Tuesday, November 3, 2015
Todos Santos La Paz despidió a sus difuntos
Las familias se reunieron ayer al mediodía, en el cementerio Jardín, para despedir con globos blancos a sus difuntos. Una imagen emotiva que reflejó un episodio de la cultura y tradición boliviana.
Globos blancos, simbolizando el alma del ser querido, fueron soltados ayer al mediodía, por niños en la parte superior del Cementerio Jardín de la zona Sur, cumpliendo la tradición boliviana de despedir a las almas.
El acto se dio luego de una misa al aire libre, en la que el padre que ofició el acto, renovó los votos de fe de los feligreses, que se dieron cita en el lugar, para cumplir con la tradición de Todos Santos de “despachar” a las almas, que nos visitaron desde el día anterior.
Los familiares ataron, a los ramilletes de globos blancos, escritos en cartulinas, los nombres de sus seres queridos que partían en esta fiesta.
Luego, un grupo de niños, se dirigió al centro del campo santo y soltó los globos ante la alegría de los familiares mayores que repetían “hasta el año”.
Posterior a este singular acto, los presentes se acercaron a las mesas (ofrendas con variedad de panes frutas y dulces) que se habían armado alrededor del altar, donde se ofició la misa y luego de haber cumplido con la oración correspondiente, por el alma del difunto, procedieron a servirse los alimentos.
Estos actos, que son parte de nuestra tradición se repitieron en distintos puntos de la ciudad de La Paz y el país, donde los familiares visitaron los cementerios, para despedir a las almas de sus seres queridos.
Según la tradición, las almas partieron ayer al mediodía, después de visitar a sus familiares por un día. En el Cementerio General de La Paz, las familias despidieron a sus difuntos en medio de flores, frutas y música.
Rumbo al Cementerio General, las calles tenían un ambiente característico de la fiesta de Todos Santos. Los globos y flores sirvieron de antesala para despedir a las almas hasta el año que viene.
Antes de que las almas se marchen las familias honraron a sus antepasados, con lo que más les gustaba beber y comer. La gente ayer acudió masivamente a los cementerios a cumplir con una de las tradiciones más arraigadas, el armado del mast’aku, como se denomina a la mayor ofrenda que reciben los difuntos estos días.
En este año al igual que en anteriores, la llegada de las almas, al mediodía del viernes, estuvo marcada por el armado de mesas, con abundante comida, fruta, bebida y masitas.
Las mesas o mast’aku preparadas en honor a las “almas nuevas” fueron las más abundantes y coloridas. Los rezos, cánticos y rimas en idiomas nativos no estuvieron ausentes, puesto que cientos de niños y niñas, en su mayoría, visitaron las casas de los dolientes, para rezar con instrumentos musicales.
Monday, November 2, 2015
Música, llanto y flores en el despacho de Todos Santos
Decenas de personas y "resiris" llenaron los cementerios públicos de La Paz y El Alto.
Con música, llanto y flores despidieron ayer, centenas de dolientes, a sus difuntos en los cementerios públicos de la Paz y El Alto en el despacho de Todos Santos.
En un día nublado y con moderados vientos, ciento de resiris, veneradores de difuntos, se dieron cita en los distintos campo santos de La Paz para desearle un feliz retorno al más allá, al Alaxpacha, afirmó Graciela Fernández, quien junto a su hijos recordaba el segundo año de la muerte de su madre Teresa Aruni viuda de Fernández.
EL RECOJO. Después de 24 horas de visita, las familias paceñas y alteñas, que engalanaron sus mesas con ramos de flores de color blanco y decenas de masitas elaboradas durante la semana anterior, dieron al ritual del recojo colocando uno a uno las t’antawawas, dulces, bizcochuelos y diversas frutas que al difunto le gustaba en vida.
En algunos domicilios se celebraron misas de cuerpo presente donde el párroco del barrio bendijo las ofrendas colocadas en las mesas en honor a su seres queridos, que cada 1 y 2 de noviembre son recordados y, según las tradiciones, comparten estos ritos con ellos por 24 horas.
Graciela Fernández, quien preparó bolsas de color morado para introducir las ofrendas para los resiris, explicó que puso una botella de cerveza, refresco y un plato de ají de arvejas, además de otras ofrendas, que gustaban a su mamá.
“En la mesa ponemos todo lo que le gustaba la difunta, es una tradición que pasa de generación en generación. Mi madre antes de su muerte recordaba de la misma forma a su esposo, ahora nos toca a nosotros”, dijo la mujer de 55 años, mientras secaba las lágrimas de su rostro.
LLANTO Y DOLOR. En algunos parajes del campo santo paceño, se escuchaban lamentos, lamentos que recordaban el vacío que dejaron los difuntos. Silvia Flores, una mujer de pollera de 45 años, no dejaba de secarse el rostro mientras escuchaba la música de un trío de guitarristas y ponía ramos de flores en la tumba de su madre, quien la dejó —según contó— sola hace cuatro años.
En tanto, Eusebio Huasco, de profesión policía, limpiaba la lápida de su hijo, también policía, quien murió de forma trágica en Oruro.
Luis Sánchez, sentado en una de las jardineras del cementerio y cuidando la tumba que preparó para su esposa, decía “este día es especial porque baja del cielo para reunirse con nosotros, pero no sólo la recuerdo el 1 de noviembre, sino todos los días de mi vida, desde que me dejó junto a mis tres hijos”.
En tanto, la primera voz del trío de guitarristas canta el tema “oh señor…, donde esta mi mamá…, donde está la que siempre nos ayudado. Solo y triste llorando estoy, no puedo vivir sin su amor…”, desgarraba los corazones de los visitantes.
MÚSICA. La música, un aditamento infaltable de esta época, al igual que los resiris, estuvo presente en cada rincón. Tríos de guitarristas competían con k’antus y bandas de música, que recordaban a los familiares de los difuntos el dolor de las partidas. Carlos Tintaya, guitarrista, afirmó que “los dolientes piden dos a tres temas que los recuerde a su padre o madre, esposa o hijo. Son temas que tienen mucho sentimiento”.
Empero, no faltaron la bandas que alegraron la nublada tarde con ritmos de morenada, caporales que al alma, al ajayu, le gustaba, según dicen.
Al final de la tarde, decenas de ramos de flores, entre rosas, gladiolos e ilusiones daban vida a cada una de la tumbas, algunas olvidas, mientras cada ajayu continuaba con su periplo hacía el más allá, apoyado en las cañas como bastón, y cargado de su cantimplora, tokoro (cebolla en flor), además de sus alimentos.
