Monday, December 14, 2015

Enseñan a recibir la Navidad con buñuelos y platos tradicionales

Con papel y lápiz en mano, decenas de mujeres llegaron hasta la plazuela de Las Banderas con el fin de aprender de las tradiciones de antaño para recibir la Navidad, el nacimiento del niño Jesús, el próximo 25 de diciembre.

Durante la tercera jornada Socio-Cultural “Misk’y buñuelito para el niño Manuelito”, les enseñaron a preparar buñuelos y una variedad de empanadas, además del api, tojorí y otros, “como lo hacían nuestros abuelos”, dijo el investigador y organizador, Wilfredo Camacho.

“Lo importante es la familia, sin olvidarnos de nuestra riqueza cultural”, indicó.

Los niños fueron los más entusiastas en aprender los preparados. Según Camacho, lo que se busca con este tipo de actividades, dirigidas a los más pequeños del hogar, es “darles la caña de pescar y no directamente el pescado”.

Las mamás compartieron sus secretos culinarios mientras preparaban todo lo que antes se ponía en la mesa de Navidad.

También se cantaron villancicos que son propios de estas fiestas.

A su vez, los visitantes pudieron degustar de los diferentes platos tradicionales que prepararon 15 expositoras y que son propios de esta época del año. Se trata de alimentos preparados a base de maíz, tomando en cuenta que ya se tienen los frutos de la primera cosecha.


Sunday, December 13, 2015

Las wallunk´as de San Andrés: 30 de noviembre

I. La multi sensorialidad de las "wallunk´as"

Las "wallunk´as" son columpios con arcos de hasta diez metros de altura ricamente ataviadas y decoradas con aguayos , flores y banderillas que utilizados por jóvenes en la Festividad de Todos Santos, particularmente el 30 de noviembre santoral de San Andrés, en los valles de Cochabamba, conlleva una serie de ritos y fiestas como ofrenda a la vida y el amor después de la muerte, cuya tradición se mantiene hasta nuestros días con leves variaciones de forma, pero no de fondo, muchas de ellas dentro las llamadas quintas y otras al aire libre como el de la población de Sipe Sipe en la Plaza de Armas y/o carretera Quillacollo-Vinto, como parte de la cultura popular y tradicional de profundo contenido semiótico que pretende ser explicada en el presente ensayo.(1)

En las "wallunk´as" los jóvenes desafían el vértigo del vaivén de idas y venidas jaladas por los jóvenes en ambos lados del columpio con correas de cuero o "panokas"(sogas tejidas de lana), actualmente reemplazadas por cuerdas de plástico, que ponen en vilo a las apuestas cholitas casaderas que al son de canticos populares, llamados copleos por los participantes que tentadas por el desafío de no quedar en el anonimato, se atreven a desafiar al vértigo demás, de ser asediadas por los "kharis"( varones) de lugar con opción a "wainas"(2), quienes a su vez esperan con ansiedad ser merecedores de una mirada furtiva que puede convertirse en amistad y de a allí por sortílegos del amor convertirse en un futuro matrimonio.

El tema de fondo estriba en las connotaciones de vieja data en el valle cochabambino donde las "wallunk´as" resignifican el vaivén el ciclo dialectico de la vida y la muerte, su eterno retorno en la festividad de Todos Santos a partir del 1ro. de noviembre que culmina con la festividad de San Andrés el 30 del mismo mes, llamada "alma despacho", donde los participantes se mecen en los columpios al son de cánticos o copleos de mensaje subliminales entre varones y mujeres, muchas de ellas francamente provocativas y picantes. En suma las almas de los difuntos disfrutan de los nuevos relacionamientos amorosos que culminarán con la presencia de nuevos seres, es decir, que tras la muerte se genera vida.

