuario que deviene de épocas preaymaras, las veneraciones y peticiones de favores se reproducen los 12 meses plenos de misas y bendiciones los 365 días.

“La capilla de velas de la Virgen siempre está abierta todo el año”, dice la licenciada Amalia Amaru, una de las responsables de turismo en este municipio de 15 mil habitantes, de los cuales sólo tres mil residen en el pueblo principal, la mayor parte atendiendo a turistas.

OCURRE DESDE HACE 500 AÑOS

Y quizá, milenios, si se observa que las ceremonias de veneración se suceden hace milenios, según el registro arqueológico y la investigación histórica sobre el antiguo adoratorio nativo, desarrollados por especialistas como Teresa Gisbert y Hans van der Berg.

Durante la extirpación de idolatrías que protagonizaron los sacerdotes católicos coloniales enviados para evangelizar a los originarios, muchos de ellos hallaron tras los altares cristianos, estatuillas de divinidades andinas o huacas emparedadas por orden de amautas nativos, armaras o quechuas, para proseguir el culto tras la apariencia de divinidades cristianas.

Lo relata en su obra el mismo Alonso Ramos Gavilán, un agustino que en 1621 publicó la primera reseña del santuario y los milagros de la Virgen.

En general, dentro del proceso de transculturación y mestizaje entre distintas culturas como se denomina a los sincretismos sean culturales o religiosos, el cristianismo identifica a Copacabana con el demonio y el pecado personificado en la sirena o la serpiente escamada y sobre ellas triunfa María, refiere Gisbert.

BENDICIONES TODO EL AÑO

En el largo feriado de Semana Santa, el ancestral centro religioso pudo haber hospedado en su treintena de hoteles y similar número de alojamientos y albergues diversos, unos 9.000 visitantes, más del triple de la población local, superando las previsiones municipales de sólo 4.000 peregrinos.

“En febrero o agosto son las fiestas principales”, explica la licenciada Amaru, aludiendo al pasado 2 de febrero, fiesta de la Virgen de la Candelaria que se honra con tanta fe como en Oruro con la también famosa Virgen del Socavón.

Grupos de folkloristas, pasantes e invitados cerraron calles y plazas con elevados y pesados escenarios abriendo pistas de baile improvisadas para el jolgorio que se extendió tres días en derroche de salud, bebida y música fuerte por los favores concedidos y por obtener.

La de Copacabana es deudora, en vena católica, de la Virgen de la Candelaria, una de las advocaciones marianas trasladadas a América.

Y junto con la famosa Basílica y los sitios arqueológicos prehispánicos, el lago Titicaca es el principal destino turístico del país, después del salar de Uyuni

La entrada de Colquepata, por otra parte, es uno de los mayores acontecimientos folklóricos sólo superado por la multimillonaria fiesta católica del Gran Poder en la ciudad de La Paz o la fiesta de Santiago en Guaqui, también a orillas del Lago.

EL ÍDOLO COPACABANA, QUESINTUU Y UMANTUU

El ídolo Copacabana y las sirenas Quesintuu y Umantuu precedieron en culto religioso y subyacen, de acuerdo con diversas versiones prehispánicas recogidas por la crónica colonial, a la veneración por la Virgen morena.

Junto con las boguitas, el umanto y otras especies piscícolas del lago están desapareciendo o se han extinguido en las últimas décadas por la pesca indiscriminada y la contaminación que actualmente afecta la supervivencia de pejerrey, karachi, suche, mauri y las truchas, que a su vez devoran los bancos de los pequeños ispis, recordó el año pasado el alcalde de Copacabana, Pedro Nina.

El ambientalista Carlos Montenegro recordó que la carne del umanto, “león del Titicaca” declarado en extinción oficialmente en 1967, era semejante a la del pejerrey.

En el siglo XVII los cronistas agustinos Alonso Ramos Gavilán y Antonio de la Calancha dieron cuenta de la aventura de Yupanqui y su talla potosina en maguey, luego de un intento frustrado en su propio pueblo, para trasladarla al convento de San Francisco en Chuquiabo, en afán de laminarla en oro antes de emplazarla en Copacabana.

Las mitológicas mujeres-peces, aún hoy presentes como imágenes en los lauraques o adornos alargados en las trenzas chipayas y las portadas de iglesias en torno a los lagos y salares del altiplano, estuvieron” sensualmente ligadas al dios Tunupa” (relacionado con el fuego), según detalla el jesuita Ludovico Bertonio en su Vocabulario aymara de 1612.(Erbol)