100 mil personas aproximadamente llegaron hasta el Cementerio General. Otro número similar estuvo en El Alto.
Con música, llanto y flores despidieron ayer, centenas de dolientes, a sus difuntos en los cementerios públicos de la Paz y El Alto en el despacho de Todos Santos.
En un día nublado y con moderados vientos, ciento de resiris, veneradores de difuntos, se dieron cita en los distintos campo santos de La Paz para desearle un feliz retorno al más allá, al Alaxpacha, afirmó Graciela Fernández, quien junto a su hijos recordaba el segundo año de la muerte de su madre Teresa Aruni viuda de Fernández.
EL RECOJO. Después de 24 horas de visita, las familias paceñas y alteñas, que engalanaron sus mesas con ramos de flores de color blanco y decenas de masitas elaboradas durante la semana anterior, dieron al ritual del recojo colocando uno a uno las t’antawawas, dulces, bizcochuelos y diversas frutas que al difunto le gustaba en vida.
En algunos domicilios se celebraron misas de cuerpo presente donde el párroco del barrio bendijo las ofrendas colocadas en las mesas en honor a su seres queridos, que cada 1 y 2 de noviembre son recordados y, según las tradiciones, comparten estos ritos con ellos por 24 horas.
Graciela Fernández, quien preparó bolsas de color morado para introducir las ofrendas para los resiris, explicó que puso una botella de cerveza, refresco y un plato de ají de arvejas, además de otras ofrendas, que gustaban a su mamá.
“En la mesa ponemos todo lo que le gustaba la difunta, es una tradición que pasa de generación en generación. Mi madre antes de su muerte recordaba de la misma forma a su esposo, ahora nos toca a nosotros”, dijo la mujer de 55 años, mientras secaba las lágrimas de su rostro.
LLANTO Y DOLOR. En algunos parajes del campo santo paceño, se escuchaban lamentos, lamentos que recordaban el vacío que dejaron los difuntos. Silvia Flores, una mujer de pollera de 45 años, no dejaba de secarse el rostro mientras escuchaba la música de un trío de guitarristas y ponía ramos de flores en la tumba de su madre, quien la dejó —según contó— sola hace cuatro años.
En tanto, Eusebio Huasco, de profesión policía, limpiaba la lápida de su hijo, también policía, quien murió de forma trágica en Oruro.
Luis Sánchez, sentado en una de las jardineras del cementerio y cuidando la tumba que preparó para su esposa, decía “este día es especial porque baja del cielo para reunirse con nosotros, pero no sólo la recuerdo el 1 de noviembre, sino todos los días de mi vida, desde que me dejó junto a mis tres hijos”.
En tanto, la primera voz del trío de guitarristas canta el tema “oh señor…, donde esta mi mamá…, donde está la que siempre nos ayudado. Solo y triste llorando estoy, no puedo vivir sin su amor…”, desgarraba los corazones de los visitantes.
MÚSICA. La música, un aditamento infaltable de esta época, al igual que los resiris, estuvo presente en cada rincón. Tríos de guitarristas competían con k’antus y bandas de música, que recordaban a los familiares de los difuntos el dolor de las partidas. Carlos Tintaya, guitarrista, afirmó que “los dolientes piden dos a tres temas que los recuerde a su padre o madre, esposa o hijo. Son temas que tienen mucho sentimiento”.
Empero, no faltaron la bandas que alegraron la nublada tarde con ritmos de morenada, caporales que al alma, al ajayu, le gustaba, según dicen.
Al final de la tarde, decenas de ramos de flores, entre rosas, gladiolos e ilusiones daban vida a cada una de la tumbas, algunas olvidas, mientras cada ajayu continuaba con su periplo hacía el más allá, apoyado en las cañas como bastón, y cargado de su cantimplora, tokoro (cebolla en flor), además de sus alimentos.
100 mil personas aproximadamente llegaron hasta el Cementerio General. Otro número similar estuvo en El Alto.
Sunday, November 1, 2015
Tras festividad de Todos Santos Creyentes listos para compartir con “ñatitas”
Cada ocho de noviembre algunas personas tienen la costumbre de rendir culto y devoción a la “ñatita” o “calaverita. Según la socióloga y asistente técnico en investigación de la Secretaría Municipal de Culturas, Vida Tedesqui, conforme la lógica prehispánica, este tipo de ritos se realizan, porque la gente quiere compartir con los difuntos.
Al octavo día del mes de noviembre, desde hace años, se viene rindiendo culto a la “ñatita”, actividad que antes era visto como algo malo y sólo los ladrones y otros sectores de la población realizaban. Sin embargo, esta actividad cada vez fue extendiéndose de forma visible.
“Antes lo realizaban las prostitutas y otros, pero ahora el Cementerio se ve colmado por la festividad, a las ñatitas se les ofrece cultos”, declaró a EL DIARIO Tedesqui.
En la actualidad la gente que brinda devoción a los muertos, lo hace realizan no sólo elevando rezos, sino también les proporcionan música, desde “qantus” hasta mariachis. “Muchas veces se realiza un preste a la ñatita, una celebración”.
“Ha sufrido una hibridación, no todo es blanco o negro, se interrelacionan ese proceso de la interculturalidad, de alguna manera se agradece los servicios de la ñatita (…) Se interrelacionan las relaciones interculturales, si antes estaba mal visto, desde la visión occidental, desde la visión andina, los muertos cumplen una función social, entonces esto estaba de manera clandestina”, complementó.
Según la documentación proporcionada a EL DIARIO, por parte de la Alcaldía “Fiesta de Todos Los Santos y las Ñatitas”, el culto y devoción a la “ñatita” o “calaverita” es una práctica simbólica que está relacionada con la Fiesta de Todos Santos.
“En la concepción andina, existe la visión de la reciprocidad entre los vivos y los muertos, en este caso se acude a la fuerza sobrenatural del mundo de los muertos para solicitarles fertidlidad en los campos, en el ciclo agrícola los aymaras continúan convocando hasta hoy a sus ancestros a través de la celebración de la fiesta de los ajayus y rituales a las calaveritas”, señala el texto que fue producido por por el municipio paceño.
CEMENTERIO
El Cementerio General de la zona de Callampaya, en la ciudad de La Paz, se constituyó en un espacio para rendir culto a las calaveritas.