Por tanto, la wallunk´a representa la red de prestaciones y contraprestaciones de relaciones y reciprocidades de carácter simbólico entre los difuntos y los vivos donde los unos piden y solicitan no ser olvidados con oraciones para pasar de la penumbra a la diestra del Supremo Hacedor que exige cumplir con dichas obligaciones para evitar desgracias y generar vida, generar fertilidad de la "Pachamama", Madre tierra que requiere de sus hijos alegría porque a través de ellos, también se alegra la naturaleza con música, canto y bailes que es el soplo vital después de la muerte.

En relación comparativa el reemplazo del ausente por un nuevo ser, se observa también en algunas provincias del departamento de Oruro como el de realizar simulacros de bautismo de "thantawawas" con padrinos incluido en la festividad de Todos Santos, así como matrimonios bufonescos por falsos curas que en algunas ocasiones se convierten en hechos reales. En ese marco, denota relacionamiento entre quienes se fueron y quienes vendrán a este mundo y/o los difuntos convertidos en niños recién nacidos representados precisamente por las "thantawawas".(3)

II. La chicha energizante y las coplas de San Andrés

La chicha "culli" de color morado por el helado de canela, el elixir de los incas, bebida de maíz fermentado bebida embriagadora es la preferida para la ocasión que junto a los copleos de corte picaresco con mensajes eróticos y el balanceo en los columpios y arrancar con sus pies los "premios" dispuestas en otro arco de menor tamaño frente al columpio compuesta por baldes, lavadores y otros enseres necesarios de uso doméstico (4), significa envolverse en un corpus liminal que "es la expresión de las energías internas de los cuerpos"(5) hacia el encuentro marital para cumplir con los deseos de los jóvenes y, a través de ellos los difuntos de dejar descendencia que precisamente definen roles familiares y espirituales en el mes de Todos Santos y San Andrés donde las almas son despedidas hasta el próximo año.

Veamos algunas estrofas de algunas coplas de las "wallunk´as" de San Andrés:

(Warmi) Todos Santos manta, ay palomitay, /San Andresman qkilla por vos viditay.

Pitaj jackay warmi ay palomitay, /chahuamusan kaipi por vos viditay.

China alqkhotahuan ay palomitay/ casarachisckaiqui por vos viditay.

Hermanayquita ay palomitay /kopuhuanquipuni por vos viditay.



Traducido significa:

Desde Todos Santos ay palomitay / en el mes de San Andrés por vos viditay.

Quien es aquella mujer ay palomitay/ está llegando por ti viditay.

Junto que esa perra ay palomitay/ te hede hacer casar por vos viditay.

Con tu hermanita menor ay palomitay/ me lo vas devolver siempre por vos viditay.(6)

(Khary) Mana munayqkichu ay palomitay /chola lajrazapallo por vos viditay.

Wasiyqki pergapi ay palomitay /misiyqki wañusqa, por vos viditay/ iglesia punkupi ay palomitay, khariyri waqaskcan por vos viditay.

Traducido, es:

Ya no te quiero ay palomitay/ chola zapallo ajado por vos viditay.

En la pared de tu casa ay palomitay/ tu gato a muerto por vos viditay.

En la puerta de la iglesia tu hombre está llorando por vos viditay. (7)



III. FINALES

Por tanto, el copleo, el alcohol, a través de la chicha, y los cánticos picarescos se torna en "una experiencia multi-sensorial",(8) que es captada por los participantes de la "wallunk´a" que buscan el desahogo energético vital en un corpus integral entre los que se fueron y los aquí presentes. En resumen los difuntos en Todos Santos regresan un largo viaje para disfrutar junto a sus seres queridos de los placeres, penas y alegrías como renacimiento de la vida y el amor porque entre la vida y la muerte se mece el péndulo dialectico dual pero complementario, es decir de acuerdo a la lógica andina el espacio sideral es el "alajpacha", (cielo-paraiso) que se complementa con el "Ukhupacha" (subsuelo-infierno) a través del "khaipacha" (seres vivos, planta y animales la tierra).