Cumplida la primera semana del mes de noviembre, en la puerta trasera del camposanto, exactamente donde está ubicada la estación de la Línea Roja del teleférico, la gente empieza con el desentierro de las calaveritas. Lo deben realizar con cuidado para no entorpecer el trabajo.
De ese modo, cada ocho de noviembre, mucha gente acude llevando los cráneos ya sean desenterrados o los que lo hayan tenido en su casa, lo llevan hasta el Cementerio General, lugar donde le atavían con gorros, aretes, le ponen cigarrillos, coca, entre otros elementos.
RITO
Según el documento “Fiesta de Todos Los Santos y las Ñatitas”, la octava de Todos Santos, se celebra el culto a la ñatita. El ocho de noviembre se concentran en el atrio del Cementerio General los devotos que esperan ingresar al interior del tempo con sus calaveritas para hacerlas bendecir con el sacerdote católico.
La gente que idolatra a las ñatitas, también acostumbra poner un nombre, el cual es revelado, por lo común en sueños, relata Tedesqui.
“Las ñatitas son llenadas de flores, coca y más, hay que cumplir una especie de rito todos los martes y viernes se los tiene que hacer fumar y con mayor fuerza en noviembre. También se les pone nombres (…) Se dice que el nombre es revelado en los sueños”, relató.
Al octavo día del mes de noviembre, desde hace años, se viene rindiendo culto a la “ñatita”, actividad que antes era visto como algo malo y sólo los ladrones y otros sectores de la población realizaban. Sin embargo, esta actividad cada vez fue extendiéndose de forma visible.
“Antes lo realizaban las prostitutas y otros, pero ahora el Cementerio se ve colmado por la festividad, a las ñatitas se les ofrece cultos”, declaró a EL DIARIO Tedesqui.
En la actualidad la gente que brinda devoción a los muertos, lo hace realizan no sólo elevando rezos, sino también les proporcionan música, desde “qantus” hasta mariachis. “Muchas veces se realiza un preste a la ñatita, una celebración”.
“Ha sufrido una hibridación, no todo es blanco o negro, se interrelacionan ese proceso de la interculturalidad, de alguna manera se agradece los servicios de la ñatita (…) Se interrelacionan las relaciones interculturales, si antes estaba mal visto, desde la visión occidental, desde la visión andina, los muertos cumplen una función social, entonces esto estaba de manera clandestina”, complementó.
Según la documentación proporcionada a EL DIARIO, por parte de la Alcaldía “Fiesta de Todos Los Santos y las Ñatitas”, el culto y devoción a la “ñatita” o “calaverita” es una práctica simbólica que está relacionada con la Fiesta de Todos Santos.
“En la concepción andina, existe la visión de la reciprocidad entre los vivos y los muertos, en este caso se acude a la fuerza sobrenatural del mundo de los muertos para solicitarles fertidlidad en los campos, en el ciclo agrícola los aymaras continúan convocando hasta hoy a sus ancestros a través de la celebración de la fiesta de los ajayus y rituales a las calaveritas”, señala el texto que fue producido por por el municipio paceño.
CEMENTERIO
El Cementerio General de la zona de Callampaya, en la ciudad de La Paz, se constituyó en un espacio para rendir culto a las calaveritas.
Cumplida la primera semana del mes de noviembre, en la puerta trasera del camposanto, exactamente donde está ubicada la estación de la Línea Roja del teleférico, la gente empieza con el desentierro de las calaveritas. Lo deben realizar con cuidado para no entorpecer el trabajo.
De ese modo, cada ocho de noviembre, mucha gente acude llevando los cráneos ya sean desenterrados o los que lo hayan tenido en su casa, lo llevan hasta el Cementerio General, lugar donde le atavían con gorros, aretes, le ponen cigarrillos, coca, entre otros elementos.
RITO
Según el documento “Fiesta de Todos Los Santos y las Ñatitas”, la octava de Todos Santos, se celebra el culto a la ñatita. El ocho de noviembre se concentran en el atrio del Cementerio General los devotos que esperan ingresar al interior del tempo con sus calaveritas para hacerlas bendecir con el sacerdote católico.
La gente que idolatra a las ñatitas, también acostumbra poner un nombre, el cual es revelado, por lo común en sueños, relata Tedesqui.
“Las ñatitas son llenadas de flores, coca y más, hay que cumplir una especie de rito todos los martes y viernes se los tiene que hacer fumar y con mayor fuerza en noviembre. También se les pone nombres (…) Se dice que el nombre es revelado en los sueños”, relató.
Día de Todos Santos y Día de los Difuntos
Según el Teólogo Francisco Ramírez, sacerdote de la parroquia de La Inmaculada Concepción, los orígenes de la solemnidad de Todos Santos parten de la dedicación al culto cristiano del Panteón de Roma, un templo en el que tanto griegos como romanos consagraban a sus dioses.
“Los cristianos entraron en esta sintonía, dice el teólogo, al vivir con una cultura tan cercana, también tuvieron tumbas y cementerios. Se dijo que muchas veces los cristianos bajaban a celebrar la cena del Señor, junto a sus difuntos para recordarlos. Tanto la celebración como el deseo de venerar y celebrar a los difuntos es bastante antigua”.
La fijación del 1 de noviembre para celebrar esta fiesta se produce en el siglo IX, extendiéndose por todo el Imperio franco-germánico bajo el pontificado de Gregorio IV, (827-844). La Iglesia Católica tiene unos 7.000 santos.
En la época medieval había un monasterio muy reconocido en Europa, que fue una de las fuentes de la sabiduría religiosa, filosófica y litúrgica que la iglesia tuvo. El monasterio del Santo Abad Odilón de Cluny percibió la piedad popular en forma muy personal y expresiva, mucha gente que iba allá rendía culto a sus difuntos.
De forma interna, se estableció la regla de que todos los monjes puedan tener un día determinado para el homenaje a los difuntos. Luego, el monje Isidoro de Sevilla mandó en la “Regla de los Monjes” que el día de Pentecostés se celebre el Santo Sacrificio de los Fieles Difuntos.
En 1915, el papa Benedicto XV extendió este privilegio a toda la iglesia, con el fin de tener una misa especial para los difuntos, siguiendo las normas de 3 divisiones: una misa de víspera, una al mediodía y otra en la noche. Es allá donde se institucionalizó y se oficializó esta conmemoración que luego se expandió por toda Europa. La Liturgia Romana fue introducida en el siglo XIV.
DÍA DE LOS DIFUNTOS
Se escogió el día 2 de noviembre como Día de los Fieles Difuntos por la proximidad con la fiesta de Todos Santos. Este día es feriado, está consagrado internacionalmente por su intencionalidad del encuentro con las almas de los seres queridos que se fueron.
De este modo, las dos fiestas que casi se juntan en el calendario, el 1 y 2 de noviembre como Todos Santos y Día de los Difuntos, respectivamente, tienen un origen en el cristianismo antiguo.
Para el sacerdote, teólogo, la creencia de que los espíritus llegan a la tierra en el Día de los Difuntos, puede adjudicarse a lo que se conoce como purgatorio, pues las penas se purgan en un lugar intermedio entre la tierra y el cielo.
LA VISIÓN ANDINA
El antropólogo Freddy Eliseo Michell, director de la Carrera de Antropología de la Universidad Mayor de San Andrés, asegura que en estas fechas se pretende hacer una reminiscencia de algo que ocurrió antes, un símbolo que se asemeja a la Santa Cena Católica, en especial con el vino y el pan, expresado en formas humanas, como las tantawawas, o niños de pan.
Esta manifestación marca el elemento de la etnicidad, que significa marcar la diferencia de una cultura frente a otra. Con el “pan para todos” se refleja de cierta forma el cuerpo de Cristo y se recrean las perspectivas culturales, siempre reclamando el derecho a la diferencia y manifestación.
Existen parientes regionales de la fiesta de Todos Santos y Día de los Difuntos. Los orígenes de la manifestación, se dieron simultáneamente en las poblaciones quechuas, aimaras, ururs y entre los 3 grupos hay diferencias, al igual que entre cada uno y todo esto tiene que ver con un hecho eminentemente católico. Ambas corrientes, católica y andina, se van a yuxtaponer, no existe el sincretismo.
Las fechas religiosas coinciden. Sin embargo, en Todos Santos y en el Día de los Difuntos se busca recrear elementos de la cultura andina con toda salvedad de heterogeneidad, son sumamente diferentes.
En el marco de la globalidad, heterogénea y lo que se dio en conjunto a la Iglesia Católica, la tradición es hacer una mesa para que llegue el difunto.
Existen tradiciones diferentes en Bolivia para recibir al difunto, según las costumbres de las familias y las regiones. Algunos lo reciben hasta el tercer año y otros hasta el séptimo. El primer año tiene una significación diferente a los demás.
“Los cristianos entraron en esta sintonía, dice el teólogo, al vivir con una cultura tan cercana, también tuvieron tumbas y cementerios. Se dijo que muchas veces los cristianos bajaban a celebrar la cena del Señor, junto a sus difuntos para recordarlos. Tanto la celebración como el deseo de venerar y celebrar a los difuntos es bastante antigua”.
La fijación del 1 de noviembre para celebrar esta fiesta se produce en el siglo IX, extendiéndose por todo el Imperio franco-germánico bajo el pontificado de Gregorio IV, (827-844). La Iglesia Católica tiene unos 7.000 santos.
En la época medieval había un monasterio muy reconocido en Europa, que fue una de las fuentes de la sabiduría religiosa, filosófica y litúrgica que la iglesia tuvo. El monasterio del Santo Abad Odilón de Cluny percibió la piedad popular en forma muy personal y expresiva, mucha gente que iba allá rendía culto a sus difuntos.
De forma interna, se estableció la regla de que todos los monjes puedan tener un día determinado para el homenaje a los difuntos. Luego, el monje Isidoro de Sevilla mandó en la “Regla de los Monjes” que el día de Pentecostés se celebre el Santo Sacrificio de los Fieles Difuntos.
En 1915, el papa Benedicto XV extendió este privilegio a toda la iglesia, con el fin de tener una misa especial para los difuntos, siguiendo las normas de 3 divisiones: una misa de víspera, una al mediodía y otra en la noche. Es allá donde se institucionalizó y se oficializó esta conmemoración que luego se expandió por toda Europa. La Liturgia Romana fue introducida en el siglo XIV.
DÍA DE LOS DIFUNTOS
Se escogió el día 2 de noviembre como Día de los Fieles Difuntos por la proximidad con la fiesta de Todos Santos. Este día es feriado, está consagrado internacionalmente por su intencionalidad del encuentro con las almas de los seres queridos que se fueron.
De este modo, las dos fiestas que casi se juntan en el calendario, el 1 y 2 de noviembre como Todos Santos y Día de los Difuntos, respectivamente, tienen un origen en el cristianismo antiguo.
Para el sacerdote, teólogo, la creencia de que los espíritus llegan a la tierra en el Día de los Difuntos, puede adjudicarse a lo que se conoce como purgatorio, pues las penas se purgan en un lugar intermedio entre la tierra y el cielo.
LA VISIÓN ANDINA
El antropólogo Freddy Eliseo Michell, director de la Carrera de Antropología de la Universidad Mayor de San Andrés, asegura que en estas fechas se pretende hacer una reminiscencia de algo que ocurrió antes, un símbolo que se asemeja a la Santa Cena Católica, en especial con el vino y el pan, expresado en formas humanas, como las tantawawas, o niños de pan.
Esta manifestación marca el elemento de la etnicidad, que significa marcar la diferencia de una cultura frente a otra. Con el “pan para todos” se refleja de cierta forma el cuerpo de Cristo y se recrean las perspectivas culturales, siempre reclamando el derecho a la diferencia y manifestación.
Existen parientes regionales de la fiesta de Todos Santos y Día de los Difuntos. Los orígenes de la manifestación, se dieron simultáneamente en las poblaciones quechuas, aimaras, ururs y entre los 3 grupos hay diferencias, al igual que entre cada uno y todo esto tiene que ver con un hecho eminentemente católico. Ambas corrientes, católica y andina, se van a yuxtaponer, no existe el sincretismo.
Las fechas religiosas coinciden. Sin embargo, en Todos Santos y en el Día de los Difuntos se busca recrear elementos de la cultura andina con toda salvedad de heterogeneidad, son sumamente diferentes.
En el marco de la globalidad, heterogénea y lo que se dio en conjunto a la Iglesia Católica, la tradición es hacer una mesa para que llegue el difunto.