Es complementario y dual como el día y la noche, entre el amor y desamor, entre, árido, desértico y seco, la humedad lluvia y exuberancia de la naturaleza entre el aquí presente y el ausente que regresa para Todos Santos y San Andrés, periodo privilegiado para los ritos amorosos no solo en los valles floridos de Cochabamba, parte de Chuquisaca, sino también en todo el altiplano boliviano.(9)



NOTAS.

1. Cuentan las personas mayores del lugar que San Andrés es el Santo patrono de las calaveritas ("thojlitos"-andresitos).

2. Matrimonio de facto.

3. Panecillos con figura de niños.

4. Antiguamente se utilizan canastillos de mimbre con flores.

5. GEFFROY Celine K., " Erotismo, wallunkas y alcohol en San Andrés". Ciclo de conferencias ASSUR.

6. DELGADO M. Serafín, "Etnografía y Folklore Uru-Valluna", Edit., KIPUS.2000.

7. Escuchado y grabado en las Wallunk´as de Sipe Sipe, 30 XI , 2015.

8. Las percepciones auditivas, visuales, odoríficas, táctiles y gustativas.

9. ECO ANDINO, "La Muerte Andina". Edit. JAUZEL, 1998.

(1) Dedicado a mi bendita madre María, que ya se fue, nacida el 30 de noviembre- San Andrés- en el valle de Punata.

Friday, December 11, 2015

Recuperan tradiciones de la Navidad de antaño

Los buñuelos, los cánticos o villancicos en honor al niño Manuelito, son algunas de las tradiciones de la celebración de la Navidad de antaño que se recuperarán en la tercera versión “Misk´i Buñuelito para el niño Manuelito”, que se desarrollará este domingo 13 a las 9:00 en la plaza de Las Banderas. Esta actividad. que además busca revalorizar la Navidad como una fiesta espiritual, de integración familiar y sus valores: bondad y solidaridad, es organizada por el Centro de Encuentros Interculturales Andino Amazónico Chaqueños. “Frente a este mundo hedónico, tan mercantilista, donde el hombre ha olvidado la verdadera esencia, queremos que se retome la Navidad que vivían nuestros abuelos, que radica en hacer los pesebres con el niño Jesús. La significación de esta fiesta es la humildad”, manifestó Wilfredo Camacho, investigador sociocultural e integrante del centro cultural. Durante el evento, se prevé la participación de un gran número de expositores que explicarán cómo se vivía la Navidad de antaño, donde, según Camacho, “los niños y sus mamás hacían api y buñuelos para poder pasar una dulce fiesta”. Asimismo, se prepararán diferentes platos con recetas tradicionales para que la población asistente aprenda a elaborarlos y pueda disfrutarlos durante la fiesta navideña. Uno de los objetivos de esta actividad es que la gente recupere la espiritualidad, el verdadero sentido de la fiesta y que también conozca los elementos tradicionales que se utilizan para el armado del pesebre cochabambino.

Comenzó “Navidad Chapaca 2015”

Con un paseo turístico navideño por la ciudad el Gobierno municipal de Cercado inició las actividades programadas relacionadas a la época. En tanto, se ultimas detalles para la feria navideña en el barrio El Constructor, donde se prevé realizar actividades culturales a fin de lograr la atención de los vecinos.

La secretaria de Turismo y Cultura, Rita Miranda, indicó que este año se tiene previsto realizar las actividades navideñas centralizadas en un concepto cultural, rescatando las costumbres y tradiciones de la época a través de los cantos, los villancicos, adoraciones y las trenzadas que el Gobierno Municipal viene realizando año tras año.

Mencionó también que se ha coordinado con diferentes instancias para la organización del programa cultural donde se tendrá música, teatro, danza arte repostería, y gastronomía, contando con la participación y el apoyo de los trabajadores urbanos, las cebritas en las diferentes actividades que se realicen.

En cada espacio donde se ha realizado la iluminación se utilizó una temática diferente, así también se acordó realizar los arreglos navideños en la plaza sin afectar a las fachadas de las instituciones por el tema de mantener el patrimonio arquitectónico.