Existen tradiciones diferentes en Bolivia para recibir al difunto, según las costumbres de las familias y las regiones. Algunos lo reciben hasta el tercer año y otros hasta el séptimo. El primer año tiene una significación diferente a los demás.
Ritos en el mundo que rodean a la muerte
La fiesta de "Todos los Santos", un evento que une al mundo entero a través de la tradición.
Si hay una cosa cierta en la vida ésta es la misma muerte. A lo largo de los tiempos, en todas las culturas se ha rendido culto a los difuntos ante la incontestable pregunta del qué hay más allá. Aparte de los ritos funerarios celebrados en cada fallecimiento, todas las comunidades humanas necesitan mantener la memoria de sus seres queridos, lo que ha motivado el surgimiento de multitud de expresiones de culto a los ya ausentes en todas las culturas y religiones del mundo.
Nos acercamos al día de los muertos, o también denominado “Todos Santos”. Celebración que es compartida con “Halloween”, ya que ambas se relacionan con la temible muerte, aunque tienen significados diferentes.
En el mundo hay muchas formas de recordar a quienes ya no nos acompañan y maneras de recibir y despedir a las almas que nos visitan que tienen una particularidad típica de cada región del mundo.
Esta festividad tiene lugar el 1 de noviembre en la Iglesia Católica, aunque en algunos países la fecha varía de acuerdo a su tradición y el día 2 de noviembre se celebra el Día de los Fieles Difuntos con costumbres y ritos similares a las del día de Todos los Santos, visitar los cementerios y hacer ofrendas diversas.
Unos creen que sus difuntos han ido al cielo, otros creen que reencarnarán en otros cuerpos y los demás simplemente creen que su espíritu permanece entre nosotros aunque no podamos verlos. Lo único cierto, es el sentimiento que nos une de cariño y amor hacia aquellos que ya nos dejaron.
Pero no solo se celebra la fiesta de Todos los Santos, un evento que se apodera del mundo entero es Halloween que con los disfraces de duendes, brujas y personajes escalofriantes del cine salen a las calles para hacer de las suyas, en una noche que se presta a bromas, baile y trucos.
3 millones de búsquedas de disfraces en la web, respaldan la nueva tendencia de "Halloween" para este año.
HALLOWEEN Y TODOS SANTOS LA DIFERENCIA ENTRE ESTAS DOS FIESTAS.
Muchas persona suelen confundir el Halloween con el Día de los Difuntos. Pero, estas festividades no son iguales, las máscaras y los disfraces del Día de los Difuntos homenajean a un fallecido, mientras que los disfraces de Halloween suelen abarcar diversos temas y sólo buscan la diversión.
COREA DEL NORTE Y COREA DEL SUR
El “Taeborum” es el día para rendir homenajes a los antepasados y alejar la mala suerte. Se reúnen en el cementerio y rezan a sus difuntos, luego corren hacia la cima de una montaña para ver las predicciones del año.
CHINA
Una de sus tradiciones es quemar dinero en las tumbas de sus fallecidos. Es una celebración centrada en la comida sobre altares para satisfacer a los espíritus hambrientos.
CAMBOYA
Se cree que durante la celebración los espíritus cruzan la línea divisoria de los mundos buscando a sus seres queridos. Las ofrendas se realizan por la noche, por lo que las pagodas se llenan a las cuatro de la mañana.
NEPAL
Conocida como “festival de las vacas”, las familias que perdieron un ser querido en el último año, llevan una vaca o un niño vestido de vaca a la procesión, debido a que la vaca es un animal sagrado del hinduísmo.
IRLANDA
Su dulce típico es llamado BarmBrack y esconde un anillo o una pajita; se dice que si encuentras el anillo, te casarás pronto, pero si encuentras la pajita, tendrás un próspero año.
INGLATERRA
Elixir de la bruja, gusanos de Halloween, dedos de brujas, golosina ojo-bola de chocolate, vainilla y mantequilla y los esqueletos de galleta, son elementos tradicionales y esenciales en los altares de este país.
ESCOCIA
Los jóvenes traspasan las granjas al anochecer con antorchas iluminadas, para proteger a su familia de los espíritus malignos, las mujeres pelan una manzana frente a un espejo para poder ver a su futuro esposo.
GUATEMALA
Algo muy típico de este país es la flor de muerto, de color amarillo, que sólo florece en esta época, además del ciprés, utilizados para la decoración de las casas y lugares de reunión.
HAITÍ
La sacerdotisa mata una gallina como rito sagrado para liberar a los creyentes de las almas malignas, se empapa la gallina con ron y le prenden fuego. Cantando y bailando le dan la bienvenida a sus muertos.
MÉXICO
Sin duda, esta fiesta es la más llamativa. Se prenden velas todos los días, se pone una flor blanca como bienvenida, se pone un vaso con agua para difuntos olvidados y desamparados, un pan blanco para los difuntos que se fueron sin comer o los que tuvieron un accidente y una fruta para los muertos de los muertos. El primer día se pone comida dulce y juguetes, el segundo se pone la comida picosa, alcohol, cigarro y cerveza.
ESTADOS UNIDOS
Halloween o Noche de Brujas es una de las fiestas más importantes en Estados Unidos. El día se asocia con fantasmas, brujas, monstruos y otros personajes ficticios que se han agregado debido a sus características escalofriantes. Las actividades típicas de Halloween en Estados Unidos son el famoso dulce o travesura, las fiestas de disfraces, hogueras, visita a casas encantadas, bromas, lectura historias de miedo y las películas de terror.
Si hay una cosa cierta en la vida ésta es la misma muerte. A lo largo de los tiempos, en todas las culturas se ha rendido culto a los difuntos ante la incontestable pregunta del qué hay más allá. Aparte de los ritos funerarios celebrados en cada fallecimiento, todas las comunidades humanas necesitan mantener la memoria de sus seres queridos, lo que ha motivado el surgimiento de multitud de expresiones de culto a los ya ausentes en todas las culturas y religiones del mundo.
Nos acercamos al día de los muertos, o también denominado “Todos Santos”. Celebración que es compartida con “Halloween”, ya que ambas se relacionan con la temible muerte, aunque tienen significados diferentes.
En el mundo hay muchas formas de recordar a quienes ya no nos acompañan y maneras de recibir y despedir a las almas que nos visitan que tienen una particularidad típica de cada región del mundo.
Esta festividad tiene lugar el 1 de noviembre en la Iglesia Católica, aunque en algunos países la fecha varía de acuerdo a su tradición y el día 2 de noviembre se celebra el Día de los Fieles Difuntos con costumbres y ritos similares a las del día de Todos los Santos, visitar los cementerios y hacer ofrendas diversas.
Unos creen que sus difuntos han ido al cielo, otros creen que reencarnarán en otros cuerpos y los demás simplemente creen que su espíritu permanece entre nosotros aunque no podamos verlos. Lo único cierto, es el sentimiento que nos une de cariño y amor hacia aquellos que ya nos dejaron.
Pero no solo se celebra la fiesta de Todos los Santos, un evento que se apodera del mundo entero es Halloween que con los disfraces de duendes, brujas y personajes escalofriantes del cine salen a las calles para hacer de las suyas, en una noche que se presta a bromas, baile y trucos.
3 millones de búsquedas de disfraces en la web, respaldan la nueva tendencia de "Halloween" para este año.
HALLOWEEN Y TODOS SANTOS LA DIFERENCIA ENTRE ESTAS DOS FIESTAS.
Muchas persona suelen confundir el Halloween con el Día de los Difuntos. Pero, estas festividades no son iguales, las máscaras y los disfraces del Día de los Difuntos homenajean a un fallecido, mientras que los disfraces de Halloween suelen abarcar diversos temas y sólo buscan la diversión.
COREA DEL NORTE Y COREA DEL SUR
El “Taeborum” es el día para rendir homenajes a los antepasados y alejar la mala suerte. Se reúnen en el cementerio y rezan a sus difuntos, luego corren hacia la cima de una montaña para ver las predicciones del año.
CHINA
Una de sus tradiciones es quemar dinero en las tumbas de sus fallecidos. Es una celebración centrada en la comida sobre altares para satisfacer a los espíritus hambrientos.
CAMBOYA
Se cree que durante la celebración los espíritus cruzan la línea divisoria de los mundos buscando a sus seres queridos. Las ofrendas se realizan por la noche, por lo que las pagodas se llenan a las cuatro de la mañana.
NEPAL
Conocida como “festival de las vacas”, las familias que perdieron un ser querido en el último año, llevan una vaca o un niño vestido de vaca a la procesión, debido a que la vaca es un animal sagrado del hinduísmo.
IRLANDA
Su dulce típico es llamado BarmBrack y esconde un anillo o una pajita; se dice que si encuentras el anillo, te casarás pronto, pero si encuentras la pajita, tendrás un próspero año.
INGLATERRA
Elixir de la bruja, gusanos de Halloween, dedos de brujas, golosina ojo-bola de chocolate, vainilla y mantequilla y los esqueletos de galleta, son elementos tradicionales y esenciales en los altares de este país.
ESCOCIA
Los jóvenes traspasan las granjas al anochecer con antorchas iluminadas, para proteger a su familia de los espíritus malignos, las mujeres pelan una manzana frente a un espejo para poder ver a su futuro esposo.
GUATEMALA
Algo muy típico de este país es la flor de muerto, de color amarillo, que sólo florece en esta época, además del ciprés, utilizados para la decoración de las casas y lugares de reunión.
HAITÍ
La sacerdotisa mata una gallina como rito sagrado para liberar a los creyentes de las almas malignas, se empapa la gallina con ron y le prenden fuego. Cantando y bailando le dan la bienvenida a sus muertos.
MÉXICO
Sin duda, esta fiesta es la más llamativa. Se prenden velas todos los días, se pone una flor blanca como bienvenida, se pone un vaso con agua para difuntos olvidados y desamparados, un pan blanco para los difuntos que se fueron sin comer o los que tuvieron un accidente y una fruta para los muertos de los muertos. El primer día se pone comida dulce y juguetes, el segundo se pone la comida picosa, alcohol, cigarro y cerveza.
ESTADOS UNIDOS
Halloween o Noche de Brujas es una de las fiestas más importantes en Estados Unidos. El día se asocia con fantasmas, brujas, monstruos y otros personajes ficticios que se han agregado debido a sus características escalofriantes. Las actividades típicas de Halloween en Estados Unidos son el famoso dulce o travesura, las fiestas de disfraces, hogueras, visita a casas encantadas, bromas, lectura historias de miedo y las películas de terror.
Friday, October 30, 2015
¿Cómo preparar la mesa para Todos Santos?
A poco de que la población boliviana celebre la fiesta de Todos Santos, miles de familias buscan adquirir los productos necesarios para el preparado de las tradicionales mesas con las que esperan recibir las almas de sus seres queridos.
Para ello, EL DIARIO le presenta algunas pautas y significados de los productos más usados en el armado de estas mesas con el objetivo de que usted y su familia puedan cumplir con la tradición.
DESCRIPCIÓN
La fiesta de los difuntos, que en el mundo andino es conocida como Todos Santos, es una celebración que se inicia el 1 de noviembre cuando, al mediodía, llegan las almas de las personas fallecidas para visitar a quienes en vida fueron sus seres queridos.
Para el efecto, con anterioridad, se alistan todos los productos que debe contener la mesa para recibir las almas, teniendo en cuenta las creencias propias de cada una de las familias que han perdido algún ser querido, ya sea un menor de edad, al que se lo denomina “angelito”, o un ciudadano mayor al que se conoce como jiliri.
No debe faltar bebida y comida que fue agradable en vida para la persona fallecida, además de galletas, “t’hantawawa”, masas en forma de caballos, titis (gatos) y llamas, refrescos, cerveza, coca, frutas, bizcochuelos, dulces u otras masitas.
Entre los platos principales empleados por los creyentes se tiene el Ají de Arveja y el Ají de Fideo, pero todo depende de la tradición de cada familia.
SIGNIFICADO
Cada ofrenda y figura usada en la mesa de Todos Santos tiene un significado en el mundo andino, por lo que EL DIARIO le presenta algunos datos de interés sobre ellos.
Llama: Es la encargada de llevar todas las ofrendas que fueron preparadas por los familiares y amigos (pan, comida, fruta) y que solían ser del gusto del difunto cuando estaba en vida. Estos alimentos le servirán como provisión hasta el próximo año.
Caballo: Sirve para transportar a las almas de retorno al cielo luego de su llegada a la tierra. Otros suelen relacionarlo como un medio de transporte que apoyará a la llama para llevar carga.