“En esta oportunidad se ha preparado un programa de actividades bastante amplio iniciando con el encendido de luces de la Plaza principal y continuando con un tour turístico navideño que se realizó el lunes 7 de diciembre y se prolonga hasta el 6 de enero del 2016”, explicó

Indicó que el tours navideño de Tarija se estuvo a cargo de la boutique artesanal de las bodegas de San Isidro, luego se prosiguió con una visita del observatorio Astronómico nacional de Santa Ana.

“La finalidad de realizar estas rutas turísticas es la de brindar nuevas opciones a la población para que puedan conocer los diferentes lugares turísticos que brinda Tarija Capital”, comentó.

Monday, December 7, 2015

Velatorios poco convencionales

La moda siempre está presente en la vida de las diferentes sociedades del mundo. Gira en torno a las prendas de vestir, a los vehículos y a las fiestas, etc. En algunos países, como Puerto Rico por ejemplo, no se salvan de esta tendencia ni los velatorios. Allí, algunos cadáveres son velados en formas poco convencionales...

Los extravagantes velorios se remontan a no hace mucho: al año 2008, cuando una funeraria se encargó (a pedido de la familia) de colocar de pie, apoyado en una pared, vestido con ropa juvenil, gafas de sol y una gorra, al cadáver de Ángel Pantoja Medina.

El caso del “muerto parao” provocó gran polémica en el país boricua; mientras unos decían que se trataba de una tendencia de mal gusto, otros opinaron que todas las personas tienen derecho a ser veladas como quieran. No falta quien considera a estas maneras estrafalarias, además de una moda, como “obras de arte”.

El Departamento de Salud de Puerto Rico no pudo prohibir el peculiar modo de los velatorios, pues no encontró la vía legal para exigir que el cadáver de un fallecido se coloque de forma horizontal o dentro de un ataúd, se informó desde Univisión.

Otros casos
Entre otros casos curiosos de puertorriqueños velados de forma poco convencional está el de Carlos Cabrera, que fue expuesto caracterizando al “Che” Guevara, o el de Chistopher Rivera, al que vistieron de boxeador y colocaron en un ring improvisado.

Pero el que captó mayor atención fue el cadáver de Jomar Aguayo, fallecido en un tiroteo. Se expuso en una de las mesas del bar de su madre, en la que se colocaron fichas de dominó, una gran botella de cerveza y una cajetilla de tabaco, estaba vestido con ropa deportiva, una gorra azul claro, del mismo color del cristal de las gafas de sol que cubrían sus ojos.

La prensa local difundió las fotos del difunto con amigos y familiares abrazados y sorprendidos al encontrar al joven sentado como si estuviera con vida todavía.

En abril de 2010, David Morales fue velado sobre una motocicleta de gran cilindrada, una forma imitada por los familiares de Julio López en julio de ese mismo año.

Siguiendo la nueva tendencia, el cadáver de Edgardo Velázquez fue velado dentro de su ambulancia, ya que se dedicaba al sector sanitario, y la octogenaria Georgina Chervony fue sentada en una mecedora.

Sunday, December 6, 2015

Hornacinas para las almitas  Monumentos de la carretera

Apachetas. Al recorrer los caminos de la ciudad, se pueden identificar estas estructuras, de gran valor para las familias de aquellos que llegaron al final de su camino, y para otros ajenos también.

Recuerdo vagamente las primeras “apachetas” que observé en la carretera principal hacia el Valle Alto, siendo aún una niña. Mi miedo natural de la infancia, acrecentado por el hecho de no saber qué o “a quién” guardaban esas pequeñas estructuras, se confundía con una morbosa curiosidad que, finalmente, me obligó a preguntar.

Y aunque ya sé que “no, no son tumbas”, los relatos alrededor de ellas siguen generando algunas dudas.