Escalera: Hecha de dulce y de masa, está relacionada con almas viejas, jóvenes o de niños. Se dice que su función es ayudar en su subida y bajada durante los días en que permanecen en el mundo terrenal. En otros casos dicen también que le ayuda a llegar hasta el cielo y de esta forma alcanzar el perdón de Dios.
Corona: Es un símbolo cristiano que representa la muerte y se cree que es utilizada por las almas en el largo camino de regreso. Este producto es colocado en la parte superior de las mesas de Todos Santos, sin embargo, otras familias tienen la costumbre de colocarlas en los niveles intermedios o próximos a la escalera.
T’hantawawa: Es la representación de las formas humanas de los seres que ya fallecieron. Están hechas de masa y llevan caritas o caretitas de yeso pintadas. Por otra parte, se denomina t’hanta achachis a las masas que representan a las damas.
Caña de azúcar: Se dice que es la encargada de dar sombra al alma para sus días de sol y lluvia, además de servir de bastón para el viaje de retorno. Son colocadas en las cuatro esquinas de la mesa.
Tocoro: Tallo y flor de la cebolla, representa el bastón que necesita el difunto y es una reserva de agua para calmar su sed.
CREENCIA
- Las familias que han perdido a sus seres reciben cada 1 de noviembre el espíritu de sus seres queridos, para lo cual los seres queridos preparan una mesa en conjunto.
- Para el efecto, se invita a otras personas a que participen de este ritual y recen por el alma de la persona fallecida. Los visitantes deben ser atendidos con bebida y comida del gusto de sus difuntos.
- Este ritual debe ser realizado hasta el día 2 de noviembre, también al mediodía, con el objetivo de despachar las almas tal como llegaron, con oraciones y otros rituales familiares.
TERCER AÑO
- Al tercer año de celebrar este ritual para cada una de las personas fallecidas con los rituales familiares, se prepara una mesa especial de despedida para sus seres queridos.
- Esta tercera celebración es denominada Cacharpaya (despedida). Los dolientes arman sus mesas con una mayor cantidad de productos a las dos mesas anteriores.
- El día 2 de noviembre se lleva todo lo preparado en la mesa a la tumba del difunto donde se despide el espíritu bailando al son de una tarqueada.
LOS RESIRIS
- Los “Resiris” son personas que visitan los hogares creyentes desde el día 1 de noviembre, en que se inicia la festividad con el objetivo de acompañar la tradición y orar por el alma de la persona ausente.
- Cuando se visita a una familia lo primero que se hace es dirigirse a la mesa del altar, allí se hace una oración en memoria del difunto, acción que es retribuida con panes o comida. Esta tradición de rezar a las almas es una herencia andina que por influencia de la Iglesia Católica se sobrepuso a la fiesta de los ajayus o espíritus.
Para ello, EL DIARIO le presenta algunas pautas y significados de los productos más usados en el armado de estas mesas con el objetivo de que usted y su familia puedan cumplir con la tradición.
DESCRIPCIÓN
La fiesta de los difuntos, que en el mundo andino es conocida como Todos Santos, es una celebración que se inicia el 1 de noviembre cuando, al mediodía, llegan las almas de las personas fallecidas para visitar a quienes en vida fueron sus seres queridos.
Para el efecto, con anterioridad, se alistan todos los productos que debe contener la mesa para recibir las almas, teniendo en cuenta las creencias propias de cada una de las familias que han perdido algún ser querido, ya sea un menor de edad, al que se lo denomina “angelito”, o un ciudadano mayor al que se conoce como jiliri.
No debe faltar bebida y comida que fue agradable en vida para la persona fallecida, además de galletas, “t’hantawawa”, masas en forma de caballos, titis (gatos) y llamas, refrescos, cerveza, coca, frutas, bizcochuelos, dulces u otras masitas.
Entre los platos principales empleados por los creyentes se tiene el Ají de Arveja y el Ají de Fideo, pero todo depende de la tradición de cada familia.
SIGNIFICADO
Cada ofrenda y figura usada en la mesa de Todos Santos tiene un significado en el mundo andino, por lo que EL DIARIO le presenta algunos datos de interés sobre ellos.
Llama: Es la encargada de llevar todas las ofrendas que fueron preparadas por los familiares y amigos (pan, comida, fruta) y que solían ser del gusto del difunto cuando estaba en vida. Estos alimentos le servirán como provisión hasta el próximo año.
Caballo: Sirve para transportar a las almas de retorno al cielo luego de su llegada a la tierra. Otros suelen relacionarlo como un medio de transporte que apoyará a la llama para llevar carga.
Escalera: Hecha de dulce y de masa, está relacionada con almas viejas, jóvenes o de niños. Se dice que su función es ayudar en su subida y bajada durante los días en que permanecen en el mundo terrenal. En otros casos dicen también que le ayuda a llegar hasta el cielo y de esta forma alcanzar el perdón de Dios.
Corona: Es un símbolo cristiano que representa la muerte y se cree que es utilizada por las almas en el largo camino de regreso. Este producto es colocado en la parte superior de las mesas de Todos Santos, sin embargo, otras familias tienen la costumbre de colocarlas en los niveles intermedios o próximos a la escalera.
T’hantawawa: Es la representación de las formas humanas de los seres que ya fallecieron. Están hechas de masa y llevan caritas o caretitas de yeso pintadas. Por otra parte, se denomina t’hanta achachis a las masas que representan a las damas.
Caña de azúcar: Se dice que es la encargada de dar sombra al alma para sus días de sol y lluvia, además de servir de bastón para el viaje de retorno. Son colocadas en las cuatro esquinas de la mesa.
Tocoro: Tallo y flor de la cebolla, representa el bastón que necesita el difunto y es una reserva de agua para calmar su sed.
CREENCIA
- Las familias que han perdido a sus seres reciben cada 1 de noviembre el espíritu de sus seres queridos, para lo cual los seres queridos preparan una mesa en conjunto.
- Para el efecto, se invita a otras personas a que participen de este ritual y recen por el alma de la persona fallecida. Los visitantes deben ser atendidos con bebida y comida del gusto de sus difuntos.
- Este ritual debe ser realizado hasta el día 2 de noviembre, también al mediodía, con el objetivo de despachar las almas tal como llegaron, con oraciones y otros rituales familiares.
TERCER AÑO
- Al tercer año de celebrar este ritual para cada una de las personas fallecidas con los rituales familiares, se prepara una mesa especial de despedida para sus seres queridos.