El antropólogo José Antonio Rocha explica que mientras algunos grupos humanos recurren a la racionalidad y la razón para dar sentido a las cosas, pueblos como el nuestro entienden sus relaciones a través de los símbolos.

Es por este elemento comunicacional que se ven en la necesidad de expresar sentimientos de manera visible, no basta la idea, ni las invocaciones ni los rezos; debe existir un correlato material, visible y tangible, “como es un pequeño altar y una cruz”, dice Rocha.

Esta urgencia de expresión se evidencia de manera especial en situaciones en las que la muerte ha llegado en un momento trágico, como es un accidente de tránsito.

“Hay ciertas personas que por alguna situación especial, son las que convocan a la mayoría de la gente”, indica Rocha, en referencia a aquellos lugares que siempre aparecen repletos de ofrendas florales, velas, cartas y plaquetas de agradecimiento.

Este es el caso de la visitada capillita de Gunnar Mamani Chavarría, un joven que murió en un accidente en el puente Huayna Kapac el año 2010, días antes de cumplir los 21 años.

UN DÍA DEL MAESTRO

Don Benedicto Mamani me recibe en su taller mecánico en la Av. 9 de abril, ofreciéndome asiento en un sofá protegido del sol abrasante de las 11.

Ya sentada, puedo ver dos velitas ardiendo en una repisa del lado derecho, ya cerca de consumirse pero bien erguidas, como firmes guardianas de la imagen detrás de ellas, el rostro de Gunnar, el menor de los hijos varones.

La última vez que Benedicto habló con su hijo fue mediante una llamada telefónica; el joven había salido con sus amigos y se reportó ese 6 de junio por la tarde. “¿A qué hora vas a estar en la casa?”, preguntó el padre. “A las siete…siete y media”. “Apúrate, mañana es lunes, tenemos que trabajar”. “Sí papito, ya me voy a ir”, esto fue lo último que escuchó decir a su hijo.

Luego de una comunicación con uno de sus hermanos, Gunnar llamó a su madre, quien creyó escucharlo decir que estaba en Santa Cruz (hablaba del Parque Mariscal Santa Cruz, en cuyas inmediaciones se realizaba la kermesse a la que asistió ese día del maestro). “Volví a llamar y no me contestó, varias veces lo intenté, pero no contestaba”. Para la mañana del lunes, la preocupación se incrementó.

“Él tenía la llave del taller y siempre abría tempranito, aunque durmiera tarde. A las ocho ya estaba todo barridito y él bien peinadito”, cuenta Mamani. Preguntar al compadre de Gunnar (vecino de la zona) con quien fue al evento, no tranquilizó a nadie. “Ayer lo dejé, le he buscado toda la tarde, no sé. Debe estar con sus amigos”, indicó deslindándose de alguna responsabilidad.

Esperaron hasta la tarde, a la expectativa de verlo aparecer, creyendo que el miedo a la reprimenda era lo que retrasaba su retorno. El martes, el miedo se apoderó de toda la familia. Forzaron la puerta del taller, temiendo encontrarlo adentro, herido o inconsciente, pero no había nadie ahí. Decidieron reportar su desaparición.

En su trayecto para comprar un candado para la cerradura dañada Don Benedicto compró un periódico y entre las notas policiales vio la foto de un joven, con la ropa que Gunnar usaba la última vez que lo vieron.

“¡Hortencia, tu hijo está muerto!”, le dijo el padre a la madre, como intentando no dejar ver su propio estremecimiento. Los reclamos al vecino no dieron consuelo, nada sería lo mismo.

A raíz del shock emocional y el posterior periodo de melancolía y estrés que atravesaron, tanto Hortencia como Benedicto sufrieron ambos preembolias y la paralización de sus brazos: “casi me muero... no era por el trabajo, yo me moría”, afirma ella.

Los hermanos –Álvaro, Armin y Nilda– solo podían intentar consolar a sus progenitores, mientras lidiaban con su propio dolor y culpa (se autoreprochan no haberlo ido a buscar) ante esta irracional pérdida. “Nos hemos quedado vacíos, perder un hijo con esa edad había sido lo peor, no lo quisiera ni para mi peor enemigo”, dice don Benedicto con voz quebrada, pero se repone rápidamente: debe pensar en la pequeña niña que Gunnar dejó en la orfandad, una nieta que ahora tiene ocho años y el carácter “bandido” de su papá.

EL AMIGO DEL PUENTE

“Teníamos que poner algo, eso hay que hacer cuando se mueren en la carretera. Queríamos poner una crucecita nomas, pero su suegro se brindó y él lo hizo”, indican sobre la construcción de la capillita que ahora atrae miradas y ofrendas de gente desconocida.

Armin cree que los primeros visitantes fueron personas que, en la fe católica, vieron el altar y se detuvieron a rezar por el alma y pedir un favor, y al ver que se cumplió, pasaron la voz, generando más y más interés.

“Cuando voy, siempre se me acercan extraños, me preguntan de quién es la capillita, les digo que es mi hermano y se emocionan. Me cuentan que les hizo muchos milagros que por eso no le hacen faltar flores”, afirma Armin, las mismas que, apretadas alrededor de la capilla, superan el metro de diámetro.

“Esto es poco, hubiera visto en Todos Santos”, cuenta doña Hortencia, señalando la hornacina, mientras acomoda los floreros y recoge las ramas secas, llevándolas al turrilcito que algún visitante dejó para no esparcir la basura.

A sus 65 años, trabaja en la limpieza de un colegio: “ya me canso a veces, miro el piso y veo que es harto el trabajo, y le pido al Gunnar que me ayude, escucho el balde, suena como si alguien estuviera moviendo, ya sé que está ahí, y de verdad, acabo rapidito”, cuenta, abriendo aún más sus ya enormes y dulces ojos.

“Los seres humanos no podemos dejar de expresar nuestras emociones y sentimientos, sino a través de estos símbolos (…) necesitamos a alguien que nos acompañe, mínimamente, que nos guarde, que esté pendiente de nuestras cuestiones cotidianas, de preocupaciones, de sufrimiento, de dolor”, interpreta Rocha y recuerda un relato de un pueblo brasileño, según el cual, a cada persona le llega “su plenitud”: “un niño que muere a los pocos meses de nacer, llegó a su plenitud, y como tal, puede bendecirnos, porque llegó a ese momento culminante de la vida. Un joven que muere a una corta edad, ese era el punto en el que tenía que dejarnos físicamente”. Y haber atravesado ese plano les da esa virtud de conceder favores.

Es precisamente la materialización de esos pedidos lo que aviva la esperanza alrededor de la figura de Gunnar, los testimonios y agradecimientos que se comunican a voces, en conversaciones, y que también aparecen en las plaquetas selladas en el pequeño altar.

NECESIDAD DE AMPARO

Karl Marx, en su teoría del materialismo histórico, estableció que la clase oprimida (el proletariado) justificaba su sufrimiento con relatos religiosos y trascendentales, entre ellos, los relacionados a las almas protectoras.

Rocha admite este razonamiento como parte, solo parte, de la explicación integral del por qué de estas interpretaciones de lo espiritual. “Sin necesidad de reducirlo todo a lo trascendente y religioso, requerimos que tanto personas vivas como las que ya se han ido, estén acompañándonos, estamos conectados para sobrellevar nuestras cuestiones cotidianas”, acota.

Rocha recupera al sociólogo francés Émile Durkheim, para quien los seres humanos transportamos a la esfera de lo sagrado (lo religioso y trascendental) nuestras necesidades (lo cotidiano e inmediato), lo simbólico sigue siendo vital, en especial para los pueblos andinos: “necesitamos del vivo y del muerto, somos una comunidad, nos ayudamos entre todos, incluyendo los que no están, porque ellos responden”.