- Esta tercera celebración es denominada Cacharpaya (despedida). Los dolientes arman sus mesas con una mayor cantidad de productos a las dos mesas anteriores.
- El día 2 de noviembre se lleva todo lo preparado en la mesa a la tumba del difunto donde se despide el espíritu bailando al son de una tarqueada.
LOS RESIRIS
- Los “Resiris” son personas que visitan los hogares creyentes desde el día 1 de noviembre, en que se inicia la festividad con el objetivo de acompañar la tradición y orar por el alma de la persona ausente.
- Cuando se visita a una familia lo primero que se hace es dirigirse a la mesa del altar, allí se hace una oración en memoria del difunto, acción que es retribuida con panes o comida. Esta tradición de rezar a las almas es una herencia andina que por influencia de la Iglesia Católica se sobrepuso a la fiesta de los ajayus o espíritus.
Todos Santos Presentan t’antawawa más grande de La Paz
En el atrio de la Basílica de San Francisco, el presidente de la Federación de Panificadores Artesanos de La Paz, Dandi Mallea, presentó la t’antawawa más grande de La Paz, la cual cuenta con una dimensión de más de tres metros. El acto se realizó ayer.
En la oportunidad, el gobernador de La Paz, Félix Patzi, explicó que la mesa se armó en conmemoración de aquellas almas que ya partieron, en ese marco recordó a personajes de la historia nacional como Túpac Katari, Bartolina Sisa, Marcelo Quiroga Santa Cruz, Carlos Palenque, entre otros.
Explicó que cada primero y dos de noviembre son días muy especial en el que nos encontramos con aquellos que ya partieron.
Por otro lado, los amautas prendieron una mesa en conmemoración a todos los seres que partieron.
A su turno, el secretario de Culturas y Turismo Departamental, Rogelio Sarzuri, explicó que la esencia de la festividad de Todos Santos es entendida cuando llegan las almas de los difuntos, para quienes sus familiares o seres queridos preparan un buen recibimiento que incluye la preparación de una variedad de masas como las t’antawawas, bizcochuelos y panes con forma de escaleras, así como alimentos y bebidas preferidos en vida por los difuntos.
TODOS SANTOS
Sarzuri explicó que la fiesta de Todos Santos marca en el calendario andino el umbral del tiempo de jallupacha (de lluvias), cuyo carácter es esencialmente femenino, es decir, tiempo de crecimiento de las plantas.
Asimismo, dijo que actualmente las t’antawawas son la representación física de los difuntos; las escaleras de pan sirven para subir y bajar del alaxpacha (lo que está arriba - el cielo), la cruz como medio de cristianización; las coronas y/o pillus como elemento de prestigio y status del fallecido; las guirnaldas de flores y cintas de color morado en las tumbas o altares como ofrenda.
Dijo que las familias se reúnen alrededor de la mesa de ofrenda donde comen, beben, mastican coca, fuman y rezan.
Finalizó explicando que durante la vigilia los más ancianos cuentan sobre las aventuras que pasó el difunto cuando estaba vivo, y en esos momentos se sirven comidas y bebidas expresando para que también coma y tome el alma.
UNIÓN FAMILIAR
El gobernador Patzi llamó a todos los creyentes, a unirse en estas festividades que se celebra en toda Latinoamérica, siendo que el objetivo principal es revalorizar nuestra cultura y hacer que nuestra tradición se mantenga en pie, porque tenemos bastante que mostrar al exterior del país.
Recordó que la mesa tradicional de Todos Santos, contenía elementos religiosos, tradicionales y simbólicos relacionados principalmente con la comida, como las pasankallas de colores, panes en forma de escaleras, caballos, entre otros.
En ese marco, Patzi aclaró que la festividad de Todos Santos une familias al igual que la cultura de Halloween y que se las debe respetar a las dos porque son culturas diferentes.
En la oportunidad, el gobernador de La Paz, Félix Patzi, explicó que la mesa se armó en conmemoración de aquellas almas que ya partieron, en ese marco recordó a personajes de la historia nacional como Túpac Katari, Bartolina Sisa, Marcelo Quiroga Santa Cruz, Carlos Palenque, entre otros.
Explicó que cada primero y dos de noviembre son días muy especial en el que nos encontramos con aquellos que ya partieron.
Por otro lado, los amautas prendieron una mesa en conmemoración a todos los seres que partieron.
A su turno, el secretario de Culturas y Turismo Departamental, Rogelio Sarzuri, explicó que la esencia de la festividad de Todos Santos es entendida cuando llegan las almas de los difuntos, para quienes sus familiares o seres queridos preparan un buen recibimiento que incluye la preparación de una variedad de masas como las t’antawawas, bizcochuelos y panes con forma de escaleras, así como alimentos y bebidas preferidos en vida por los difuntos.
TODOS SANTOS
Sarzuri explicó que la fiesta de Todos Santos marca en el calendario andino el umbral del tiempo de jallupacha (de lluvias), cuyo carácter es esencialmente femenino, es decir, tiempo de crecimiento de las plantas.
Asimismo, dijo que actualmente las t’antawawas son la representación física de los difuntos; las escaleras de pan sirven para subir y bajar del alaxpacha (lo que está arriba - el cielo), la cruz como medio de cristianización; las coronas y/o pillus como elemento de prestigio y status del fallecido; las guirnaldas de flores y cintas de color morado en las tumbas o altares como ofrenda.
Dijo que las familias se reúnen alrededor de la mesa de ofrenda donde comen, beben, mastican coca, fuman y rezan.
Finalizó explicando que durante la vigilia los más ancianos cuentan sobre las aventuras que pasó el difunto cuando estaba vivo, y en esos momentos se sirven comidas y bebidas expresando para que también coma y tome el alma.
UNIÓN FAMILIAR
El gobernador Patzi llamó a todos los creyentes, a unirse en estas festividades que se celebra en toda Latinoamérica, siendo que el objetivo principal es revalorizar nuestra cultura y hacer que nuestra tradición se mantenga en pie, porque tenemos bastante que mostrar al exterior del país.
Recordó que la mesa tradicional de Todos Santos, contenía elementos religiosos, tradicionales y simbólicos relacionados principalmente con la comida, como las pasankallas de colores, panes en forma de escaleras, caballos, entre otros.
En ese marco, Patzi aclaró que la festividad de Todos Santos une familias al igual que la cultura de Halloween y que se las debe respetar a las dos porque son culturas diferentes.
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