Pensemos en lo que deseamos y anhelamos muy individualmente. No descarto la posibilidad de que entre los millones de oraciones estén aquellas que pidan la paz en el Medio Oriente, el fin de la violencia contra la infancia y las mujeres, el cese de la corrupción y el hambre; pero lo que más sentimos es lo cercano, lo que nos preocupa y atribula de manera directa: el dinero que fue extraviado o robado para pagar al banco, las bajas calificaciones en la escuela, la indiferencia de los seres amados, las peleas en el lugar de trabajo.

Es en esa esfera micro en la que nos sentimos desamparados por los operadores oficiales, por los vivos, y así, recurrimos a quienes ya no podemos tocar o ver. Y si, como Gunnar, ellos parecen responder, no puede cuestionarse el gesto, tan significativo para uno, de elevar un rezo y dejar unas flores, algo que yo también quisiera hacer.


Tuesday, December 1, 2015

“Quieres más “yapita” caserito”

“Quieres más “yapita” caserito”, con esta frase que contenía una redundancia enmascarada, la típica amabilidad valluna no se dejó esperar. La señora sin tacañearse volvió a llenar de fresco el enorme vaso casi hasta el tope. Con cara de sorpresa le agradecí desde el fondo de mi alma teniendo como mudo testigo de este singular suceso a la extensa Ayacucho. Dicha “yapita” equivalía al don sublime o al oasis que el sediento busca en el desierto.

Pero pisar suelo “cocha-la” implica algunos compromisos ineludibles que se deben cumplir sí o sí como buen visitante: desayunar un apicito con pastel en la Aroma o devorar un delicioso silpanchito en la Ballivián (Prado); recordemos que en 2011 Cochabamba fue declarada por ley del Senado Nacional la “Capital Gastronómica de Bolivia”.

“Trepar” el cerro de San Pedro (Cristo de la Concordia) por el medio que sea, es al-go que me transporta al éxtasis, pues disfruto de una vista insuperable (360 grados) del área metropolitana: Valle Hermoso, la Coronilla, Tiquipaya, Sacaba, etc. En suma, un sueño hecho realidad: experimentar la genuina libertad con solo unos pesitos.

La laguna Alalay igualmente observada desde la cima de San Pedro, representa para 120 especies de aves -entre permanentes y migratorias- una cómoda y dulce morada. El ibis negro destaca en primer lugar, está catalogado como un viajero incansable que anualmente desciende de los Andes a los cuerpos de agua en los valles interandinos en busca de alimento y con fines reproductivos. Cuestiones conservacionistas y sobretodo la simpatía que este plumífero generó en la población, constituyeron sobrados argumentos para que mediante una ordenanza municipal se le otorgara el título de “Huésped Ilustre de la Ciudad”. En junio de 2012 tuve el grato honor de verlos (a los ibis) alimentándose en el río Rocha (en Cala Cala), mientras cruzaba el puente rumbo a la Plaza de las Banderas. Una vez un apreciado colega mío le dijo a una amiga valluna que “era el ave emblemática de la Llajta tal como el cóndor lo era de Bolivia”, frase ocurrente que no tardó en dibujarnos una sonrisa. Y para finalizar, en septiembre pasado ocurrió un hecho lamentable que mermó la biodiversidad además de considerarlo catastrófico para la ciudad: una mano criminal-psicópata (no encuentro otro calificativo) incendió los totorales de la laguna, afectando a por lo menos ¡25 hectáreas! No quiero imaginarme cuanta vida silvestre murió, me temo que algunas especies de aves jamás volverán a anidar en la laguna.

Brujas y vampiros circulaban por la San Martín y la 25 de Mayo haciendo de las suyas (travesuras como le dicen), por eso del Halloween, así como acontece también en algunas calles de La Paz. Lástima que esa costumbre se haya ido extendiendo por todo el país como un verdadero azote (aunque a unos no les agrade esta comparación). A grandes rasgos, pienso que si de imitar o copiar lo foráneo se trata….entonces hay que copiar lo bueno, pues este tipo de paganismo encubierto cuyo origen se remonta a los antiquísimos celtas, no lleva a nuestra niñez y juventud a nada bueno, asimismo se ha convertido en un lucrativo negocio contemporáneo (¡Qué tremendo despilfarro de recur-sos….!). Bueno, en este párrafo bautizado como el de los “tres buenos” opiné y des-potriqué un poquito.

Una sala de exposición ubicada en la plaza 14 de Septiembre atrajo mi atención y no es que sea amante del respetado arte pictórico, pero mis ojos detectaron desde afuera una serie de cuadros suspendidos en la pared, algunos con innegable pareci-do a las obras de un renombrado maestro nacional, quién transfiere a su arte el exu-berante colorido de la visión y sentimiento del pueblo. “No son de Mamani Mamani”, me respondió una voz lacónica al momen-to de abandonar la sala. También me llamo la atención que la plaza principal estuviera cercada en sus cuatro lados, “es que le están haciendo otra revitalización”, me dijo la alegre “caserita” de la esquina, “pero es-ta vez cerrarán dos calles para convertirlas en peatonales como en Santa Cruz”, agre-gó al poco tiempo. “Parece que están de moda las revitalizaciones” –pensé– mien-tras me alejaba saboreando una de sus masitas.

“Qué raro, parece que nos dirigimos a Santa Cruz pero por el camino viejo…. mejor, así pasaremos por la Siberia y Comarapa”, me dije contento. La avenida Petrolera paralela a la vía férrea que con-duce al Valle Alto y Aiquile apareció repen-tinamente después de que el chofer hiciera una serie de maniobras en-redadas por calles y pasos poco conocidos que termina-ron por desorientarme. Al fi-nal aparecimos en el circuito Bolivia (Alalay) y luego en las faldas de San Pedro. Pero ¿porque tomó semejante vueltita? “¡Ah!.... ya me lo imaginaba, debe ser por lo del puente colapsado a los pocos meses de su inaugura-ción”, deduje con acierto. En efecto, el punto crítico estaba situado en la intersección de la 6 de Agosto e Independen-cia, al sur de la ciudad; per-manecería cerrado hasta su completa reparación. Según oí, el Gobierno Municipal de Cochabamba iniciará un pro-ceso penal a las exautoridades munici-pales que hayan tenido responsabilidad en la construcción de dicho puente.

La lejanía de la ciudad solo dejaba distinguir las luces de las casitas rústicas próximas a la cima de los cerros, ya en las afueras de Sacaba pero aún dentro de su municipio. Se me vino a la mente que en alguno de esos lugares (febrero 2014), un pequeño gato montés encontró una muer-te despiadada (a palazos) sin opción a defenderse de igual a igual. Su “gran pe-cado”: haber matado gallinitas y patitos. Pero si hay algo que me indignó, fue ver al comunario–autor de la barbarie demos-trando su “gran valentía”, pues todo “pan-cho” se dio el gusto de tomarse fotografías con el felino hecho añicos, exhibiéndolo como si fuera un trofeo de guerra. No era necesario llegar a ese extremo, el gato montés es una especie en extinción. El hambre fue lo que le motivó a actuar así (la necropsia lo confirmó: estaba días sin comer). Sus hábitats están siendo destrui-dos a un ritmo que aterroriza (urbanismo, chaqueos, etc.) y sus presas nativas ex-terminadas sin misericordia, por lo cual se ven forzados a aproximarse y buscar ali-mento en las manchas urbanas. En cuanto a la muerte de las ovejitas –desde mi punto de vista– el gato montés nada tuvo que ver, las evidencias apuntan a una mamá puma con sus dos o tres cachorros que se desplazaban de oeste a este (Tiquipaya–Sacaba) por el mismo motivo. Seguramente corrieron similar suerte pero ya nadie informó absolutamente nada.